Revelados los mejores jugadores, rookies y entrenadores de diciembre/enero

La NBA anunció a los mejores jugadores, novatos y entrenadores de cada conferencia del primer mes de competencia (diciembre-enero). Nikola Jokic y Joel Embiid, pivots figuras de Denver Nuggets y Philadelphia 76ers, respectivamente, fueron distinguidos en la categoría principal, mientras que Tyrese Haliburton (Kings) y Lamelo Ball (Hornets) se hicieron con los primeros galardones de su camada. Además, Quin Snyder (Jazz) y Doc Rivers (Sixers) pusieron a sus equipos en los primeros planos y fueron elegidos como los head coaches destacados.

Naturalmente, por cuestiones de calendario, la NBA nunca había entregado premios de diciembre y enero en conjunto. La aleación se venía dando entre octubre (las temporadas convencionales arrancan a mediados del décimo mes de cada año) y noviembre, pero en esta ocasión se consideraron los últimos diez días de 2020 y enero de 2021 completo. Está claro que legítimos candidatos a hacerse con los tres lauros en cuestión se quedaron a las puertas, pero ninguno de los seleccionados admite mucha discusión o polémica.

Nikola Jokic y Joel Embiid, mejores jugadores

Si nos refiriéramos a Jokic y a Embiid, podríamos estar hablando de los dos pivots más dominantes de una época en la que los pivots tienden a ser cada vez menos dominantes. También podríamos encontrarnos en una conversación sobre los mejores jugadores extranjeros de la liga más competitiva del planeta. El serbio y el camerunés, dos de los tres máximos contendientes en la lucha por el MVP -junto a LeBron James, viejo y peludo nomá– la descosieron durante las primeras seis semanas de competencia, guiaron a sus equipos a marcas positivas y recibieron un justo nombramiento -patrocinado por KIA- por parte de la NBA.

Nikola Jokic, afianzado ya como una súper estrella de la liga, volvió a demostrar en el comienzo de curso que puede ser un gran jugador franquicia. Promedió 26.8 puntos (.574tc, .384t3, .836tl), 11.8 rebotes, 8.6 asistencias, 1.8 robos y 0.6 tapones en 35.8 minutos y jugó los 20 partidos de los Nuggets. Tras un mal comienzo (1-4) luego de ser finalista de conferencia, Denver se recuperó, puso primera de la mano del balcánico y ya se ubica cuarto en el Oeste con 12 victorias y 8 derrotas (.600). Sin dudas, su mejor versión llegó en el último día del mes, cuando dio cátedra ante Utah, a la sazón el mejor equipo de la liga, y finalizó con 47 puntos, 12 asistencias, 5 rebotes, 2 robos y 1 tapón.

El pick #41 del Draft de 2014 obtiene, de esta manera, la primera distinción como jugador del mes de su carrera, algo que no conseguía un Nugget desde 2009 (Carmelo Anthony, también lo lograron Fat Lever y Alex English). En otro plano, el nativo de Sombor acumula 20 dobles dobles en los primeros 20 partidos de la temporada, situación que no se veía desde 1976, cuando Bill Walton puso el listón en 34. Jokic, mejor jugador en semanas consecutivas de enero, se convirtió en el quinto jugador de la historia con 350 puntos, 125 rebotes y 125 asistencias en los 15 cotejos iniciales de una campaña y lidera la liga en PER (player efficiency rating). En cuanto a promedios, también se ubica segundo en robos, tercero en puntos, cuarto en asistencias (segundo en totales) y quinto en robos.

Joel Embiid, por su parte, lideró al mejor equipo de la Conferencia Este desde el comienzo de campaña. A lo largo de 16 partidos (se ausentó en cinco), promedió 28.3 puntos, 11.1 rebotes, 2.8 asistencias, 1.2 robos y 1.3 tapones en 31.6 minutos para facilitar el récord de 15-6 de unos Sixers que sufrieron vastas bajas por protocolos, específicamente a partir del Seth Curry gate. Además de la influencia total del africano en el circuito de Doc Rivers, incluyendo un par de cotejos con más de cuarenta puntos, Embiid destacó por sus excelsos porcentajes de tiro. Está promediando los mejores números de su carrera en tiros de campo (.544), triples (.404), dobles (.575) y libres (.840), una verdadera locura.

Embiid, que había sido nombrado mejor jugador del mes en enero de 2019, se une a Allen Iverson (4), Charles Barkley (2), Moses Malone (2) y Julius Erving (3) como los únicos jugadores de Philly con múltiples lauros mensuales. El mejor jugador de la Conferencia Este en la quinta semana de competición se ubica cuarto en puntos y noveno en rebotes en la liga, donde también es el único jugador con más de un partido de 40p/10r. Además, los 76ers están 14-2 con su jugador franquicia en cancha y el pivot es uno de los tres players con medias de 25 tantos y 10 tableros, junto a Giannis Antetokounmpo y el susodicho Nikola Jokic.

