La NBA está en Disney

La NBA llegó a Disney. Los equipos, algunos incompletos por casos positivos en coronavirus u otras razones no especificadas, arribaron a la burbuja donde se quedarán, de mínima, poco más de un mes. Allí ya se entrenan los jugadores.

Adentro del ESPN Wide World of Sports Complex las habitaciones son individuales, pero los deportistas tienen espacios que comparten jugando videojuegos, al pool, ping pong, juegos tipo arcade o viendo películas. También pueden nadar en las piletas del complejo. Algunos se quejan por la comida o las habitaciones.

Afuera del ESPN Wide World of Sports Complex la situación es distinta. Y más compleja. Florida registró más de 15 mil casos de Covid-19 en las últimas 24 horas, récord en un día: el anterior fue una semana atrás, con casi 11.400. Hay 18 mil personas hospitalizadas y las camas comunes no dan abasto. Las de cuidados intensivos están cerca del colapso.

El estado que acoge Orlando fue de los que mejor atravesó el primer brote del coronavirus en Estados Unidos y fue por ello que se ofreció como anfitrión de la celebración de la reapertura económica, de la nueva normalidad. Las playas, el atractivo turístico por excelencia, se llenaron sin respetar la distancia social. A una hora en auto de Disney, Cocoa Beach tuvo que hacer obligatorio el uso de tapa bocas y limitar los grupos a un máximo de diez personas.

Florida tuvo su primer (y segundo) caso el 1 de marzo y se declaró el estado de emergencia el 9. 20 días después, el Gobernador Ronald DeSantis, del Partido Republicano, relajó las restricciones y más tarde le dio autonomía a los alcaldes para manejar sus condados como crean correcto y autorizó reabrir las playas. El 28 de abril visitó a Donald Trump en la Casa Blanca y recibió una felicitación por cómo había manejado el virus.

Ronald DeSantis (izquierda) en su encuentro con Donald Trump (derecha) en la Casa Blanca. Carlos Barria / Reuters.

En su fallido acto de relanzamiento de campaña para la reelección en Oklahoma, el presidente estadounidense admitió haberle dicho a los gobernadores de su partido que disminuyan los testeos: «Si se hacen muchos, se van a encontrar muchos más casos positivos». En Florida, los test son cada vez más escasos y los resultados pueden demorarse hasta diez días. Mientras tanto, DeSantis reabre escuelas. Y Disney reabre el Mundo Mágico.

El 10 de julio, luego de que Florida registrara más de once mil casos, Trump aterrizó en Miami-Dade, el condado más golpeado por el coronavirus, para participar de un acto de campaña. Un hospital local debió despejar un ala de cuidados intensivos para el presidente para afrontar cualquier imprevisto. Más tarde fue a Doral, donde asistió de una mesa redonda en apoyo a los inmigrantes venezolanos en busca del voto latino. Florida fue el estado que decidió las últimas elecciones. De Charlotte a Jacksonville se mudó la Convención Nacional Republicana, en la que se elige el candidato del partido homónimo. En 2016, cuando todavía gobernaba Barack Obama, el mismo evento llenó tres días seguidos el Rocket Mortgage FieldHouse, ex Quicken Loans Arena, donde un mes antes había brillado LeBron James para forzar un séptimo juego de las finales -que ganaría Cleveland Cavaliers-. Ese equipo fue el último que visitó al presidente en ejercicio.

Robert Iger, CEO de The Walt Disney Company, propietaria de ESPN y ABC, dos de los dueños de los privilegios de televisación de la NBA, estaba afiliado al Partido Demócrata hasta 2016, cuando se declaró independiente y se unió al consejo asesor de Trump. Un año más tarde renunció por la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París. Fue él -gracias a su relación con Chris Paul, Adam Silver y Michele Roberts– el gran artífice de la reanudación de la liga. Durante el parate, el presidente presionó para que los deportes volvieran a practicarse.

El ESPN Wide World of Sports Complex también acoge a la Major League Soccer (MLS), liga de fútbol estadounidense, pero no a todos: FC Dallas tuvo que volver a Texas (otro de los estados más castigados, junto con Arizona y California) por once casos de Covid-19 en su delegación. Nashville SC corrió la misma suerte cuando al menos cinco de sus jugadores dieron positivo. Una hora antes del comienzo del partido, la organización del campeonato suspendió Toronto FC contra DC United por un «caso positivo inicialmente no confirmado» y otro «poco concluyente».

En Florida, el segundo brote de coronavirus golpea fuerte al mismo tiempo que el gobernador avanza con la reapertura y Trump busca votos como parte de su campaña para ser reelecto presidente del país. Mientras tanto, la NBA está en Disney.

Crédito foto de portdada: Joe Murphy / NBAE via Getty Images.

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