LaMelo Ball se fracturó la muñeca derecha y se perdería el resto de la temporada

LaMelo Ball, base de Charlotte Hornets y máximo candidato a ganar el premio al Rookie del Año, sufrió una fractura en su mano derecha el sábado y sería baja por lo que queda de la temporada 2020/21. Aunque la franquicia de North Carolina lo listó como ‘fuera por tiempo indefinido’ y no lo descartará formalmente para el resto del curso hasta tener una segunda consulta, lo más probable es que el año de novato de LaMelo haya llegado a su fin de una manera inesperada.

https://twitter.com/hornets/status/1373799234676404228

Actualización 23/3: LaMelo Ball se sometió con éxito a una cirugía este martes para reparar su muñeca y, aunque es poco probable que regrese esta temporada (Woj), será reevaluado en cuatro semanas y técnicamente podría hacerlo (Shams). La intervención se realizó en Nueva York (por la doctora Michelle Carlson, en el Hospital for Special Surgery) e implica que la articulación del base esté inmovilizada (Hornets).

Restaban cuatro minutos y cuarenta y cuatro segundos para el descanso cuando Ball entró con fuerza hacia el aro y recibió una falta de Paul George, que lo empujó para evitar una canasta sencilla. Inmediatamente, el pick #3 del último Draft hizo muecas de dolor en el piso, donde se afirmó con la muñeca, pero se levantó y anotó uno de los dos tiros libres que lanzó. 33 segundos más estuvo sobre el parqué, suficiente para fallar un jumper y tomarse la articulación con evidente preocupación.

Devonte’ Graham lo reemplazó y los médicos de la organización se tomaron ese ratito y el entretiempo para examinarlo, pero determinaron que podía regresar a la cancha en el segundo tiempo. Durante ese período, pese a las molestias, Ball pasó 8:31 minutos más sobre la duela, pero no mejoró su producción -en total, 13 puntos (4/12tc, 1/4t3, 4/7tl) , 5 rebotes, 2 asistencias, 3 robos y 1 pérdida- ni pudo evitar la paliza de los Clippers (98-125) en el Staples Center.

Quizás su vuelta minimizó el (nulo) revuelvo que podría conllevado en primera instancia el menoscabo, pero naturalmente se sometió a estudios durante el domingo. Recién en el transcurso de la jornada vespertina dominical hubo -malas- noticias sobre los estudios. Shams Charania (The Athletic) primero y Adrian Wojnarowski (ESPN) con más detalles después revelaron que el jugador de 19 años había sufrido una fractura en un hueso de su mano derecha.

Asimismo, los Hornets publicaron un comunicado con el parte médico de su joven estrella: “Los Charlotte Hornets anunciaron que el guardia LaMelo Ball se sometió a un examen de resonancia magnética (MRI) hoy en San Antonio en su muñeca derecha. El diagnóstico inicial reveló que Ball ha sufrido una fractura en su muñeca derecha. Ball, que será evaluado más a fondo, se incluirá como inactivo indefinidamente y se proporcionarán actualizaciones adicionales cuando estén disponibles”.

Según amplió Woj, la rotura sería en el área del pulgar de su mano de tiro. Además, añadió que el jugador visitará a la doctora Michelle Carlson, una de las principales especialistas en lesiones de manos, en el Hospital for Special Surgery de Nueva York a comienzos de la semana. Después de recibir una segunda opinión para confirmar el diagnóstico, los Hornets descartarían al nativo de Chino Hills, California por el resto de la temporada (quedan siete semanas de regular season). Esa consulta también aclararía el tratamiento a seguir por el hermano de Lonzo, base de los Pelicans.

LaMelo Ball es, sin lugar a dudas, el máximo candidato a quedarse con el Rookie Of The Year Award. Sin lesión de por medio, nadie ponía en discusión la probablemente unánime victoria del número 2 de los Hornets en la materia. Teniendo en cuenta que disputó 41 partidos, más de la mitad en una temporada regular que aspira a tener 72 cotejos por equipo, lo más probable es que igual obtenga el galardón, pero habrá que seguir de cerca el rendimiento de, al menos, Anthony Edwards y Tyrese Haliburton, sus inmediatos perseguidores. Si alguno despegara aún más, volvería a la mesa el debate que se armó con las vanas candidaturas de Joel Embiid (2017) y Zion Williamson (2020).

