Los Suns, once años perdidos en el desierto de Phoenix

Varias franquicias de la NBA tienen una larga trayectoria encima y Phoenix Suns es una de ellas. Desde 1968 han pasado jugadores muy importantes, como Paul Westphal, Larry Nance y Charles Barkley y sufrieron al esfumarse frente a sus ojos dos anillos de la NBA. Sin embargo, previo a la temporada actual que los tendrá en el podio, pasaron el peor momento de toda su historia.

Época de oro y cobre

Después de varias temporadas paseando en las dunas lindantes de los playoffs, cayendo en primera ronda y quedando afuera de la postemporada, se confirmó el regreso de Steve Nash, quien había sido traspasado a Dallas Mavericks en el Draft de 1998. El base no había tenido tantas oportunidades en Phoenix, y un vínculo con el entonces entrenador de los Mavs, Don Nelson, concluyó con su arribo al equipo de Dirk Nowitzki.

Con el paso de las temporadas, Nash pudo desarrollar su juego en Dallas y fue parte del All-Star en 2002 y 2003. Tras cumplir con su contrato, los Suns realizaron una oferta que los Mavs no quisieron igualar y se confirmó su regreso a Arizona. En esta segunda etapa alcanzó el mejor nivel de su carrera con sus mayores promedios de anotación y asistencias que le valieron para llevarse el premio del MVP de las temporadas 2004/05 y 2005/06.

La base del sistema estaba en torno a Nash y Amar’e Stoudamire, la dupla del pick&roll insignia durante 6 años. Complementados por otros grandes jugadores físicos como Shawn Marion, Joe Johnson, Shaquille O’Neal, y con Leandrinho Barbosa en el rol de sexto hombre, los Suns alcanzaron dos finales de Conferencia consecutivas de la mano de Mike D’Antoni. La segunda de ellas fue en manos de los viejos conocidos Mavericks, mientras que la primera fue ante los San Antonio Spurs del Big Three Duncan-Parker-Ginobili, equipo que los eliminó en las dos temporadas siguientes que dieron pie a la salida del entrenador en 2008.

Luego de una temporada de transición, los Suns volvieron a las finales de conferencia con Alvin Gentry en el banquillo en la temporada 2009/10, en la que finalmente pudieron vencer a los Spurs en segunda ronda, pero cayeron contra los Lakers de Kobe Bryant y Pau Gasol antes de dar el ansiado paso a las Finales.

Mike D’Antoni y Steve Nash fueron claves en el último gran recuerdo de Phoenix / Foto vía Twitter
Mike D’Antoni y Steve Nash fueron claves en el último gran recuerdo de Phoenix / Foto vía Twitter

Sin transporte, entrando al desierto

En la agencia libre de 2010, Stoudamire decidió emigrar a los New York Knicks y comenzó la debacle que se extendería más de lo imaginado en aquel entonces. El inicio de un periodo de mediocridad comenzó con los últimos años de contrato de Nash. Al concluirse, tras dos campañas en el décimo puesto, los Suns terminaron últimos en el oeste con Goran Dragic, Marcin Gortat y Luis Scola como referencias.

Luego de esa floja temporada, Phoenix drafteó con el pick Nº5 en 2013 a Alex Len, dejando pasar a CJ McCollum, Dennis Schroder y Giannis Antetokounmpo, entre otros. Sin embargo, con la llegada de Jeff Hornacek al banquillo y Eric Bledsoe en un trade a tres bandas a cambio de Jared Dudley, Phoenix tuvo una tan increíble como inesperada temporada. Con un Dragic espectacular promediando 20.3 puntos y 5.9 asistencias, acompañado por PJ Tucker, Gerald Green, Leandrinho y los hermanos Morris, alcanzaron un récord de 48-34. Sin embargo, en la competitiva conferencia oeste no fue suficiente. Quedaron con una derrota más que los Dallas Mavericks y sin playoffs a pesar de estar diez victorias por encima de los Atlanta Hawks, último clasificado en el Este.

Después de tener la mejor campaña de un equipo que no participó en la postemporada, las malas decisiones de la franquicia no tardarían en llegar y condenarían el proceso a su prolongación hasta la temporada actual.

Mala decisión pelearse por el agua

Ya previo a la temporada sin playoffs de 2013/14, los Suns habían tenido problemas con el descontento Gortat, quien terminó traspasado por un pick de lotería de 2014 que se convertiría en TJ Warren, Shannon Brown y Emeka Okafor, pivot que sufrió una hernia de disco y no disputó ningún partido con la violeta. No obstante, el mayor conflicto surgió en la temporada siguiente.

Luego del buen funcionamiento de Bledsoe y Dragic, se empezó a construir el sistema en torno a ellos y se sumó a Isaiah Thomas, proveniente de Sacramento Kings, con un gran contrato de 4 años por 27 millones de dólares. El problema era que uno de ellos debía pasar el final del encuentro en el banco ya que era difícil que compartieran minutos en cancha los tres juntos por lo débil que ya de por sí era la defensa del equipo. En este contexto, el esloveno expresó su disconformidad días antes del trade-deadline, y al día siguiente fue traspasado a Miami Heat a cambio de dos elecciones del Draft (2018 y 2021), Danny Granger y John Salmons (sin minutos con la franquicia ninguno).

A pesar de haber solucionado el problema en cierto punto, el día más movido de la historia de los Suns estaba comenzando. En otro traspaso casi simultáneo, Miles Plumlee y una primera ronda de Lakers que habían recibido con el Sign&Trade de Steve Nash en 2011 se fueron para la llegada de Brandon Knight y Kendall Marshall. ¿Otros dos bases que llegaban a Arizona? Sí, porque el plan era que Isaiah Thomas también se fuera traspasado. Su nuevo destino fue Boston a cambio de Marcus Thornton y el pick de 2016, coincidentemente año en el que el base promediaría 28.9 puntos y llevaría a los Celtics a liderar el Este en la temporada regular.

Luego de toda esa vorágine, los Suns no se repusieron, tuvieron una temporada 2014/15 mediocre y cayeron en lo más profundo de la liga durante casi un lustro, esperando capturar alguna joven promesa en el Draft que pueda hacer crecer vegetación en medio del desierto de Arizona.

Goran Dragic, Isaiah Thomas y Eric Bledsoe, el trío que no fue / Foto vía NBA
Goran Dragic, Isaiah Thomas y Eric Bledsoe, el trío que no fue / Foto vía NBA

Los falsos oasis entre la arena

Como se sabe, en un proceso de reconstrucción se busca incorporar al futuro de cada franquicia a través de las elecciones en el Draft que permiten incorporar a los mejores jugadores jóvenes y/o universitarios. Sin embargo, hay camadas que tienen mejores prospectos que otras, a la vez que siempre hay jugadores terminan siendo sorpresas o fiascos.

En el caso de Phoenix, tuvieron tres elecciones dentro del top 5 en este periodo que terminaron siendo fracasos dentro de la institución. Primero, el ya mencionado Len en 2013, seguida por Dragan Bender y Marquese Chriss en la cuarta y octava elección del 2016. Con su llegada, jugadores como Jamal Murray, Pascal Siakam, Domantas Sabonis, Dejounte Murray y Malcolm Brogdon quedaron disponibles para otras franquicias, además de traspasar a Bogdan Bogdanovic y Giorgios Papagiannis para conseguir el octavo pick. Al año siguiente, con el arribo de Josh Jackson también en la cuarta posición, De’Aaron Fox, Donovan Mitchell, Bam Adebayo, John Collins y Derrick White fueron elegidos por equipos donde pudieron crecer, asentarse y destacar.

