Matisse Thybulle, el basquetbolista youtuber

Hablar de Matisse Thybulle es hacer mención de uno de los jugadores de la NBA del momento. No explotó en las redes por su nivel —que no es bajo en absoluto—, sino que lo hizo por su nueva faceta, la de youtuber. Desde que arribó a la burbuja de Orlando, estuvo documentando diversos momentos en ella, para luego editarlos y subirlos a Youtube.

El escolta de los Philadelphia 76ers colgó el primer video el 11 de julio y, 20 días después, ya poseía más de un millón de reproducciones. Ese hito lo consiguió con los primeros tres de los cincos materiales audiovisuales que publicó en su canal, que ya junta más de 330 mil suscriptores. Allí se pueden encontrar diversas vivencias del jugador, desde las tareas que le tocan realizar por ser novato —tener que comprar el almuerzo de todo el equipo, por ejemplo—, pasando por los entrenamientos y llegando hasta grabaciones de fragmentos de distintas conversaciones que maneja vía videollamada con las personas cercanas a él, como su familia o su agente.

Desde que comenzó con esta actividad, generó una empatía con los fanáticos que antes no tenía. En cada publicación de la cuenta de Instagram oficial de los Sixers en la que aparece, se lleva todos los comentarios. Incluso, ya desde la propia franquicia le adjudicaron el apodo de “El rey del contenido”.

Se podría pensar que Thybulle está haciendo esto nada más porque tiene más tiempo libre que antes; de hecho, esta es una de las razones. “En mi casa tengo una vida. Acá, no”, le dijo en un testimonio al medio LA Times, en el que también añadió su gusto por la fotografía y la edición de video como motivos.

Pero hay una tercera pata. Sin querer o a propósito, está influyendo en jóvenes y adultos que se encariñaron con su persona. Es por eso que en la espalda de su camiseta está portando la palabra “vote” en el lugar en el que originalmente estaba su nombre. El basquetbolista de 1,96 metros de altura explicó en una conferencia de prensa el motivo de su elección: “A mi me crió un inmigrante. Mi papá nació y creció en Haití, donde había una dictadura. No muchos estadounidenses entienden esas realidades. Ser criado con esa perspectiva y entender y apreciar lo que significa tener voto y ser parte de una democracia en la que tu opinión cuenta, es invaluable”.

Según dice, cuando era chico él no tuvo más aprendizajes sobre el voto que lo que cantaban en el programa infantil Schoolhouse Rock. “No es algo de lo que se hable lo suficiente y nosotros tenemos esta plataforma enorme para hacerlo. Ojalá podamos conseguir muchos ojos y muchos oídos para ver y escuchar, y hacer algún cambió”, concluyó en la conferencia.

Manifestarse socialmente es cotidiano para Thybulle / imagen de Twitter: @Sixers

Luego del asesinato de George Floyd a manos de un policía de Indianápolis el pasado 25 de mayo, múltiples deportistas salieron a protestar en contra del racismo sistemático a lo largo y ancho de Estados Unidos. Los jugadores de la NBA, siguiendo una tendencia que se viene dando desde hace tiempo —las peleas de LeBron James con el presidente Donald Trump a través de Twitter y los rechazos para ir a la Casa Blanca por parte de los Golden State Warriors cuando salieron campeones, para nombrar solo algunos hechos—, no se quedaron en el molde. Matisse Thybulle salió a protestar en más de una oportunidad por las calles de Philadelphia, acompañado de compañeros y colegas, como Tobias Harris y Kyle Lowry.

Pero no son el compromiso social y sus videos los que hacen que sea tan valorado por sus entrenadores. El escolta, que vivió en Australia durante siete años de su infancia, es un jugador que juega pensando en el equipo, de esos que ya no abundan. Mike Hopkins, quien fue su director técnico durante sus dos últimos años en la Universidad de Washington, le dijo al New York Times que “la gente espera toda la vida para entrenar a un chico como Matisse”.

Si bien no se caracteriza por tener un juego ofensivo espectacular, fue la defensa la que desde sus comienzos lo diferenció de los demás. Alcanza con mirar estos números para comprender la evolución defensiva que tuvo en el último tiempo: en su primer año universitario promedió 1,1 robos y 0,94 tapas en 24 minutos por partido; en el cuarto y último, robó 3,5 balones y bloqueó 2,3 tiros en 31 minutos por encuentro.

Thybulle en su último año en la Universidad de Washington / imagen de Elaine Thompson / The Associated Press

En su primera temporada como profesional, luego de ser drafteado en el vigésimo puesto por los Sixers, promedia 4,7 puntos y 1,4 robos. Estos números son en menos de 20 minutos de juego, pero si se extrapolan su números y se calculan cada 36 minutos que está en cancha —una de las tantas estadísticas avanzadas que hay en la liga—, sus puntos aumentan a 8,7 y sus robos de balón, a 2,6. Además, según reflejan las Hustle Stats, tiene 2,5 deflections por cotejo. ¿Qué significa esto? Que esa es la cantidad de veces que logra interceptar balones contrarios y, muchas veces, frenar contraataques.

El hecho de que sea un buen jugador defensivo no significa que sea nulo en el otro aro: el 8 de diciembre de 2019 metió 20 puntos, encestó 5 triples y robó 3 balones en la victoria ante Toronto Raptors. Con estos números, se le unió a Allen Iverson como los únicos rookies en la historia de Philadelphia en lograrlo, con el agregado de que Thybulle lo hizo desde la banca.

*La imagen principal es de Mitchell Leff/Getty Images

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