Memorias de un deadline agitado

Hola, ¿qué tal? Se acerca la conclusión de esta temporada atípica y concentrada en tan pocos meses. Se viene la parte más emocionante: los playoffs. Y en vistas de eso hubo tanto movimiento esta última semana. No se mudaron grandes figuras (sólo Nikola Vucevic), pero las suficientes como para, quizás, alterar el panorama de la postemporada.

Entre ellos está Aaron Gordon, que arribó a Denver y será compañero de Facundo Campazzo. Lo hizo por dos guardas que bien podían quitarle minutos al argentino. Debatimos el intercambio en el último episodio de De Faja Podcast y llegamos a una conclusión: aunque tal vez insuficiente, Nuggets se reforzó donde más necesitaba.

En el deadline, el pivot montenegrino fue, sin embargo, la máxima figura en moverse de su ciudad. ¿Qué obtiene Chicago con él? El mercado de buyouts dejó lo suyo con las incorporaciones de LaMarcus Aldridge a Brooklyn y Andre Drummond, a Lakers. ¿Cuáles fueron las perlas del último día de trades? Phoenix Suns, que no hizo movimientos, se encamina a su primer postemporada en más de diez años. ¿Le pesará la inexperiencia?


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Cambiar es de valientes

Por Luciano Torino

Los últimos días antes de que cerrara la temporada de traspasos los Bulls, dado su mal rendimiento reciente (récord de 3-5 desde el All-Star hasta el 23 de Marzo), sonaban como uno de los posibles equipos a realizar cambios en su plantilla.

El traspaso más esperado era uno que les permitiera adquirir a Lonzo Ball, ya que este jugador les permitía una mejora en la defensiva del equipo, la posibilidad de que alguien más además de Zach LaVine pudiera tener la pelota en las manos a la hora de administrar la ofensiva y un buen pasador que no suele perder la pelota, que es algo que los Bulls necesitan.

Esta transferencia también tenía sentido desde lo temporal ya que Lavine y Ball tienen edades cercanas (26 y 23, respectivamente), pero Nueva Orleans decidió que las ofertas recibidas no eran lo suficiente para que se desprendiera del jugador.

Lo que nadie esperaba era que Chicago hiciera uno de los traspasos más importantes del año, obteniendo a Nikola Vučević y Al-Farouq Aminu, a cambio de Wendell Carter Junior, Otto Porter Junior y dos picks de primera ronda de los Bulls (2021 y 2023, top 4 protegidos). Si bien Orlando desarmó gran parte de la plantilla, traspasando a Evan Fournier y a Aaron Gordon, los días previos al jueves la gerencia de este equipo no dio ningún tipo de indicio de que el montenegrino estuviera sobre la mesa. Es más, hicieron todo lo contrario. Por el otro lado del trade, tampoco se sabía que los Bulls estaban interesados en el pivot antes de que efectivamente se produjera el traspaso.

Chicago, con Vučević, consigue una pareja para LaVine en el pick and pop (cortina donde el interno no rola hacia la zona sino que se queda en las proximidades donde puso la cortina), dado el alto porcentaje de triples (entre los mejores 10 pivots en porcentaje) y de intentos (casi 7 por partido cada 36 minutos lo que lo pondría entre los 10 pivots con más intentos de triples) y el alto porcentaje desde la línea de 3 puntos de LaVine y su habilidad para atacar el aro, puede ser una de las parejas interno-perimetral más potentes de la NBA actualmente. Por otro lado, la excelente utilización de internos como pasadores por Billy Donovan en Chicago ha sido la revelación de la temporada para la franquicia. Ejemplos de esto son tanto Carter Jr como Thaddeus Young, así que con Vučević el potencial para aumentar este tipo de juego es bastante notable.

Si bien el pivot estaba disfrutando del mejor año estadístico de su carrera, no sería alocado pensar que su lugar en el mundo es como una segunda opción ofensiva, y eso es lo que los Bulls le ofrecen.

Tal vez lo más llamativo del traspaso es que si bien los Bulls ahora se posicionan como un equipo que ingresará a los playoffs después de 3 años, nadie espera de ellos más que llegar a la segunda ronda del Este, lo que sería todo un logro. El problema es que gran parte de la liga y sus seguidores consideran que hay dos tipos de circunstancias donde los equipos deben encontrarse, o bien luchando por el campeonato o bien adquiriendo jugadores jóvenes vía el draft. Esto se debe a que ser un equipo en el limbo dificulta mucho lograr los saltos cualitativos necesarios para llegar a pelear por el campeonato.

La transferencia realizada por los Bulls sin lugar a dudas los acerca al campeonato, pero no están ni remotamente cerca de poder ser considerados un contendiente. Entran así, en este limbo, donde un equipo puede estar varios años en los playoffs sin lograr avances significativos, si esto les suena conocido es porque Orlando estuvo en esta posición durante los últimos 2 años y este cierre de mercado marca el principio de la reconstrucción del equipo.

Este traspaso puede ser visto como el final de un proceso para Orlando y como el inicio de otro por parte de los Bulls. A pesar de no estar a favor de la decisión tomada por ninguno de los dos equipos, aplaudo el coraje de ambas franquicias para buscar un nuevo rumbo. No es fácil cambiar, pero es necesario.

Buyouts: Un camino por las sombras del pasado

Por Conrado Torino

En abril de 2019, la prensa especializada nombraba a Blake Griffin miembro del 3er All NBA Team, el tercer mejor quinteto de la temporada. Menos de 2 años después de ser uno de los 15 mejores jugadores de la campaña, el ala-pivot resignaba dinero para terminar su contrato con Detroit e ir a luchar por un anillo a Brooklyn, donde firmó un contrato mínimo.

Esta dinámica se repite año a año en lo que se conoce como el “Buyout” market. Equipos sin aspiraciones arreglan con sus veteranos para terminar su contrato antes de tiempo. Así, la franquicia se ahorra unos dólares y el jugador puede ir a luchar por un anillo.

Ahora bien, ¿por qué no son tradeados estos jugadores? ¿No podría Detroit haber conseguido un pick de primera ronda, o un jugador joven por Blake?

La cuestión es que hay algo más que acompaña la dinámica del buyout. Por lo general, son cortados veteranos ya fuera de sus mejores años con salarios demasiado altos como para que otro equipo se interese en tradear por ellos. A ningún equipo le interesaba intercambiar por Griffin cuando le quedaban 33 millones este año y otros 30 el próximo(!). De hecho, para tan solo hacerlo posible (recordemos que en la NBA cuando se tradea los salarios entrantes y salientes no tienen que diferir en más de 25% en general – esto varía según la situación de cada equipo respecto del impuesto de lujo pero podemos tomarlo como regla general) los Nets deberían haber tradeado a uno de Durant, Irving o Harden.

La caída de Blake fue estrepitosa, pero no sorprende considerando su dependencia en su capacidad física, pero en mayor o menor medida, está dentro de lo común.

Lamarcus Aldridge fue All Star en 2019, promedió 21 puntos y 9 rebotes y jugó todos los partidos de la temporada. Dos años después, a sus 35 primaveras, tiene sus registros más bajos en puntos desde su temporada de novato, el promedio de rebotes más bajos de su carrera y una movilidad defensiva… prefiero no adjetivarla, digamos que no tiene mucha movilidad. En los últimos dos años, los Spurs fueron 5.2 y 7.3 puntos peores cada 100 posesiones con Aldridge en cancha, respecto de cuando estaba en la banca.

Increíblemente (o no tanto, considerando que la NBA se consume, muchas veces, más por Twitter que por ESPN, DirecTV o LeaguePass) hubo quejas de super equipo cuando se sumó a los Nets en estos días. Voy a ser claro, LaMarcus es el tercer mejor pivot que tiene Brooklyn por detrás de Jordan y el juvenil Claxton. Vivimos en una era donde son contados los pivots que pueden demandar minutos en una serie de playoffs y en gran parte dependen de poder moverse lateralmente para defender a jugadores perimetrales. 