En cada caso, distintos factores fueron teniendo incidencia que derivaron en fallidas incorporaciones a la franquicia. Una mezcla de falta de talento, mal manejo de las promesas en su desarrollo e incluso situaciones extradeportivas que terminaron con el fin de la relación, como fue el caso de la salida de Josh Jackson, quien tuvo el mejor rendimiento de ellos cuatro y quizá el de mejores condiciones. En cuanto a los demás, Chriss y Len partieron en busca de nuevos horizontes que a priori les sentaron mejor, aunque aún no demostraron demasiado, mientras que Bender (el Porzingis croata que no fue) ya emigró al Maccabi Tel Aviv de Israel, donde apenas tiene minutos.

Quinteto titular que tuvo Phoenix Suns en la temporada 2017/18
Quinteto titular que tuvo Phoenix Suns en la temporada 2017/18

Más allá de estas elecciones, otro trade más que polémico fue el que implicó la salida de TJ Warren previo el Draft de 2019. El alero fue seleccionado con el pick 14 del equipo en 2014, luego de esa gran temporada que no pudo ser, y progresivamente fue mejorando significativamente, alcanzando los 19.6 y 18.0 puntos por partido en su cuarto y quinto año con la franquicia. Sin embargo, salió del equipo junto a una segunda ronda únicamente a cambio de cash considerations. Solo billetes. ¿Cómo respondió? Promediando 19.8 puntos la temporada pasada y siendo uno de los MVPs de la burbuja en Orlando. Quizá podrían haber conseguido algo más a cambio…

Los camellos salvadores

En medio de este proceso inestable, la primera cría salvadora llegó en la temporada 2015/16, justo después del conflicto que derivó en las salidas de Dragic y Thomas. Tras la temporada mediocre sin playoffs, Devin Booker pasó a ser parte de los Phoenix Suns con la elección número 13 del Draft 2015. Ya en la primera temporada mostró buenos rendimientos con seis partidos con más de 30 puntos, pero fue en la segunda que pasó a tener un rol más importante en la ofensiva, promedió más de 22 por partido y consiguió el hito de los 70 que lo marcó como un jugador que llegó a la liga con capacidades para ser parte de la historia.

Ya con Booker a la espera de un compañero o estructura que lo acompañe, las consecutivas malas decisiones lo mantuvieron como un solitario gran anotador. Recién en el Draft de 2018 se sumaron los dos refuerzos que se convirtieron en las siguientes piezas del sistema.

En aquel draft, por primera vez en su historia, los Suns tenían la primera selección en su poder. Como contaban con el escolta como central en la ofensiva, se quedaron con un hombre de la casa, Deandre Ayton de la Universidad de Arizona, que podía acompañarlo. Con esta decisión, Luka Doncic y Trae Young quedaron disponibles para Dallas y Atlanta respectivamente, donde podrían dirigir la ofensiva a su antojo. Puede considerarse una decisión errada sin dudas, pero cierto es que el pivot se convirtió en una pieza fundamental del sistema adaptando su juego con el paso del tiempo. Después de una temporada de rookie decente, fue lentamente evolucionando como jugador defensivo, algo que necesitaba el equipo para funcionar. En su segunda, fue suspendido por 25 partidos por doping y el equipo tuvo un récord de 13-22 en su ausencia, que tuvo gran peso en su eliminación previa a la postemporada de la 2019/20. Sin embargo, ya había erigido como otro pilar.

Devin Booker, Deandre Ayton y Chris Paul, el trío de Phoenix esta temporada / Foto vía Twitter
Devin Booker, Deandre Ayton y Chris Paul, el trío de Phoenix esta temporada / Foto vía Twitter

Luego de elegir a Ayton, un par de minutos más tarde, los Suns consiguieron finalmente un buen trade y se llevaron una ganga. A cambio del pick de 2021 de Miami Heat y Zhaire Smith, seleccionado número 16 que por una fractura en el pie y una ingesta de sésamo (es alérgico) apenas pudo disputar 13 partidos NBA hasta el día de hoy, recibió a Mikal Bridges. Luego de tres años en la Universidad de Vilanova, el alero había desarrollado su juego de manera completa progresivamente y pasó a ser un prospecto top-10 de la camada. Phoenix hizo un esfuerzo para tenerlo y se puede decir que valió la pena tras ver ese mismo progreso en la NBA.

