Todo lo que se sabe del regreso de la NBA

Adam Silver y compañía cambiaron utopía por pragmatismo y todo parece indicar que la NBA tendrá su salto inicial alrededor del 22 de diciembre, con la firme posibilidad de que la temporada tenga 72 partidos por equipo en vez de los 82 tradicionales. Desde la reunión del viernes de la Junta de Gobernadores, los medios más importantes del básquet estadounidense -ESPN, The Athletic, Associated Press, USA Today, Yahoo Sports, The New York Times, Bleacher Report, entre otros- fueron publicando las últimas novedades relativas al regreso de la NBA. En esta nota, nos proponemos hacer una especie de relevamiento o compilación de una determinación que tendría que tomarse en los próximos días.

Un regreso adelantado y atrasado

Acostumbrados a inicios de temporada en la segunda mitad de octubre (NdR: post lockout de 2011, la NBA siempre arrancó entre el 16 y el 30 del antepenúltimo mes del año), es difícil catalogar como adelantado a un comienzo en torno al 22 de diciembre. Sin embargo, es muy difícil abstraerse del contexto global y, según había trascendido hasta la semana pasada, cada vez tomaba más fuerza el 18 de enero (Martin Luther King Day) como punto de inicio. Incluso se había hablado de febrero o marzo, en pos de contar con público en los estadios, pero la incertidumbre reinante en cuanto a la situación sanitaria llevó a la oficina central a rever ese pensamiento.

Se volvió
Ya lejos de la burbuja de Orlando, Adam Silver tiene como fin cuidar el aspecto financiero y contentar a todos – Foto de Ashley Landis-Pool/Getty Images

Con la premisa de evitar el (exitoso y desgastante) formato de burbuja, la NBA apunta a la previa de Navidad como fecha de inicio de una temporada de 70 ó 72 partidos, siendo este último número el más replicado. Todavía falta el okey final de propietarios y jugadores, pero por lo visto es muy probable que volvamos a tener básquet antes de 2021. Es cierto, de todos modos, que aún hay muchos asuntos por resolver, como el referido al poco margen de acción en el calendario, con el poco descanso de los finalistas y una apretada agencia libre en el escenario. Sin embargo, los Juegos Olímpicos y principalmente el aspecto financiero serían determinantes para la decisión de la liga. Más allá, en el horizonte, se deslumbra una temporada 2021/22 convencional y la normal presencia de público en los estadios.

Condiciones de aprobación

La posibilidad de empezar a fines de diciembre dejó de ser un rumor y se convirtió en una realidad durante la mencionada llamada de la Junta de Gobernadores, conformada por los treinta dueños de las franquicias y el comisionado Adam Silver. Si bien el plan todavía tiene que ser aprobado por la Asociación de Jugadores (NBPA, por sus siglas en inglés) y la propia Junta, se cree muy probable que esto suceda por los vastos beneficios que otorgaría la susodicha fecha.

En el calendario de decisiones emerge como día clave el viernes 30 de octubre. Esa jornada es la fecha límite pautada por la NBA y la NBPA para completar las discusiones en curso sobre las modificaciones del convenio colectivo de cara a la próxima temporada. Los organismos ya extendieron tres veces la ventana de rescisión del CBA, pero a toda costa buscarían evitar un potencial cierre patronal, limando las diferencias económicas existentes. Para salirse del acuerdo firmado en 2017 y con vencimiento en 2024, algo difícil por las charlas productivas, la organización en cuestión debería avisar con 45 días de anticipación.

Además, ambas partes dejaron en claro que buscaban que hubiera aproximadamente ocho semanas entre la decisión y el comienzo de la temporada, por que se espera que para esa fecha (30/10) haya novedades al respecto. El apretado calendario implica inconvenientes que no existirían arrancando en enero, febrero o marzo de 2021, pero la coyuntura general le brinda facultades razonables a la inminente determinación de la NBA. Claro está, antes tendrán que aprobarlo los jugadores y los propietarios.

Adam Silver, comisionado de la NBA, y Michele Roberts, directora ejecutiva de la NBPA, con LeBron James en el medio en 2015 – Jesse D. Garrabrant – Getty Images
El motivo económico y el público en los estadios

A pesar de poner la prioridad sobre la arista sanitaria y procurar la salud de todos los implicados, la NBA no esconde que el costado financiero es y será determinante en todos los aspectos. Según las proyecciones de la liga, durante la última temporada se perdieron alrededor de 1500 millones de dólares. Estos se desprenden de múltiples factores: el cierre por la pandemia por coronavirus, la cancelación de 171 partidos de temporada regular, completar el curso en una burbuja sin hinchas, el costo de operación de las instalaciones de The Walt Disney Company ($190M) y la disputa con el gobierno chino tras los dichos de Daryl Morey, motivo por el cual la televisión del país asiático no transmitió los juegos.

Con semejante apriete económico -y los topes salariales aún en vilo-, un respiro en este apartado podría modificar el curso de las acciones. Empezar en diciembre y no a mediados de enero (o más tarde) significaría una diferencia de 500 millones de dólares en ingresos. Es cierto, siguiendo las palabras de Silver, que la presencia del público en los pabellones representa aproximadamente el 40% de los ingresos totales de la liga (proyectaron $8000M para la 2019/20*), pero la imposibilidad de asegurar que podrán ser de la partida dificulta las previsiones. Además, los socios televisivos de la liga (Turner vía TNT y Disney mediante ESPN y ABC) podrían contar con la jornada inaugural y la fuerte fecha de Navidad, donde suele haber cinco partidos consecutivos y se alcanzan las sintonizaciones más altas de la regular season, en sus programaciones.

*Adrian Wojnarowski publicó este miércoles que los ingresos de la liga en la 2019/20 habían caído un 10%, específicamente hasta los $8.3 billones. Además, el periodista de ESPN informó que la burbuja había servido para mitigar sobremanera las pérdidas, ya que recuperó $1.5 billones que se habrían perdido sin reanudar la temporada. Este perjuicio sería mínimo al lado del hipotético de la 2020/21, que sin aficionados en los estadios tiene una reducción estimada de $4 billones (40%). Se espera un repunte de los ingresos para la 2021/22, curso en el que también buscarán encarrilar el calendario. Woj añadió que el calendario se publicaría en dos mitades para mayor flexibilidad y que el play-in sigue siendo prioridad.

No obstante, pese al difuso pronóstico, la NBA seguiría volcando sus esfuerzos hacia la lucha contra la COVID-19 (NdR: hace meses colabora con el desarrollo de vacunas y pruebas de testeo rápido, entre otras acciones relativas), esperanzada de contar con algunos aficionados en el transcurso de la temporada. Hoy las dos terceras partes de las organizaciones se encuentran en jurisdicciones donde no se permiten reuniones masivas o ingresar a estadios techados, pero cabe la posibilidad de que esto se modifique entrado el curso, según cómo le esté yendo al mercado en cuestión. El 23 de octubre, día de la reunión, Estados Unidos totalizó más de 85.000 nuevos contagios. Se apunta a una normalidad para la temporada 2021/22.

El tope salarial y los impuestos de lujo

Como se mencionó previamente, se espera que para el 30 de octubre la NBA y la NBPA plasmen el optimismo generado a partir de las ‘conversaciones productivas’ en números concretos referidos a los máximos salariales y los impuestos de lujo de la temporada 2020/21. Actualmente, la liga y el sindicato siguen esperando auditorías completas en torno a los ingresos proyectados. Las charlas en curso, por su parte, se refieren a un mayor depósito en garantía tomado de los salarios de los jugadores. Cuando las auditorías arrojen resultados, se establecerán los parámetros de la campaña venidera. Los equipos están ansiosos por que la liga llegue a un acuerdo con el sindicato, ya que se avecina el Draft y necesitan los números precisos para prepararse de cara a la nueva realidad financiera.

Según un informe de San Francisco Chronicle, el tope salarial podría caer entre 3 y 12 millones de dólares. Se cree que no se cumplirá la previsión de 115M, pero toma fuerza la posibilidad de ubicar el máximo en 109,1M, número de la temporada 2019/20. Según el periodista Bobby Marks, las franquicias le pidieron a la liga la suba del impuesto de lujo, para que la baja del tope no afecte los pagos proyectados (‘inflarlo artificialmente’). Es decir, si los $115M de cap space implicaban un umbral de lujo de $139M, la idea sería mantener esa cifra y no caer a los $132.6M que se desprendieron de los $109.1 del curso pasado. Este pedido se basa en que trabajaron con ese presupuesto en mente y en que los equipos con espacio salarial son los menos atractivos, por lo que reducirlo congelaría la agencia libre y el mercado de traspasos.

Draft, agencia libre, training camps y contratiempos

El Draft se emitirá el 18 de noviembre (20hs de Argentina) desde los estudios de ESPN en Bristol, Connecticut. Para esa fecha, todos los equipos deberán contar con certidumbres en cuantos a los topes salariales para armar sus tableros en vísperas de la próxima temporada. Un comienzo en diciembre, teniendo en cuenta que este evento se suele desarrollar en junio, tras la finalización del curso previo, apretaría todas las fechas siguientes. La agencia libre, por ejemplo, tendría que empezar poco después -como mucho la semana siguiente- y no podría extenderse mucho. Entre los ejecutivos habría descontento por tener que sumergirse en la free agency durante el Día de Acción de Gracias (26/11), habitualmente dedicado a la familia. Además, los rookies y los fichajes tendrían poco tiempo de aclimatación a sus nuevos equipos.

Según Marc Stein, en caso de aprobarse el plan del 22 de diciembre, los campos de entrenamiento abrirían el 1° de diciembre, dando lugar a tres semanas de prácticas en la previa de la apertura. Las ligas de verano, usualmente disputadas durante las largas temporadas bajas, aparecen como irrisorias utopías. Agradecidos estarán los ocho equipos que no juegan desde comienzos de marzo, cuando el positivo de Rudy Gobert (11/3) sepultó la convencional regular season. Diferente fue la reacción de los equipos que más lejos llegaron en la última temporada, pero la NBA tiene bien claro que será muy difícil contentar a todos por igual. Jared Dudley (vía Twitter) y Danny Green, en el podcast The Ringer NBA Show, se refirieron a la posibilidad de no contar con algunas estrellas durante el primer mes de competencia.

Green fue contundente y ejemplificó con el caso de LeBron James: «Si comenzamos en diciembre, creo que la mayoría de los muchachos dirá ‘No voy a estar allí’. Si tuviera que adivinar, porque tenemos muchos veteranos, al tener un reinicio tan rápido, no esperaría ver a LeBron allí. No esperaría verlo probablemente durante el primer mes de la temporada. Probablemente estará entrenando con nosotros… pero no espero que los muchachos quieran estar allí, o que se presenten de buena gana». James, que no se pronunció al respecto, está próximo a cumplir 36 años. Los Lakers y el Heat finalizaron la actividad en la burbuja el 11 de octubre (Nuggets el 26/9 y Celtics el 27/9), lo que daría menos de siete semanas de descanso físico y mental antes de volver a entrenar. Generalmente, entre las Finales y los training camps hay tres meses y medio de descanso.

*Según publicó Chris Haynes vía Twitter este miércoles, una facción sustancial de jugadores, incluyendo estrellas, presionaría para que la temporada empezara el 18 de enero, el Martin Luther King Day, con un comienzo de la agencia libre el 1° de diciembre. Esto traería buenas (más descanso y tiempo para los próximos eventos) y malas (dificultad con los Juegos Olímpicos, problemática para encarrillar las fechas en la 2021/22 y feroz competencia televisiva con JJOO, NFL, NCAA y MLB).

¿Por qué 72 partidos?

El número específico no tiene particular relevancia, pero uno de los puntos que más llamó la atención fue el de la reducción de los cotejos de la temporada, algo que Adam Silver había mencionado otrora como una probable innovación. Y la respuesta principal parece tener bastante sentido: los Juegos Olímpicos. Si la situación sanitaria lo permite, entre el 26 de julio y el 9 de agosto se disputará en Tokio, Japón el torneo olímpico de básquet, cita máxima de la disciplina a nivel selecciones. Empezar en diciembre y acotar la cantidad de partidos permitiría finalizar la campaña antes y garantizar la presencia de las estrellas en la capital nipona. En este sentido, USA Basketball habría comenzado a contactar a los jugadores para medir su interés en participar en los Juegos.

Habrá que ver qué sucede con los cuatro torneos preolímpicos, con fecha confirmada entre el 29 de junio y el 4 de julio, que buscarán dueños para los cuatro cupos aún vacantes. Terminar antes beneficiaría completamente los intereses del movimiento olímpico, que ya tiene a Nigeria, Argentina, Estados Unidos, Irán, España, Francia, Australia y los anfitriones con el pasaje sacado desde el Mundial de China 2019. En Río 2016, además de los 12 estadounidenses, hubo 34 representantes de la NBA compitiendo por otros países. Adam Silver reconoció a fines de septiembre que estaban trabajando para cumplir con las expectativas de todas las partes.

Con la temporada europea empezada hace semanas, Campazzo evalúa posibilidades y ‘ahorra ‘para una potencial rescisión – Felipe Sevillano / DIARIO AS

Los seleccionados nacionales no solo se podrían ver damnificados por la falta de jugadores; muchos entrenadores de la NBA también estarán al mando de los equipos en cuestión. Gregg Popovich (Spurs) buscará guiar al Team USA a su cuarto oro consecutivo junto a sus asistentes Steve Kerr (Warriors) y Lloyd Pierce (Hawks); el asistente de Kerr en Golden State, Mike Brown, dirigirá a Nigeria; Nick Nurse (Raptors) será el entrenador de Canadá, que previamente deberá buscar su pasaje en un preolímpico que lo tendrá como local; y finalmente, Sergio Scariolo, ayudante de Nurse, intentará ampliar su leyenda junto al combinado español.

Un beneficio no menor de terminar ‘prematuramente’ es el referido a la competencia televisiva. Durante la reanudación en el estado de Florida, la NBA debió ‘combatir’ contra la MLB, la NFL y las ligas universitarias de fútbol americano, deportes y competiciones mucho más populares en el país. Eso -y probablemente la postura política de los jugadores, en cierto punto- desembocó en una baja del rating televisivo a nivel nacional. Aunque no es un aspecto que preocupe a la liga, debido a la globalización del producto NBA, incomparable a la de los otros deportes, finalizar en junio plantearía un escenario mucho más llano, ya que solo se estaría disputando la temporada regular de las Grandes Ligas de Béisbol.

Asimismo, terminar antes la temporada otorgaría un descanso prudente y daría pie a uno de los objetivos primordiales de la NBA, volver a la normalidad en la campaña 2021/22. Aunque buscarán el regreso de los fanáticos en el transcurso de la 2020/21, parece más racional apuntarle a la siguiente como ‘vuelta normal del público’. Después de dos cursos que serán recordados por lo extraordinario, empezar en diciembre y acortar la regular season dejaría abierta la puerta para volver a ver una NBA relativamente convencional alrededor de octubre de 2021.

Condimentos extra: béisbol, All Star, play-in, Raptors y más

Adam Silver y compañía dijeron desde el primer día que iban a estudiar y aprender de los casos de las otras ligas deportivas, tanto estadounidenses como del resto del mundo. En cierto punto, debido al éxito sanitario de la burbuja de Orlando, se invirtió la condición de alumno y maestro, pero nuevamente desde la oficina central volvieron a dejar en claro que prestarán atención al contexto deportivo mundial. En esa línea y con el fin de evitar las burbujas, la NBA está considerado emplear un formato similar al de la MLB, es decir, la disputa de múltiples partidos consecutivos entre equipos en un mercado (ciudad) para evitar vastos viajes y contactos. Nada será tan hermético como una burbuja -ejemplos mundiales demuestran que seguramente habrá casos positivos-, pero esta alternativa se antoja razonable.

En cuanto al All Star Weekend, pautado para el fin de semana del 12-14 de febrero en la ciudad de Indianápolis, lo más probable es que no se realice. En agosto, la NBA canceló las reservas de los hoteles, y el poco optimismo generado por el despiadado avance del coronavirus parece dificultar su desarrollo, aunque todavía no hay una decisión al respecto. Desde 1951, momento en el que tuvo lugar el primer All Star Game en Boston, solo se canceló una edición, la de 1999, debido al extenso cierre patronal. A pesar de las complicaciones respecto al Juego de las Estrellas, ESPN afirmó que la NBA estaba considerando un receso de dos semanas a mitad de temporada.

Además, en la Junta de Gobernadores conversaron la posibilidad de volver a establecer un play-in para determinar el octavo puesto de las conferencias. Este formato, implementado por primera vez en la reciente temporada, tuvo éxito y gran aceptación del público, por lo que es muy probable que vuelva a formar parte del calendario de la liga. Asimismo, según informó Shams Charania este martes, la NBA envió a los equipos los protocolos de presentación del juego para una temporada 2020/21 sin público o con hinchas limitados. Este informe implica iluminación teatral mejorada, ruidos de arena vía NBA 2K o pregrabados y la oportunidad de añadir animadores en los pabellones.

También quedaría determinar qué sucederá con Toronto Raptors, único equipo canadiense. No hay certezas al respecto, pero en caso de que se disponga una cuarentena de catorce días para los ingresantes al país (o no se permitan los viajes), los Raptors tendrían que seguir el modelo de los Blue Jays (MLB) y Toronto FC (MLS), que están jugando en Buffalo-New York y Connecticut, respectivamente. El primer rumor sugirió que los campeones de 2019 podían ir a Louisville, pero esta posibilidad fue rápidamente descartada. Luego, Patrick Mahomes ‘invitó’ vía redes sociales a los dirigidos por Nick Nurse a Kansas City, pero tampoco tiene mucho sustento como sede, a pesar de contar con el Sprint Center. Varias ciudades aparecieron como candidatas, pero de momento se espera que los Raptors permanezcan en Canadá durante la próxima temporada.

https://twitter.com/PatrickMahomes/status/1320832421638668289

Dicen que después de una tempestad, viene la calma. Si algo podemos asegurar, es que de tranquilas no tendrán nada las próximas semanas en el panorama de la NBA. Con mucho por definir y un novedoso plan por aprobar, los equipos empiezan a mirar con mayores certidumbres un curso que se auguraba muy lejano. Fechas apretadas podrán implicar un inicio turbulentoso, pero parece que el 22 de diciembre volveremos a disfrutar del mejor baloncesto del mundo. La temporada será atípica, sí, seguramente con menos partidos de lo habitual, pero ya lo dijo Jared Dudley, el show debe continuar. Y quizás la calma no es lo nuestro.

El 22 de diciembre habrán transcurrido tan solo 72 días desde la consagración de los Lakers ante el Heat – Kevin C. Cox/Getty Images

*La foto principal es de Mark J. Terrill/Associated Press. Se utilizaron como fuentes varias notas de ESPN, The Athletic, Associated Press, USA Today, Yahoo Sports, The New York Times, Bleacher Report y nbamaniacs.

Iván Fradkin

Lo que mejor hago es escribir. Escribo como el orto.

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