El tercer pick del Draft de 2020 está promediando 15.9 puntos, 5.9 rebotes (1.3of), 6.1 asistencias y 1.6 robos en 28.6 minutos por noche, consolidándose con el mejor novato de la liga. Sin embargo, si tenemos en cuenta solo sus 21 titularidades -reemplazó a Graham en el quinteto a comienzos de febrero-, sus guarismos aumentan a 19.5 tantos, 5.8 tableros (1.2of), 6.2 pases-gol y 1.7 hurtos en 32.1′. Sus porcentajes de tiro (.451tc, .375t3, .789tl) también crecen considerablemente en su segundo tramo de campaña (.464tc, .426t3, .811), desechando de momento las dudas que generaba su triple en los análisis previos al Draft.

Su arribo, sumado a la firma de Gordon Hayward y al paso adelante de algunos jugadores, como Terry Rozier III, le cambió la cara a la organización de Michael Jordan. Actualmente, ocupan la octava posición de la Conferencia Este, merced de sus 20 victorias y 21 derrotas. Está claro que la paridad del sector oriental (están a un juego y medio del cuarto y un partido por encima del décimo) hace muy volátil la clasificación, pero los avispones son una de las gratas sorpresas del año. Y James Borrego, entrenador de 43 años que seguramente pondrá a Devonte’ Graham de inicio, le debe mucho de eso a LaMelo.

Los Hornets no acuden a la postemporada desde 2016 (NdR: 3-4 ante el Heat), pero no ganan una serie de playoffs desde la 2001/02, justo antes de cambiarse el nombre a Bobcats. El itinerario de Charlotte continuará este lunes en el estado de Texas, donde enfrentarán este lunes a los Spurs (21:30 de Argentina) y el miércoles a los Rockets (21:00), momento en el que retonarán a North Carolina para recibir a Heat (viernes) y Suns (domingo).

La llegada de Ball había revolucionado completamente a una franquicia necesitada de logros, pero aparentemente su prometedor base tendrá que esperar a su curso de sophomore para volver a demostrar junto a Gordon Hayward, Terry Rozier, Miles Bridges -quizás su asistido predilecto- y compañía. Se espera que a comienzos de semana haya novedades al respecto y Borrego pueda restructurar la rotación sin una de sus figuras.

LaMelo, hija del polémico LaVar y hermano de Lonzo y LiAngelo, arrancó la escuela secundaria en Chino Hills (California), donde consiguió el éxito a nivel estatal y nacional en su primer año junto a sus hermanos. Sin embargo, conflictos lo llevaron a comenzar su carrera profesional con el Prienai (Lituania) y Los Angeles Ballers (JBA, liga creada por su padre). Desde que arrancó su etapa en high school, tomó mucha importancia mediática y se consolidó como un recluta de cinco estrellas.

Luego, regresó para cursar en el Instituto SPIRE (Ohio) y se comprometió con UCLA, donde asistió un año su hermano, pero renunció a su elegibilidad universitaria y se fue a jugar a los Illawarra Hawks de la NBL australiana, donde consiguió algunos logros individuales y se afirmó como un ‘top 3 seguro’ del Draft. Minnesota Timberwolves (Anthony Edwards) y Golden State Warriors (James Wiseman) pasaron de él y Charlotte Hornets se decantó por este jugador de 201 centímetros y 81 kilogramos, tan mediático como talentoso.

Después de una temporada baja muy extraña, punto que puede haber complicado la adaptación a la NBA de algunos novatos, arrancó como suplente en los Hornets, pero desde el primer momento exhibió que era especial. Su impacto se deja ver en que ganó los premios de diciembre/enero y febrero al Rookie del Mes en la Conferencia Este (Tyrese Haliburton obtuvos ambos en el Oeste), además de ser convocado por el Team USA para el Rising Stars Challenge que no se disputó por la pandemia de coronavirus.

Actualmente, entre rookies rankea primero en asistencias y robos y segundo en puntos (Edwards) y rebotes (Wiseman). Además, es el único jugador en 60 años en liderar los cuatro apartados mencionados entre los novatos al parate por el All Star Weekend, aspecto que se antoja tan absurdo como verídico. Sin lesión, LaMelo Ball era el Rookie del Año. Con lesión, probablemente también… Habrá que ver si los Hornets logran sobreponerse a esta importante adversidad que se les presenta en un tramo clave de la temporada.

Una de las noches más especiales de su corta carrera el llegó el 9 de enero, en la victoria por 113 a 105 ante los Hawks en el Spectrum Center. LaMelo firmó una planilla de 22 puntos, 12 rebotes y 11 asistencias, con lo que transfomó en el jugador más joven de la historia (19 años y 140 días )en conseguir un triple doble, superando a Markelle Fultz (el récord había sido también propiedad de Lonzo y LeBron James, mientras que el top5 lo completa Luka Doncic). Hasta el momento, tuvo máximas de 34 puntos, 14 rebotes, 12 asistencias, 4 robos, 2 tapones, 7 triples y 39 minutos.

Durante los últimos días, el del medio de la dinastía Ball fue noticia en estos lares. Primero, por propinarle un trash talk, tan común en la NBA, a Facundo Campazzo en el Hornets-Nuggets del miércoles 17 de marzo. “Eres débil, por eso no juegas más tiempo”, le comentó el jugador que está cobrando 7.84 millones de dólares esta temporada al cordobés. Facu no reaccionó y en la siguiente jugada lo ‘humilló’ con una gran asistencia de faja para Michael Porter Jr que dejó en ridículo al joven de 19 años y contribuyó al cómodo triunfo por 129-104 de Denver.

Después del partido, en el marco del evento de Noches Latinas de la liga, Campazzo se refirió al suceso y le sacó el dramatismo: “Es parte del juego, algo normal… Lo disfruto, me gusta. Enfrentarme a un jugador como Lamelo, con semejante proyección, es increíble, porque aprendés mucho, conoce mucho el juego, el timing, sabe jugar y es ganador. A mó también me gusta competir y ganar. Quedó ahí y fue parte del momento. Tampoco es que quise responderle así (por la jugada posterior). Me salió y se dio la situación”, afirmó.

Pero eso no es todo, ya que James Borrego, su entrenador, lo comparó en la previa del fatídico partido ante los Clippers con Manu Ginóbili, el mejor jugador argentino de la historia: “La capacidad que tiene para crear jugadas por instinto y espíritu competitivo me hace acordar a la manera que tenía Manu Ginóbili de hacer esas cosas. A veces, simplemente hace algo de la nada, ambos tienen esa habilidad. Son diferentes, no juegan exactamente en la misma posición, pero tienen el mismo espíritu y mentalidad a lo largo del partido”, indicó en conferencia de prensa.

Borrego, oriundo de New Mexico, ya había asemejado a su pupilo con Manu en febrero, pero podemos afirmar que habla con conocimiento de causa. El coach formó parte de los Spurs en los períodos 2003-2010 y 2015-2018. En su primera etapa, arrancó poco después de la llegada del argentino a Texas como coordinador de video, fue ascendido a entrenador asistente y logró dos campeonatos (2005 y 2007), mientras que durante su segundo período en San Antonio -en el medio pasó por New Orleans Hornets y Orlando Magic- también fue asistente del mítico Gregg Popovich. Charlotte lo firmó en mayo de 2018 con un contrato por cuatro años, convirtiéndolo en el primer entrenador latino de la NBA en 72 años de historia.

*La foto principal es de Mark J. Terrill (AP), mientras que se utilizaron como fuentes el comunicado de los Hornets, la historia de ESPN, Basketball Reference, Wikipedia y RealGM.

Iván Fradkin

Lo que mejor hago es escribir. Escribo como el orto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *