Utah: básquet de alto vuelo – La lupa de De Faja

Hola, ¿cómo estás? Ayer, con un compañero de la redacción, jugamos a ser Sergio Hernández y pensamos a quiénes llevaríamos a los Juegos Olímpicos de Tokio. Coincidimos en algo: serían más o menos los mismos que fueron subcampeones en el Mundial de China. A uno que nos gustaría ver es a Leandro Bolmaro, selección número 23 del último draft de la NBA, que ayer ganó su primer título en Barcelona.

Infaltable en dicha lista, Campazzo jugó y fue importantísimo en el triunfo de Denver sobre Los Angeles Lakers. Utah, por su parte lidera el Oeste con relativa comodidad y jugando un básquet hermoso y, por sobre todo, aceitado. Lou Williams arrancó mal el año, pero, quizá por la ausencia de Paul George, dio un paso al frente y se está reencontrando con el nivel que le valió tres premios de Sexto Hombre del Año. El novato Saddiq Bey está sumando buenos minutos y ¿es un robo del draft?


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Sorpresivo líder

Por Santiago Ballatore

Los Angeles Lakers, Clippers, Denver Nuggets, Houston Rockets y Oklahoma City Thunder quedaron por delante de Utah Jazz en la última temporada, que contó, además, con la particularidad de la burbuja de Orlando. Hoy, el equipo de Quin Snyder no solamente está por delante de ellos, sino que no hay franquicia de la NBA que tenga una mejor marca que su 22-5.

Después de un irregular 4-4 en el comienzo, el Jazz se marcó una racha histórica: once victorias seguidas, cortadas por unos Nuggets decididos a aguarles la fiesta —esa noche, Facundo Campazzo fue clave y terminó con 11 puntos y 5 asistencias en 19 minutos—. Desde entonces, no hubo más que triunfos, por lo que en febrero no conocen la derrota.

Cada jugador sabe cuál es su rol y lo cumple a la perfección. Donovan Mitchell lidera la ofensiva con un promedio de 24,2 tantos, 4,3 rebotes y 5,2 pases gol; Jordan Clarkson, el sexto hombre que no arrancó ni un encuentro de titular, mete 17,6 unidades de media; Rudy Gobert anota 14 puntos, atrapa 13,4 tableros y bloquea 2,8 pelotas por juego, y Mike Conley posee 16,5 tantos, 3,7 tableros y 1,4 robos. Además, son dignos de mención los efectivos rendimientos de Bojan Bogdanovic, Joe Ingles y Royce O’Neale. Nada de esto sería posible si Snyder no hubiera aceitado el nivel colectivo, claro, por lo que hay una pizca de responsabilidad en cada uno.

Ahora, se vendrá una parada difícil para Utah, que recibirá esta noche a Philadelphia 76ers (puntero en el Este), visitará el jueves y el sábado a los Clippers (terceros en el Oeste) y volverá a su ciudad para enfrentar a Charlotte Hornets el próximo lunes.

Facu dominical

Por Maximiliano Das

Sin Will Barton, sin Gary Harris y sin PJ Dozier, Facundo Campazzo tuvo en el triunfo de Denver Nuggets 122 a 105 sobre Los Angeles Lakers su partido con más minutos sobre el parqué (26) desde que está en la NBA.

A su vez, tuvo, quizás –permítame la duda-, su mejor partido en la NBA. Sólo desde las estadísticas: 15 puntos (igualó su récord en la liga), 4 asistencias, 2 robos y 1 rebote –ofensivo y contra LeBron James.

Pero, sabemos, el cordobés no necesita muchos números para tener un buen partido. Él impacta en el juego de otra manera, sea con energía, con voluntad, con creación de juego y a veces una mezcla de todo ello.

Contra los angelinos, se vio un Campazzo jugando de lo que más le gusta (y mejor hace), distinto a lo que hizo en sus primeros partidos con Denver. Fue mucho más agresivo con la naranja en sus manos y de a poco confirma la confianza que va adquiriendo. Evidencia de ello es que haya tomado contra Lakers la mayor cantidad de tiros desde su arribo a la liga estadounidense (8, de los que encestó la mitad).

“Facu fue una parte muy grande de este triunfo”, apuntó el entrenador Michael Malone, a quien nunca le faltaron elogios para con el ex Real Madrid. “No le tiene miedo al enfrentamiento o al momento. Cuando él está en cancha, pasan cosas buenas”, concluyó.

Recuperando sensaciones

Por Manuel Giles

Lou Williams tuvo unos playoffs para el olvido la pasada temporada: no sólo los Clippers quedaron eliminados frente a Denver luego de estar 3-1 por encima en la serie, sino que el escolta de ya 34 años dejó una performance muy floja en contraste con su gran temporada regular. La dupla que había formado con Montrezl Harrell saliendo desde el banquillo era una garantía para el conjunto angelino, aunque en la postemporada ninguno de los dos encontró su mejor nivel.

Y el arranque de esta campaña no fue mucho mejor: con su sidekick cruzando la vereda para convertirse en un Laker, Lou tampoco recuperó ese juego tan desfachatado y revulsivo que le había valido tres premios al 6MOY. Tan aciago había sido su comienzo de la 2020-2021 que numerosos rumores de trade comenzaron a surgir alrededor de él.

Pero esta semana algo cambió. Tal vez la ausencia de Paul George (por molestias en su pie derecho) y la necesidad de un arma que acompañase a Kawhi Leonard en la ofensiva hicieron que sea Williams quien dé el paso al frente. Más suelto con la pelota, logró encontrarse con su mejor versión, aquella que había deslumbrado en pasadas temporadas. Algunos números: en los últimos seis encuentros promedia 21.6 puntos y 5.5 asistencias en 26.5 minutos jugados. Ayer, contra Cavaliers, se destapó con un season-high en puntos (30) y asistencias (10). Ni más ni menos que en el partido en el que ni Kawhi ni PG tuvieron minutos.

Si bien es verdad que la llegada de Luke Kennard y la necesidad de un base que pueda aportar significativamente en la creación de juego le pusieron un signo de pregunta a su continuidad, el número 23 de los Clippers sigue demostrando su enorme valor como jugador. Consultado acerca de si le prestaba atención a quienes dudaban de él, declaró: “Es mi 16to año en la liga. Soy tres veces ganador del ‘Sixth Man of the Year’… Vi a varios ir y venir en este negocio y yo sigo aquí. En lo que respecta a hablar, no tengo nada que probar en esa área”. También dejó en claro cuál es su objetivo: “Hay tan sólo una cosa que no logré y es ganar un campeonato de la NBA. Siento que tenemos un equipo de alto calibre que nos puede dar la oportunidad de lograrlo. Eso es lo que me mantiene arriba y motivado”.

Lou Williams sabe que aún tiene mucho para dar. Con el desafío del anillo entre ceja y ceja, The Underground GOAT está en busca de su mejor nivel para aportar a unos Clippers que lo necesitan y mucho. ¿Un deseo a futuro? En palabras de su compañero, Patrick Beverley, “queremos quedarnos aquí un largo tiempo, Lou y yo. Es por eso que estamos aquí, para hacer esto y, con suerte, saldrá de la manera que queremos”.

Qué Beyeza

Por Iván Fradkin

¿Cómo se dice cuando un partido se aparta de lo esperado, o incluso de lo normal, pero al mismo tiempo sirve como ejemplo para explicar un rendimiento sostenido? Difícil arrancar con este interrogante, pero bien podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que el clímax de Saddiq Bey en su cortísima carrera NBA -apenas 25 partidos, 8 como titular- llegó el 12 de febrero ante Boston Celtics: 30 puntos, 12 rebotes y un perfecto 7/7 en triples en tan solo 27 minutos sobre el parqué durante la victoria de los Pistons ante los de Massachusetts.

Quizás tengamos que retrotraernos, al menos, hasta el 18 de noviembre de 2020 para analizar el fenómeno Bey en Detroit. Aquella jornada se desarrolló el Draft de la NBA y los Pistons, con su gerente general Troy Weaver a la cabeza, se mostraron muy ambiciosos, con la idea de llevar su reconstrucción a un segundo nivel, modificando todo lo posible su roster. Cuando todo parecía tranquilizarse para la Motor City, habiendo ya seleccionado a Killian Hayes (#7) y Isaiah Stewart (#16), Weaver pateó el tablero y movió a uno de los jugadores más queridos por su comunidad para conseguir a Bey.

Luke Kennard fue traspasado a Los Angeles Clippers junto a Justin Patton y cuatro futuras segundas rondas, mientras que Rodney McGruder y, fundamentalmente, el pick #19 viajaron a la ciudad automotriz para profundizar su ‘restauración’, en palabras del GM. Saddiq, producto de la prestigiosa Universidad de Villanova, se había presentado al Draft con los pergaminos de triplista top, quizás el mejor de la camada (45.1% en su segundo y último año de college), y gran defensor. Ante la inminente renovación de Kennard, Weaver decidió un borrón y cuenta nueva con un prospecto muy interesante.

El oriundo de Charlotte se muestra como un jugador muy inteligente, con un físico más preponderante que su capacidad atlética, y con facilidad para ocupar varios puestos, pudiendo ocupar los de escolta, alero (quizás su posición predilecta) o ala-pivot, según las necesidades del equipo. Puede generarse su tiro o lanzar a pie firme, su mayor virtud, y pasa la pelota con criterio, aunque no destaca particularmente por su concreción cerca del aro. Cuando los Pistons utilizaron -o invirtieron- su decimonovena elección en Saddiq Bey, sabían que estaban frente a un 3&D listo para dar el salto.

Su impacto en la NBA fue inmediato. Quizás no se espere encontrar en Bey una estrella o un All Star, pero en muy poco tiempo demostró ser un interesantísimo complemento, al punto de ganarse los elogios de su entrenador Casey, muy orgulloso de su rookie, y de los veteranos Blake Griffin y Derrick Rose, quien declaró haber sido un fan de Bey en su tiempo universitario. De entrada, empezó a codearse con los europeos Lauri Markkanen y Luka Doncic en marcas de triples en sus primeros partidos en la liga, estableciendo algunos récords en esa línea.

Además de dejar en evidencia su mecánica muy poco ortodoxa (¿cómo puede tirar tan bien con ese prototipo de lanzamiento?), dejó grandes actuaciones en su primer mes como profesional; el partido de 17 puntos (5/8t3), 7 rebotes, 1 asistencias y 2 robos ante los Celtics o el de 20 tantos (6/10t3), 10 tableros, 3 pases-gol y 1 hurto ante el Heat fueron fiel muestra del potencial del jugador de 201 centímetros y 97 kilogramos nacido el 9 de abril de 1999.

Sin embargo, su noche soñada llegó el 12 de febrero, en su vigésimo cuarto partido como profesional. Los 30 puntos (con 10/12tc, 7/7t3 y 3/3tl) y 12 rebotes en 27 minutos lo hicieron conseguir varios récords. Nunca un novato había convertido 7+ triples sin fallo, ni había completado un cotejo de 30p10r y 5+t3 sin errores desde el perímetro, por ejemplo. Además, ningún rookie de los Pistons clavaba un partido de 30 tantos y 10 capturas desde Grant Hill en marzo de 1995. Saddiq consiguió su segundo doble doble y estableció récords personales en los apartados de anotación y rebotes.

«Estoy más feliz de haber obtenido la victoria. Es una bendición poder jugar a este juego todos los días para vivir. Intento mantener la calma tanto como sea posible, ser humilde y saber que tengo que seguir construyendo y ayudar a mi equipo a ganar», sentenció el jugador de 21 años tras su histórica actuación, exhibiendo su humildad y claridad. Tras un comienzo furioso (43.1% desde el arco en sus primeros 10 partidos), entró en una meseta perimetral (21.9% exterior), pero el novato parece haber encontrado de nuevo su mejor estado de forma.

En la última semana, Bey promedió 17.8 puntos, 5.5 rebotes, 2 asistencias y 0.8 robos en 26.1 minutos. Además de haber salido de inicio en el partido ante los Pelicans, donde se volvió a salir con un 4/8 en triples, por la ausencia de Blake Griffin, destacó por sus brillantes porcentajes de tiro (.714tc con 6.3/8.8 y .696t3 con 4/5.8). Surrealista. Es (muy) probable que el ex alumno de un par de secundarias de Maryland no mantenga este insólito 70% en triples, pero ya se posiciona como uno de los mejores tiradores de su camada y, por qué no, como un potencial robo del Draft. A lo largo de la temporada, promedia 9.1p3.5r0.9a0.5s y dignísimos .417tc, .422t3 y .805tl en 19.9 minutos (.591 de true shooting).

Con Killian Hayes lesionado (y Saben Lee, pick #38, algo relegado), Isaiah Stewart y el propio Bey se roban los flashes de un Draft muy movido en el estado de Michigan. Ya tendremos otra oportunidad para abordar el fenómeno Stewart, quizás el estereotipo de jugador que buscan los Pistons por historia, pero esta semana de Bey ratifica su gran potencial y momento en la NBA. Pese a no ser base, la baja de Hayes y la salida de Rose pueden aumentar su caudal de minutos, algo que sin dudas sucedería con un eventual traspaso de Wayne Ellington, probable mentor de Saddiq por características.

*Crédito foto de portada: NBA.com.

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