Curiosamente, el pick de Bridges, originalmente de Lakers, había estado en las manos de Suns tras la salida de Steve Nash a la franquicia angelina en 2012, pero tuvieron que recuperarlo luego de cederlas en el trade de Brandon Knight de aquel el fatídico trade-deadline de la temporada 2014/15.

El plan para salir al final

Hubo malas decisiones en este tiempo, principalmente con Ryan McDonough ocupando la silla del GM. Luego de diez años siendo parte de la organización de los Boston Celtics, en mayo de 2013 asumió en Phoenix y finalmente pagó las consecuencias en octubre de 2018 previo al inicio de la temporada 2018/19. En aquel entonces se pensaba el comienzo de un nuevo periodo con la llegada de Igor Koskov al banquillo, la incorporación de Ayton con la primera elección del Draft, aspirando alguna mejoría, pero nuevamente fueron de los peores equipos de la liga y quedaron en el top 4 de la lotería por cuarto año consecutivo.

El aquel entonces recientemente retirado James Jones, tres veces campeón de la NBA, todas junto a LeBron James, pasó a ocupar el lugar de McDonough, primero de forma interina y luego definitiva. Desde este puesto, las distintas adquisiciones del equipo apuntaron a cumplir los distintos roles para complementar a la plantilla, teniendo también peso la mentalidad ganadora y ambiciosa de mejorar su juego.

Bajo ese ideal arribaron Cam Johnson y Jalen Smith en los últimos dos Drafts con elecciones mucho mayores de las que se esperaba para ellos. En definitiva, un triplista de 23 años y un joven con mucha predisposición y entrega para mejorar. Siguiendo la misma línea, acabaron en Phoenix Ricky Rubio (campeón mundial FIBA, aunque no tuvo un buen paso por Phoenix), Cameron Payne, Dario Saric, Jae Crowder y Chris Paul. Todos jugadores para aportar desde distintos roles sea defensa, organización o tiro, con mayor o menor protagonismo.

Chris Paul y Jae Crowder, dos refuerzos importantes para pelear el Oeste / Foto vía Twitter
Chris Paul y Jae Crowder, dos refuerzos importantes para pelear el Oeste / Foto vía Twitter

La luz estaba en el horizonte

Fue una década muy larga para los Suns y sus aficionados. Parecía que la salida del desierto estaba en el 2020, pero la suspensión de Ayton y la pandemia limitaron mucho sus posibilidades de ascender en la conferencia. Cuando fue la burbuja de Orlando, necesitaban un milagro en ocho partidos y cumplieron con todo lo que estaba a su alcance para poder alcanzarlo. Quedaron eliminados invictos, con una mentalidad fuerte de cara a esta temporada.

Ya con la vista al frente, el sistema de Monty Williams consolidándose tras su primera temporada como entrenador principal, era momento de los movimientos finales. La salida de Ricky Rubio, Kelly Oubre y un par de assets más dio lugar para que Chris Paul se vistiera de violeta luego de haber liderado increíblemente a Oklahoma City Thunder a playoffs. La experiencia que necesitaba el equipo llegó con él y Jae Crowder, proveniente del finalista Miami Heat y última pieza del quinteto titular.

Después de tanto viaje, de 800 pasos en la arena, sólo les quedaba dar bien los últimos 72 para poder llegar a la tierra prometida. Los Phoenix Suns vuelven a estar en Playoffs.

https://twitter.com/Suns/status/1393075397206499331

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