Lamento torontiano

El día viernes por la noche, tras una temporada por demás anormal y excepcional, los Toronto Raptors se despidieron de la burbuja de Orlando con una derrota ajustada contra los Boston Celtics en el séptimo juego de las semifinales de la conferencia del este. Una serie que, tras la barrida a los Brooklyn Nets, le presentó a Nick Nurse un desafío ya desde el game 1. Una derrota apabullante -como había sucedido en el partido de temporada regular en la burbuja- que parecía dar la pauta de cómo se desarrollarían las series, que fue seguido de un game 2 en el que Marcus Smart surgió como figura concretando con una lluvia de triples una remontada en el cuarto cuarto. En ambos partidos el comienzo de los Raptors fue deplorable y muy pobre, especialmente desde los porcentajes de campo y de triple. Aunque la defensa lograba mantenerse firme, la ofensiva se encontraba completamente ausente.

Así, los Raptors se encontraban 0-2 inesperadamente, pero lograron reaccionar en el tercer juego de la serie, en el que -con apenas 0,5 segundos restantes- OG Anunoby logró encestar un triple heroico que le dio la victoria a los canadienses, y que generó el impulso necesario para una buena victoria en el cuarto juego de la serie, donde los Raptors dominaron. En ambos partidos Kyle Lowry fue fundamental y el mejor jugador del equipo. Con 34 años, promedió más de 40 minutos por partido en ambas victorias, y empujó al equipo cuando más lo necesitaba en momentos clave con bandejas y triples. 

Llegaría entonces el quinto juego, importante éste, en el que se repetiría una fórmula similar al del juego 1. Los Raptors terminarían el primer cuarto con una paupérrima performance ofensiva, lo que resultó en apenas 11 puntos. Los Celtics dominaron de principio a fin sin ningún inconveniente. El cansancio se visibilizó en Toronto, y los jugadores que los cuatro partidos anteriores habían jugado más de 40 minutos mostraron claros signos de fatiga.

Dos días más tarde se jugaría el sexto juego, que tuvo un comienzo similar a los tan temidos de los juegos 1 y 5. De todos modos, para el entretiempo los de Toronto habían acortado la ventaja de Boston gracias a tres triples de Serge Ibaka, de buena actuación en las series. En el tercer cuarto seguiría esta tendencia, y con la ayuda de un revitalizado Marc Gasol -que había encadenado actuaciones muy malas en los juegos anteriores- lograron ponerse al frente, y llevar en el 4to cuarto el partido a overtime. Se definiría este juego en el segundo tiempo extra tras unas jugadas excepcionales de Norman Powell, y la serie quedaría empatada. 

Finalmente, llegaría el séptimo juego, que devino en una ajustada victoria a favor de Boston por 92-87, especialmente por la cantidad de pérdidas de los dirigidos por Nick Nurse -18- que devinieron en más de 25 puntos al contraataque de los dirigidos por Brad Stevens.

Es de destacar la pobre actuación de Pascal Siakam en las series, quien nunca encontró su lugar ni su ritmo. Promedió 14,9 puntos en un muy pobre 12,5% desde detrás la línea de triples. En la conferencia de prensa posterior al partido declaró que toma bastante de la culpa de la derrota y que volverá mejor -siempre lo ha hecho-, y más tarde Kyle Lowry le aconsejó leer todas las críticas y nutrirse de ellas. 

De este modo, finalizó una temporada teñida por mil y un matices para los Raptors. Una temporada en la que el equipo superó con creces las expectativas -muy erradas, por cierto- que se tenían tras la salida de Kawhi Leonard. Se consiguió el mejor porcentaje ganador de la historia de la franquicia, se llevó a cabo la mayor remontada en su historia -30 puntos contra los Dallas Mavericks-, se destaparon y desarrollaron Pascal Siakam y Fred VanVleet, y se consolidó un proyecto y una identidad. En definitiva, fue una gran temporada para Toronto, que a pesar del trágico final demostró poder mantenerse competitivo con un equipo formado, una identidad de juego y una dirección técnica de élite. 

Lo que se viene

Esta offseason el equipo puede despedirse de tres jugadores fundamentales a los que se les expira el contrato: Fred VanVleet, Marc Gasol y Serge Ibaka. No hay noticia alguna sobre las intenciones de la dirigencia para este verano, pero se cree que mantener a los tres jugadores sería una misión imposible. Por un lado, VanVleet tuvo una temporada de despegue, y se prevé que firme un contrato de buen dinero, sea en Toronto o en otra franquicia que necesite un base titular. Por otro lado, las situaciones de Ibaka y de Gasol son similares: probablemente firmen un contrato relativamente bajo, aunque se espera que Ibaka sea pretendido por muchos equipos y quizás logre un contrato más alto. 

Además, los Raptors cuentan con la elección número 29 del draft de este año, y se espera que hagan lugar en el espacio salarial para la agencia libre del 2021, la más cargada en cuanto a estrellas en el tiempo próximo -por ejemplo, Giannis Antetokoumnpo-. 

En resumen, lo más probable es que veamos la temporada siguiente un equipo de transición, liderado por Lowry y Siakam, y que priorice desarrollar algunos jugadores jóvenes como Terrence Davis y Chris Boucher para mantenerse competitivos a la espera de una estrella en la agencia libre el 2021.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *