Un lustro de espera y un presente que sueña

Cinco años pasaron de aquellas Finales en las que un todavía emergente Kawhi Leonard se consagró junto al histórico Big Three de San Antonio Spurs. Ese 14 de junio de 2014, en el Game 5 de la serie-revancha, otro trinomio, compuesto por LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh, dio su última función en la Magic City, constituyendo la antesala del esperado regreso del Rey a Cleveland, Ohio. Luego, en South Beach, donde el calor y el color nunca faltan, llegaron años de reconstrucción, salida y retiro de Wade mediante, con tres temporadas sin playoffs y prematuras eliminaciones en las dos campañas restantes.

Exactamente 2300 se sucedieron desde entonces. Frustraciones, aires de cambio, pero cuatro imprescindibles patas en común. Udonis Haslem, más importante por su veteranía y experiencia que por su (nula) participación en el parqué; Pat Riley, hoy presidente de operaciones, súper ganador en todas las facetas habidas y por haber, manteniendo una estabilidad inimaginable para otras franquicias; Erik Spoelstra, head coach desde 2008, a esta altura consagrado como uno de los mejores de toda la NBA en el siglo en curso; y un hambre de gloria y espíritu de trabajo en equipo pocas veces vistos en décadas.

Tras superar a los Celtics en una serie disputada a seis juegos, el Heat enfrentará a los Lakers, un hueso que será aún más difícil de roer. Con LeBron James, otrora figura en el estado de Florida, como máxima figura y Anthony Davis como estandarte en ambos lados del parqué, los púrpura y oro se antojan como candidatos, pero díficil resulta a esta altura pronosticar contra un equipo que viene rompiendo todo tipo de análisis existente y en el que motivación y ganas de tocar el cielo con las manos sobran. A partir de este miércoles 30 de septiembre de 2020, Miami Heat disputará las sextas finales de su corta (NdR: empezó a competir en 1988) y rica (3 anillo, 200620122013) historia.

Miami Heat consiguió el sexto título de conferencia de su historia
Datos contundentes

Probablemente el arribo del Heat a las Finales sea uno de los más sorpresivos de este milenio. Para dar cuenta de la magnitud del hecho en cuestión, alcanza con revisar que la última llegada de un equipo sembrado en el quinto puesto o más abajo data de 1999, cuando New York Knicks fue derrotado por San Antonio Spurs siendo octavo del Este, en una temporada corta por el cierre patronal. Solo tres equipos lo lograron en la historia: Houston Rockets, que alcanzó la cita máxima siendo sexto en 1981 y 1995, coronándose en el último, y los susodichos neoyorquinos. Asimismo, solo dos conjuntos colgaron banners en sus estadios habiendo quedado por debajo del tercer seed en la temporada regular, los Celtics en 1969 (#4) y los mencionados Rockets en 1995 (#6), aprovechando el descanso beisbolístico de Michael Jordan.

Además, por primera vez en la historia llegan a las Finales dos equipos que no disputaron la postseason previa. Esto se antoja más razonable en los Lakers, que movieron tierra y cielo en la temporada baja para conseguir a Anthony Davis, pero en el Heat, décimo en la conferencia oriental, producto de 39 victorias y 43 derrotas, asombra el progreso. Un tiro al blanco con los rookies Tyler Herro y Kendrick Nunn, el progreso de jugadores otrora secundarios, con Bam Adebayo y Duncan Robinson como máximos exponentes, el liderazgo de Jimmy Butler y Goran Dragić y un increíble trade que trajo a Miami a Andre Iguodala y Jae Crowder podrían formar parte de un diagnóstico mucho más profundo en una franquicia que hace rato parece hacer todo bien, con increíbles captadores y desarrolladores de talento.

Lo mejor de Miami Heat en la temporada 2019/20: ¿la cenicienta de la NBA?

Y si hablamos de marcas, es imposible no referirnos al recientemente nombrado Andre Iguodala. El especialista defensivo de 36 años, clave en el último partido por su efectividad desde el perímetro, disputará sus sextas Finales consecutivas. Tras cinco años brillando en La Bahía con Golden State Warriors, el alero recaló en Memphis, donde no quiso jugar y forzó un traspaso a Miami. Con el nativo de Springield, homónima a la ciudad a la que seguramente en años volverá para ser incluido en el Salón de la Fama, solo diez jugadores lo lograron a lo largo de la historia. Pero si dejamos de lado a los jugadores de la dinastía de los Celtics, guiados por un Bill Russell que lidera la tabla con diez apariciones consecutivas, tan solo tres basquetbolistas consiguieron esta proeza: LeBron James (8 entre 2011 y 2018) y James Jones (7 entre 2011 y 2017).

Pero no solo Iguodala y Haslem saben lo que es llegar a esta instancia (NdR: todos los demás jugadores de la plantilla serán primerizos), ya que en el banquillo estará sentado alguien con vasta experiencia. Erik Spoelstra, que despejó cualquier tipo de absurdas dudas con esta nueva coronación como el mejor equipo del Este, disputará sus quintas Finales como entrenador principal (2011-14 y 2020). Solo Phil Jackson (13), Red Auerbach (11), Pat Riley (9), Gregg Popovich (6), John Kundla (6), Steve Kerr (5) y KC Jones (5) habían alacanzado semejante marca. Ahora se sumará Spo, que también fue campeón como asistente en 2006, tiene el cuarto mejor porcentaje de victorias en playoffs (62.4%) y es el máximo ganador en todo lo relativo a la postemporada desde la 2008/09, cuando tomó la posta de Riley.

Bam Adebayo, el mejor de la serie, levantó el trofeo conseguido tras superar a los Celtics – Foto de Miami Heat
La serie ante Boston Celtics

Tras una marca de 44-29 en la corta y atípica temporada regular, una barrida a Indiana Pacers en primera ronda y una sorpresiva victoria por 4-1 a Milwaukee Bucks, mejor equipo de la regular season, en Semifinales de Conferencia, Miami Heat se encontró con Boston Celtics (48-24 y eliminaciones a Philadelphia 76ers y Toronto Raptors) en una serie que prometía paridad y entretenimiento para dirimir al representante del sector en las Finales. Con la ausencia de Gordon Hayward durante los dos primeros partidos por un grave esguince de tobillo y la baja participación de Kendrick Nunn (23 minutos entre los primeros tres partidos, 0 entre los últimos tres), Erik Spoelstra y Brad Stevens se batían a duelo en la -exitosa, ya podemos afirmar- burbuja de Orlando.

El primer partido, disputado en la previa del Game 7 entre Nuggets y Clippers, fue el más emocionante de toda la serie. Un final apretadísimo condujo a un overtime en el que Bam Adebayo se llevó todas las luces con un magno tapón a Jayson Tatum, calificado por Magic Johnson como la mejor acción defensiva de la historia de los playoffs. Antes del fastuoso gorro, gran rendimiento de Goran Dragić para guiar la primera victoria del equipo, con fundamentales apariciones del esloveno y de Adebayo durante los minutos calientes del cotejo.

El segundo juego, también disputado hasta la última posesión, volvió a tener los mismos protagonistas, pero con una dinámica diferente. Una ventaja inicial de unos Celtics comandados por sus cuatro mosqueteros sanos (Tatum, Brown, Walker y Smart) fue violentamente revertida por un Heat que contó con un Bam Adebayo espectacular y con un Dragić asumiendo responsabilidades en ofensiva, como si el tiempo no pasara para el MIP de 2014, que durante el parate cumplió 34 años. El aguante del mismo durante el cuarto final fue suficiente para encaminar la serie tras el segundo juego.

Sin embargo, el regreso de Hayward revitalizó a los de Massachusetts, que fueron muy superiores durante el Game 3 y no le permitieron a sus rivales tomar el liderazgo en ningún tramo del partido. Los jóvenes Jayson Tatum y Jaylen Brown, que durante los playoffs dieron muestra de sus status de estrellas de la liga, guiaron una sólida victoria de los Celtics, que llegaron a tener una ventaja de 20 puntos, a fin de cuentas reducida a 11 tantos. Adebayo (27p/16r/1a/3s/2b) y Tyler Herro (22p/4r/4a) fueron los mejores del equipo, pero sus aportes y la aparición de Duncan Robinson en el cuarto final no fueron suficientes para los del estado de Florida.

El cuarto juego, por su parte, fue propiedad de Tyler Herro. La noche del 23 de septiembre de 2020 fue testigo del nacimiento de una estrella y futura superestrella. Bajo la decisión de Spoelstra de achicar la rotación, razonable en estas instancias, el novato del Heat -que realizó una buena temporada regular y está disputando unos playoffs de ensueño-, rompió todo tipo de normas para un jugador de primer año. Marcó 37 puntos, bajó 6 rebotes y repartió 3 asistencias, pero lo más destacado fue su actuación en el cuarto final, donde se despachó con 17 tantos. La gran segunda mitad de Tatum (que a partir de este partido encadenó horribles inicios de partido) no alcanzó para unos Celtics que se mantuvieron en partido, pero chocaron ante una gran labor defensiva y la noche del rookie maravilla.

Quizás la mayor frustración para los de Spoelstra llegó en el Game 5, cuando todo parecía indicar que se iba a cerrar la serie. Una veloz ventaja de 12 puntos, merced de un Duncan Robinson en modo francotirador (17 puntos en la primera mitad), fueron contrarrestados con contundencia por los Celtics ‘de’ Tatum y Brown, que se anotaron un parcial de 41-25 en el tercer cuarto y finalizaron las acciones del juego en el último período. Con los antecedentes de estos atípicos playoffs, donde las remontadas más inesperadas se hicieron cotidianas, se ponía en cuestión la valía de un equipo que debía cerrar una serie que podía complicarse. Al día siguiente, y tras cinco juegos, los Lakers de LeBron y Davis se clasificaban a las Finales.

Y la daga final llegó el domingo 27 de septiembre, tras un choque súper reñido que le ofrecía una cuota de dramatismo a la serie. A horas de un partido en el que Bam Adebayo se había adjudicado la responsabilidad de la derrota por fallos puntuales, lució como nunca en su carrera y se despachó con 32 puntos (nunca había superado la treintena), 14 rebotes y 5 asistencias. Unos minutos finales espeluznantes, en los que el propio Bam se pasó el testimonio con Butler, Robinson, Dragić, Herro e Iguodala, sentenció a los Celtics que sucumbieron ante un equipo que se mostró superior, con más variantes y con mayor hambre de gloria. Con aproximadamente 72 horas de descanso, el equipo de Spoelstra disputará las Finales por sexta vez en su historia, a 2300 días de haber finalizado el sueño de un Big Three histórico.

Y ahora, los Lakers de LeBron y compañía

Difícil es no recaer en el punto de solidaridad que impera en la organización de Miami Heat, donde cada parte cumple a la perfección su rol y no se intromete en cuestiones ajenas. Y eso se traslada a la duela, donde cada jugador tiene su momento de brillo, algo que se demostró durante la serie con Boston, donde Bam Adebayo, Goran Dragić, Jimmy Butler, Tyler Herro y Duncan Robinson tuvieron sendos momentos de fama. Quizás quedó en deuda Jae Crowder, que modificó su ya habitual efectividad por un horrible 7/38 (18.4%) en los últimos seis partidos de la serie.

Con Kendrick Nunn completamente relegado -tan ilógico por su temporada regular como razonable por su pobre postemporada-, activos con menor carga de minutos (Kelly Olynyk, Solomon Hill, Meyers Leonard, Derrick Jones Jr), jugadores que no ven tiempo en cancha (Udonis Haslem, Chris Silva, Gabe Vincent, Chris Silva, KZ Ozpala, Kyle Alexander) y un Andre Iguodala que presumiblemente tomará mayores riesgos en esta instancia, por su larguísima y probada experiencia, Miami deberá afrontar una ronda que solo Haslem y el propio Iggy conocen.

En la temporada regular, los Lakers vencieron al Heat en los dos enfrentamientos entre ambos (95-80 y 113-110, ambos en 2019)

Del otro lado espera un equipo que sí tiene superestrellas (y vaya si las tiene). LeBron James y Anthony Davis arrasaron en una Conferencia Oeste que nos privó de un esperado derbi emotivo. Sin muchas dificultades, superaron por 4-1 a Portland Trail Blazers, Houston Rockets y unos sorpresivos Denver Nuggets. Será clave la defensa de Bam Adebayo sobre La Ceja, neutralizar lo máximo posible al Rey, otrora profeta en el estado de Florida, y una efectividad deluxe desde el perímetro.

Tan complicado resulta pronosticar contra el Heat como no imaginar a LeBron James levantando su quinto Larry O’Brien, pero lo seguro es que los de Spoelstra darán pelea. Y si no se da, quién les quita lo bailado… One last dance, se gritaba en la ciudad mágica cuando Dwyane Wade disputaba su última temporada con la camiseta de toda su vida. ¿Vale? Recontra vale.

A continuación, los días y horarios de las Finales entre Miami Heat y Los Angeles Lakers. Todos los partidos serán transmitidos por ESPN y el NBA League Pass.

PartidoVisitanteLocalDíaHorario (Arg)
Game 1HeatLakersMiércoles 30/1022:00
Game 2HeatLakersViernes 2/1022:00
Game 3LakersHeatDomingo 4/1020:30
Game 4LakersHeatMartes 6/1022:00
Game 5*HeatLakersViernes 9/1022:00
Game 6*LakersHeatDomingo 11/1020:30
Game 7*HeatBucksMartes 13/1022:00
*Si es necesario

*La foto principal es de la NBA.

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