Desde noviembre de 2006, cuando lo consiguieron Dwight Howard y Yao Ming, no ganaban el premio dos pivots, fiel muestra del cambio del deporte. DeMar DeRozan (Spurs), Luka Dončić (Mavericks), Paul George (Clippers), Kawhi Leonard (Clippers), LeBron James (Lakers), Damian Lillard (Trail Blazers) y Christian Wood (Rockets) fueron los otros nominados de la Conferencia Oeste, mientras que Giannis Antetokounmpo (Bucks), Malcolm Brogdon (Pacers), Domantas Sabonis (Pacers), Jaylen Brown (Celtics), Andre Drummond (Cavaliers), Collin Sexton (Cavaliers), Kevin Durant (Nets) y Julius Randle (Knicks) se quedaron en las puertas por el Este.

Tyrese Haliburton y LaMelo Ball, mejores rookies

Mucho se habló de la camada 2020 en la previa del draft y de la temporada. Que no iba a dar la talla, que podía haber talento desperdigado, que no iban a abundar las elecciones seguras. Dejando la cháchara de lado -y teniendo en cuenta las circustancias sin precedentes en cuanto al reclutamiento y la pretemporada cortísima-, varios novatos estuvieron a la altura durante sus primeras seis semanas en la NBA. Tyrese Haliburton, pick #12 por los Kings (varios equipos se estarán lamentando por haberlo dejado pasar), y LaMelo Ball, tercera elección vía Hornets, se hicieron con los honores de una generación que empieza a tocar la puerta, también vía KIA.

Tyrese Haliburton, en carpeta de otros equipos como Detroit Pistons, emergió como un jugador clave de los Kings proveniente de la banca desde el primer día. Promedió 11 puntos (.473tc, .417t3, .833tl), 3.4 rebotes, 5.4 asistencias, 1.1 robos y 0.7 tapones en 28.6 minutos a lo largo de 17 partidos, incluyendo una titularidad, para arrancar su curso de novato. Consiguió dobles dígitos en anotación trece veces, con un career high de 17 puntos en dos ocasiones. Además, el base igualó el récord de rookies este año con 11 asistencias, consiguiendo su primer doble doble, e impuso una marca de tapones para su camada, con 4.

El producto de Iowa State, séptimo jugador de los Kings (9-11) en recibir este honor y primero desde Buddy Hield en marzo de 2017, se ubica en el top 5 de rookies en asistencias (segundo), puntos (quinto), triples anotados (primero), porcentaje desde el perímetro (quinto), robos (quinto), PER (quinto) y porcentaje de tiros reales (quinto). Según repasa Sacramento en un artículo que lo define como el robo del draft, el oriundo de Wisconsin destaca por su precisión en el clutch, por el criterio para manejar el balón (gran ratio de asistencias/pérdidas entre jugadores de su generación y que manejan tanto el ataque como él), efectividad de tiro y defensa perimetral.

Del otro lado de los Estados Unidos de América, un LaMelo Ball que llegó con mayor prensa y pergaminos empezó a justificar la elección de los Hornets, que poco a poco empiezan a ver la luz al final del túnel. El hermano de Lonzo promedió 12.2 puntos (.423tc, .308t3, .782tl), 5.9 rebotes, 6.1 asistencias, 1.5 robos y 0.4 tapones en 25 minutos durante 20 cotejos en los que salió desde el banquillo. Quizás su noche más especial llegó el 9 de enero, cuando se convirtió en el jugador más joven de la historia en marcar un triple doble (22p12r11a). Sin embargo, Melo también dejó otras actuaciones destacadas, como su último juego del mes, donde cerró con 27 tantos, 5 tableros, 9 pases-gol y 3 robos.

Mientras destruye cuanto récord de precocidad le aparece delante, Ball comanda la segunda unidad de unos Hornets (9-11) que actualmente se encuentran en puestos de playoffs. Actualmente, rankea tercero en puntos, segundo en rebotes, primero en asistencias en robos entre los novatos, candidateándose prematuramente para el premio al Rookie del Año. Hasta el nativo de Chino Hills, California, que decidió probar suerte como profesional en la liga australiana (Illawarra Hawks), solo seis jugadores habían sumado al menos 225 puntos, 115 rebotes y 115 asistencias en sus primeros 20 partidos en la NBA.

