Los jugadores de la NBA también se manifiestan

El asesinato de George Floyd por parte de un policía de Minneapolis fue la gota que rebalsó el vaso para que se generara un estallido social a lo largo y ancho de Estados Unidos. Los jugadores de la NBA, muy lejanos de aquella actitud de Michael Jordan en 1990, cuando evitó tomar partido en discusiones políticas con el argumento de que “los republicanos también compran zapatillas”, alzaron la voz, no solo para pedir justicia por Floyd, sino para desnaturalizar el racismo institucional que se vive en el país. Es tal la repercusión de lo que está sucediendo, que hasta Su Majestad decidió cambiar su metodología e involucrarse, con un comunicado que publicó en su cuenta de Instagram. “Estoy profundamente triste, verdaderamente dolido y muy enojado”, comienza el texto.

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A statement from Michael Jordan:

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El primero en manifestarse fue Stephen Jackson, que jugó durante 14 años en la liga. El alero, quien era muy amigo de la víctima, dio un discurso frente al ayuntamiento de la ciudad en la que el oficial Derek Chauvin cometió el delito. “Estoy acá porque no van a rebajar la figura de George Floyd, mí hermano. Muchas veces, cuando los policías hacen cosas que saben que están mal, lo primero que hacen es intentar cubrirlo y que parezca que la mierda que hicieron, valía la pena. ¿Cuándo valió la pena el homicidio? Pero sí es un hombre negro, se aprueba”, exclamó Jackson frente a la multitud que lo acompañaba. Más tarde, se sumaron al lugar Karl Anthony Towns y Josh Okogie, jugadores de Minnesota Timberwolves.

Foto de Getty Images

LeBron James es uno de los deportistas más influyentes, no solo de su país, sino también del mundo. Pero utiliza su llegada (más de 65 millones de seguidores en Instagram y de 42 en Twitter) para dar su opinión sobre temas de la agenda pública, particularmente cuando se trata de la opresión hacia las personas afroamericanas. No le había temblado el pulso para, años atrás, pelear por Twitter con Donald Trump y con diversos periodistas que le decían que “callara y picara la pelota”.

Su primera publicación en las redes fue una que mostraba dos imágenes: por un lado, la foto del asesinato de Floyd, que recorrió el mundo; por el otro, Colin Kaepernick, símbolo entre los deportistas, arrodillado durante el himno nacional. Y el pie de foto, claro como el agua: “¿¡Entienden AHORA”!? ¿O todavía está borroso para ustedes?”.

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Pero a la hora de pasar a los hechos, son varios los jugadores que, además de manifestarse por las redes, se sumaron a las protestas y pedidos de justicia. El caso de Jaylen Brown es, sin dudas, uno de los más emblemáticos. El escolta de los Celtics manejó 15 horas desde Boston hasta Georgia, su estado natal. Allí, participó de una concentración pacífica.

“Ser un jugador de la NBA, una celebridad, no me exluye de ninguna conversación. Primero que nada, soy un hombre negro y miembro de esta comunidad”, manifestó en un vivo de Instagram. Y siguió: “Como personas jóvenes, nuestras voces tienen que ser escuchadas. Tengo 23 años. No sé todas las respuestas, pero me siento como todos se están sintiendo. Eso es seguro”.

Hace dos años, en una entrevista con The Guardian, Brown dijo que “el racismo existe en América. Obviamente cambió mucho, y por eso algunas personas piensan que desapareció. Pero está escondido en lugares más estratégicos”. En la misma nota, en la que el jugador arremetió contra Trump y sus prácticas, el entrevistador mencionó que, antes de que fuera elegido en el Draft de 2016, un ejecutivo había planteado que Brown era “demasiado inteligente” para la liga, como si fuera un delito que a un deportista le importaran temas ajenos al juego.

A la marcha en Atlanta se sumaron también Malcolm Brogdon, de Indiana Pacers, y Justin Anderson, de Atlanta Hawks. Con el megáfono en su mano, Brogdon expuso: “Tengo hermanos, tengo hermanas, tengo amigos, que están en las calles, experimentándolo, siendo detenidos. La discriminación se da día a día. Esto es sistemático. No tenemos que quemar nuestras casas; nosotros construimos esta ciudad. Esta es la ciudad más orgullosamente negra del mundo. Del mundo”. Anderson, por su parte, además de participar de la protesta, publicó una foto en Instagram, en la que está sosteniendo un cartel con la leyenda “BLACK LIVES MATTER”, acompañada de un texto corto y claro: “Lo que ya se entiende, no tiene que ser explicado”.

Tobias Harris y Mathisse Thybulle, de los 76ers, también se sumaron a la manifestación en Philadelphia. Pero la nota la dio Mike Scott, su compañero, que citó un tuit de The Associated Press, que decía que el policía se había arrodillado sobre el cuello de Floyd. El mensaje de Scott, con pocas palabras pero mucho mensaje, fue: “Escribieron mal asesinato, tontos”.

El base de New York Knicks, Dennis Smith Jr, participó de una concentración en Fayetteville, North Carolina, acompañado del rapero J. Cole. Los que tomaron partido en Los Angeles, California, fueron J.R. Smith y Jordan Clarkson, ex compañeros en Cleveland Cavaliers.

Volviendo a las redes sociales, Giannis Antetokoumpo y Stephen Curry, dos de los jugadores más importantes del planeta, también expresaron su repudio a lo sucedido en Minneapolis. El griego tuiteó que “es tiempo de un cambio”, mientras que el base de Golden State Warriors posteó en su cuenta de Instagram la imagen del oficial encima de Floyd, con la frase: “Si esta foto no te molesta y enoja, entonces yo ya no sé. George fue asesinado. George no fue humano para ese policía que, lentamente y a propósito, tomó su vida”.

*La imagen principal es de Mike Stewart | AP Photo.

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