En ese contexto, Aldridge es una apuesta mínima a costo cero. Lo mejor que podrá aportar,  serán 5 a 7 buenos minutos anotando desde la banca, por un salario mínimo, no está de más tenerlo. 

Y es por esto mismo que no hubo mercado durante el período de traspasos por él. Nuevamente, ningún equipo iba a deshacerse de una gran masa salarial (habitualmente ocupada por los mejores jugadores del equipo) para tradear por Lamarcus. 

Un caso un tanto distinto es el de Andre Drummond, quien tan solo tiene 27 años. A él no fue la edad, sino la liga lo que se le cayó encima. En 2010, un pivot que te daba 15 puntos y 15 rebotes por partido era un All Star. Hoy en día, es un jugador de rol, salvo que pueda tirar y meter el tiro de 3 puntos. En este nuevo contexto, de pivot tiradores, capaces de defender fuera de la pintura, el salario de 25 millones por temporada, era un lujo que ningún equipo que pelee playoffs se podía dar.

Detroit estuvo años queriendo traspasarlo hasta que finalmente Cleveland aceptó recibirlo a cambio de elecciones (inútiles) de 2da ronda. Este año lo mismo pasa con los Cavs, ningún equipo (por más que varios querían a Andre) estaban dispuestos a ofrecer nada valioso por él. 

En un rol limitado y dependiendo del rival (tal como fue el caso de Dwigth Howard el año pasado) puede sumar a los Lakers, equipo al que anunciaron que llegaría. 

Este caso se parece, por ejemplo, al de Reggie Jackson el año pasado. Un jugador sobrepagado que Detroit no pudo traspasar, pero capaz de cumplir un rol aceptable como segundo base para los Clippers en los playoffs.

En fin, estos buyouts muchas veces terminan siendo una búsqueda del pasado. De lo que supo ser, pero ya no es más. Ni All Star, ni All NBA, ni super equipos. Jugadores de rol que buscan un anillo en sus últimos años. O jugadores que buscan reencontrar su rol en una NBA que los pasó por encima.

Cositas lindas del Trade Deadline

Por Iván Fradkin

Qué difícil es explicarle a alguien ajeno lo que significa y representa una jornada tan especial como el Trade Deadline. Un día donde todos los equipos moldean sus plantillas para afrontar el tramo final de la temporada, ya sea sumando talento o resignándolo para engrosar (duplicar, triplicar, etc) sus futuros picks del Draft. Algo tan emocionante como surrealista, dignas descripciones del deporte yankee.

El pasado jueves 25 de marzo -suele ocurrir a comienzos de febrero, pero la pandemia de coronavirus corrió toda fecha existente-, tuvo lugar el deadline de la temporada 2020/21 de la NBA. A simple vista, los números son contundentes: 16 traspasos concretados, 23 equipos involucrados y 46 jugadores bajo contrato transferidos. Según Adrian Wojnarowski (ESPN), máximos de cada apartado en los últimos 35 años de la fecha límite.

Es cierto, algunos de los jugadores que esperábamos ver envueltos en trades se quedaron en sus equipos, como Kyle Lowry (Raptors) o Lonzo Ball (Pelicans). Se puede asumir que las ofertas existentes no satisficieron a las franquicias dueñas de sus derechos. No obstante, movimientos en torno a Nikola Vucevic, Victor Oladipo o Aaron Gordon le dieron un poco de color a una jornada que arrancó con todo, entró en una importante meseta y finalizó bien arriba alrededor de las cuatro de la tarde de Argentina.

Se desprende que Orlando Magic -dio a Vucevic, Gordon y Fournier por rondas del Draft- se sumergirá en una profunda reconstrucción y luchará la parte baja de la liga con Timberwolves, Pistons y Rockets. En todo deadline hay vendedores (equipos sin aspiraciones), compradores (contendientes al título) y especuladores (punto medio, si se quiere). Los del estado de Florida fueron el mayor exponente del primer grupo.

Respecto al segundo, los Nuggets de Facundo Campazzo no se anduvieron con rodeos e incorporaron a Aaron Gordon (junto a Gary Clark por Gary Harris, el rookie RJ Hampton y una 1° ronda de 2025) y a JaVale Mcgee (por Isaiah Hartenstein y dos 2° rondas). Miami Heat también apretó el acelerador y sumó a sus filas a Victor Oladipo; al escolta de los Rockets le vencía el contrato, por lo que Pat Riley ‘solo’ tuvo que entregar a Kelly Olynyk, Avery Bradley y un swap para 2021. Chicago Bulls, por su parte, buscará la postseason con Vucevic, Aminu y Theis. Lakers (Drummond) y Nets (Aldridge y antes Griffin), acaso los máximos candidatos, esperaron al mercado de buyouts para mejorar sus rosters.

Quizás los movimientos más interesantes hayan sido los de Clippers-Hawks y Raptors-Trail Blazers. Los angelinos consiguieron a Rajon Rondo, campeón la temporada pasada con sus vecinos, a cambio de Lou Williams (y dos 2° rondas), a esta altura histórico de la Lob City por su incansable trabajo desde el banquillo. Guardia por guardia, veteranía por veteranía -ambos nacieron en 1986- y dos equipos que buscarán atracar los playoffs. Además, Portland se reforzó con un Norman Powell de tremenda temporada, aunque tuvieron que dejar partir Gary Trent Jr y a Rodney Hood.

Justo alrededor de Trent Jr -tres cambiaron de equipo en pocas horas- se posa una de las historias más interesantes de la jornada. Su padre, Gary, también fue drafteado por los Trail Blazers, pero en 1995 (pick #11). El oriundo de Ohio jugó dos temporadas y 41 partidos de la tercera antes de ser traspasado a Toronto Raptors en el deadline de 1998 (13/2). Creer o reventar, pero Gary Trent Jr arribó al estado de Oregon mediante el Draft de 2018 (pick #37) y jugó dos campañas y 41 partidos antes de viajar a Canadá (Tampa, por el momento). Gary (p) solo completó esa temporada en Toronto y continuó su periplo en Dallas y Minnesota. «La historia ocurre dos veces: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa», decía Karl Marx en el 18 brumario de Luis Bonaparte.

Finalmente, para cerrar, es valioso recuperar algunas reflexiones de los protagonistas. Después del traspasó que lo sacó de Los Angeles tras varios, Lou Williams posteó en su cuenta de Instagram: “Sí, pensé en retirarme ayer. Le das tanto a una organización y te despiertas y boom, ya no existe. Luego, al estilo de la verdadera nación Clipper, se me recordó que mi talento y contribución fueron apreciados y me hizo reflexionar sobre lo que está por venir. Queda mucho en mi tanque y tengo el privilegio de continuar mi carrera en mi patio trasero (NdR: hizo el high school en Georgia y ya jugó en los Hawks). LA, gracias. Te amo. Te aprecio. Grandes momentos y recuerdos!!! ATL, LouWillVille. Sr. Williams, bienvenido a casa. 🙏🏾”.

Quizás más introspectiva fue la publicación del Chapu Andrés Nocioni, quien recordó su traspaso de Chicago a Sacramento el 19 de febrero de 2009 (estaba en Illinois desde 2004). “Días como los de hoy son de total turbulencia para los jugadores de NBA. Se respira la tensión. Y por más que todos saben muy bien cómo son las reglas del negocio, es imposible no verse afectado. También es tremendo el desahogo personal que se siente cuando se cierra la jornada de traspasos”, arrancó el oro olímpico en Atenas 2004, que inmediatamente detalló todo lo que implica un traspaso (mudarse, buscar casa-colegio-vastos formalismos, un nuevo estilo de vida y cambio de entrenadores/compañeros).