Quin Snyder y Doc Rivers, mejores entrenadores

Naturalmente, al referirse a los entrenadores en jefe, es imposible traer a colación portentosas estadísticas individuales y récords de anotación. La marca es un buen diagnóstico, sí, pero la influencia de un head coach va mucho más alla. Quin Snyder puso a Utah Jazz en los primeros planos, mientras que Doc Rivers tuvo un impacto inmediato en Philadelphpia 76ers, que venía de capa caída tras sucesivas y frustrantes eliminaciones. Tras seis semanas de NBA, ambos equipos se ubican entre los cuatro mejores de la liga en cuanto a récord.

Con una marca de 15-5, Quin Snyder convirtió a Utah Jazz en el segundo mejor equipo de la competencia, apenas por debajo de unos Clippers que los superaron en el último día de enero. Sin lugar a dudas, el mejor momento de los de Salt Lake City llegó en enero, cuando encadenaron once victorias en fila, career high del oriundo de Mercer Island, Washington. Para graficar el gran momento del Jazz en todas las facetas del juego, rankea cuarto en rating ofensivo (116.5), séptimo en rating defensivo (107.9), segundo en rating generael (9.2), primero en rebotes (48.9pp) y segundo en rebotes ofensivos (30.2%).

Los dirigidos por Snyder, head coach de Utah desde 2014, también redondearon un enero histórico en cuanto al triple. Metieron 285 tiros exteriores, dejando en un segundo plano los 279 de los Rockets en diciembre de 2016 y convirtiéndose en el máximo de un equipo en la historia. Además, lideran la liga en triples intentados (42.5) y convertidos (17), ubicándose terceros en porcentaje de anotación con un nada despreciable 39.3. En concordancia con los tiempos que corren (el curso pasado lideraron la liga en % de tiro exterior), el DT con experiencia en NCAA, G League, NBA y Europa inculca esa filosofía en sus jugadores.

El ex ayudante de 76ers, Lakers y Hawks ya había ganado este premio con el saco del Jazz en marzo/abril de 2018, por lo que se une a Frank Layden (2) y el legendario Jerry Sloan (10), fallecido en 2020, como los únicos directores técnicos de la franquicia con múltiples distinciones. Aunque el Salvaje Oeste no ofrece un panorama sencillo, vale la pena recordar que el Jazz nunca se hizo acreedor del Larry O’Brien, trofeo que Jerry Sloan y los suyos -John Stockton y Karl Malone, claro está- vieron pasar por delante de sus ojos en 1997 y 1998 ante los Bulls de Michael Jordan.

Respecto a la Conferencia Este, poco podemos descubrir en torno a Doc Rivers, campeón con los Celtics en 2008 y entrenador de dilatada trayectoria. A comienzos de octubre, luego de una larga etapa como head coach de los Clippers, firmó con los Sixers, equipo al que el mote de candidato le estaba quedando grande. Y su inicio fue, justamente, a lo grande, liderando el sector oriental desde el comienzo de la temporada, pese a las bajas por protocolos que sufrió. Su 15-6, incluyendo una remontada de 20 puntos ante los Pacers en el último día de enero, los ubica en la cúspide del Este y en la cuarta posición de la NBA.

Los 76ers lideran la liga en tapones y puntos de contraataque, mientras que rankean en el top 5 de robos por noche, tiros libres convertidos y anotados y porcentaje de tiros de campo de los rivales. También encabezan la conferencia en rating defensivo (106.8, terceros en la liga) y mantienen un perfecto 11-0 con su quinteto ideal en cancha. Finalmente, la franquicia de Pensilvania ganó 14 de sus primeros 20 partidos, algo que no había logrado en todo el siglo (no lideraba la NBA después de ese tramo desde la 2000/01).

Doc Rivers consiguió su duodécimo premio al entrenador del mes (Celtics x6, Clippers x5, Sixers x1), igualando a Phil Jackson, George Karl y Pat Riley y quedando solo por debajo de Gregg Popovich (17). El nacido en Chicago, que no lo ganaba desde noviembre de 2018 y se lo adjudicó por primera vez en noviembre de 2007, se transformó en uno de los cinco entrenadores de Philadelphia con esta estrella, tras Brett Brown, Larry Brown, Jim Lynam y Billy Cunningham. De la mano de Joel Embiid, Ben Simmons y, por supuesto, Doc Rivers, la comunidad de la ciudad del amor fraternal se ilusiona con el primer anillo de la historia de la franquicia desde 1983.

*Se utilizaron como fuentes las notas de la NBA de los jugadores, rookies y entrenadores y los artículos de las franquicias (Jokic, Embiid, Haliburton [x2], Ball, Snyder y Rivers).

Iván Fradkin

Lo que mejor hago es escribir. Escribo como el orto.

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