“Lamentablemente me tocó vivirlo. Me acuerdo con exactitud”, afirma el Chapu al relatar con gran precisión el momento en el que el gerente general John Paxson le dio un abrazo y la noticia. “Si bien lo entendí perfectamente, fue un golpe duro. Hoy estuve todo el día pensando en ese día. En lo traumático que me resultó a la larga”, reflexiona el nacido en Gálvez, Santa Fe. Difícil será cambiar un sistema en el que se mueve tanto dinero y los jugadores (personas) son solo una pequeña fracción del capitalismo imperante, pero siempre vale prestarles especial atención a estas narraciones. Con lo bueno y lo malo, la NBA sigue andando. Ojalá algún día tenga un poco más en cuenta a los individuos que la hacen grande.

¿Cuánto le pesará a Phoenix la inexperiencia en playoffs?

Por Maximiliano Das

Once años pasaron ya de aquellas finales de conferencia que enfrentó a Phoenix Suns con Los Ángeles Lakers. Desde entonces, los de Arizona tuvieron mejores y peores campañas, pero siempre fuera de la postemporada. En la 2013-14, incluso, lograron un récord altamente positivo (48-34) pero insuficiente en el salvaje Oeste. De haber competido en la otra mitad de Estados Unidos, no sólo habrían obtenido el pasaje, sino que hubieran culminado entre terceros y quintos.

Desde 2010, recién comenzada la década, la franquicia que llegó a dos Finales de NBA no volvió a poner un pie en playoffs. Sin embargo, así como cambio yo en estas tierras lejanas; cambia, todo cambia.

Devin Booker y Deandre Ayton alimentaron la esperanza de un regreso a los primeros ocho puestos del Oeste. Con ellos como pilares, los dirigidos por Monty Williams coquetearon con la clasificación al play-in de la burbuja de Orlando gracias a una participación invicta allí.

No se les dio la epopeya, pero terminó de consagrarse un proyecto al que acabaría por arribar Chris Paul, que llegó para articular el funcionamiento del equipo con la inteligencia que lo caracteriza. Y para imponer el liderazgo en un plantel en el que esa característica escaseaba, no tanto desde el juego, sino desde lo grupal.

El base le quitó el balón de las manos a Booker sin mermar su anotación, aunque sí su cantidad de asistencias: de 6,5 pasó a 4,6 por partido.

Se puede trazar cierto paralelismo entre estos Suns y el Denver de dos temporadas atrás.

Los de Colorado iniciaban su campaña 2018-19 con cinco años de sequía de playoffs. El año anterior habían quedado en la puerta de la clasificación: perdieron contra Minnesota el último partido de la temporada regular y el último puesto fue para Timberwolves. Entonces, se esperaba a Denver entre los mejores ocho del Oeste, amparados en el ascenso de Nikola Jokic.

Les fue mejor de lo que quizás ellos mismos esperaban: terminaron segundos, por detrás del Golden State Warriors de Curry-Thompson-Durant-Green, aunque mantuvieron la cima de la conferencia durante buena parte de la temporada.

Sin embargo, en playoffs la historia fue otra. Jugó un rol clave la falta de experiencia y le costó a Denver cerrar la serie contra unos renovados y menos amenazantes San Antonio Spurs y cayeron en el séptimo juego de Semifinales contra Portland Trail Blazers luego de estar 17 tantos arriba en el marcador durante el segundo cuarto.

Por ahora, la senda de Suns se asemeja a la de Nuggets. Resta saber cuán parecido será lo que resta. A priori, hay una diferencia ineludible: el impacto del veterano del equipo es más en Phoenix (con Chris Paul) que el que era en los de la capital de Colorado (con Paul Millsap).


Overtime
  1. Básquet por la Memoria: Nunca Más
  2. Tres décadas de Facu
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  5. McMillan 180º
  6. Nikola Jokic y Giannis Antetokounmpo, nombrados Jugadores de la Semana

Así están las cosas

Top-10 jugadas de la semana

(No incluye el domingo)


Se nos va la novena edición de La Lupa y justo antes del cierre tenemos fecha para el próximo draft. Será el 29 de julio. Orlando, Houston, Minnesota y Detroit tendrán una batalla encarnizada por el preciado primer pick.

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Abrazo y que tengas una buena semana.

*Crédito foto de portada: Getty Images/NBA Photo.

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