Killian Hayes se desgarró el labrum de la cadera: ¿qué significa esto para los Pistons?

Killian Hayes sufrió un desgarro del labrum de la cadera, según informó este miércoles Shams Charania (The Athletic). La lesión, padecida en el último partido de los Pistons ante los Bucks, podría ponerle un freno al desarrollo del joven y prometedor base francés, pero se abren muchos interrogantes e incertezas. ¿Qué significa este revés para la franquicia de Detroit y para el pick #7 del último draft?

Aclaración: todo dependerá del alcance del desgarro. Pronto habrá novedades por parte de la organización.

¿Cuándo ocurrió la lesión?

El lunes 4 de enero de 2021, en el séptimo partido de los Pistons en la temporada 2020/21. Cuando apenas se había disputado un minuto del tercer cuarto del partido contra Milwaukee Bucks en el estado de Wisconsin, Killian Hayes perdió la pelota ante Jrue Holiday y se dispuso a defender el ataque de los ciervos. Khris Middleton habilitó al ex Pelicans y, un instante antes de que este concretara una sencilla bandeja, el francés cayó solo al piso.

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Instantáneamente, Hayes empezó a tomarse la zona comprendida entre el muslo derecho y la cadera, gritando por el dolor que sentía. Los Pistons pidieron un timeout y reemplazaron al nacido en Lakeland, Florida por Delon Wright. Minutos después, con la incertidumbre replicándose en redes sociales y rondando al Fiserv Forum, los Pistons confirmaron que se trataba de una lesión en la parte derecha de la cadera (right hip injury) y el rookie no volvería en todo el cotejo. Detroit perdió 115-125 como visitante y su récord pasó a ser de 1-6, el peor de la liga.

El primer (erróneo) diagnóstico de los Pistons

El primero en referirse al menoscabo fue Dwane Casey, entrenador del equipo, en conferencia de prensa: “Mañana le harán una resonancia magnética. Descubriremos más. Pensaron que era un flexor de cadera, pero no estaban seguros”, afirmó el Coach del Año en la temporada 2017/18 con los Raptors. La preocupación se situaba sobre la posibilidad de que se tratara de un flexor de cadera, pero viéndolo en retrospectiva eso habría sido una buena noticia.

Al día siguiente, los Pistons catalogaron a Killian Hayes como dudoso para el partido consecutivo ante los Bucks, a disputarse en Milwaukee este miércoles a las 22:00hs de Argentina, a raíz de una distensión en la cadera derecha (right hip strain). Josh Jackson (esguince de tobillo derecho) completaba la lista de enfermería como cuestionable. El diagnóstico ‘día a día’ (ahora, ‘semana a semana’) y la posibilidad de que jugara 48 horas después auguraban una pronta y óptima recuperación, pero finalmente no se trató de un esguince.

El rótulo de la lesión cambió este miércoles, cuando Shams Charania informó que Hayes había sufrido un desgarro del labrum de la cadera. Ahora bien, la duda se plantea sobre el diagnóstico médico previo de los Pistons. ¿Por qué informaron al día siguiente del imprevisto un esguince? ¿Hayes no se había realizado aún la resonancia magnética? Tras el tweet del reconocido insider, la franquicia no se expidió al respecto, pero se espera que durante las próximas horas -o, a más tardar, en los días inmediatos- haya novedades de parte de la organización del estado de Michgan.

¿Qué es un desgarro del labrum de la cadera?

El labrum es un anillo de cartílago que recubre el borde de la cavidad de la cadera, articulación que también comprende una superficie articular a modo de esfera. Su función es proteger el hueso y ayudar a aislar o amortiguar la articulación, por lo que su desgarro puede irritarla, producir dolor y limitar el movimiento. Además, actúa como sostén de la cabeza del fémur. Esta lesión se puede producir al girar repentinamente, correr, caer o simplemente estirar sobremanera la extremidad inferior.

Por su posición, el labrum es vulnerable a lesiones agudas y crónicas. El segundo grupo puede responder a movimientos repetivos y/o problemas estructurales; si no se trata, puede desarrollarse inestabilidad crónica en la cadera con el tiempo. Afortunadamente, la lesión de Killian Hayes parece ser un caso producto de un momento (desgarro) puntual, aunque el doctor Jesse Morse desliza la posibilidad de que, por su corta edad, haya una predisposición genética (impingement femoro-acetabular o FAI, por sus siglas en inglés). Aunque el tratamiento se determinará según el alcance del desgarro -se espera que los Pistons brinden pronto información más precisa-, se vislumbran los posibles pasos a seguir…

¿Cómo se trata esta lesión? ¿Cuándo puede demandar su recuperación?

Vincent Goodwill (Yahoo Sports) indicó que Hayes podía perderse tan solo entre 4 y 6 semanas, en caso de no someterse a una cirugía. Pese a que reconoció que la intervención era una opción, aclaró que los Pistons iban a enviar al ex Cholet Basket y ULM a un especialista para determinar la siguiente opción. Las noticias positivas, según Goodwill, es que no hay daño estructural o vascular aparente y los médicos creer que se recuperará por completo con rehabilitación.

Killian Hayes
Killian Hayes sintió automáticamente un dolor muy fuerte en la cadera

Sin embargo, pese al supuesto optimismo que implica esa declaración, no estaría mal remitirse a una suerte de jurisprudencia deportiva. Aunque se podría avanzar con tratamientos conservadores, la empiria indica que la cirugía es la mejor -por no decir la única- forma de curar el desgarro. Se trata de una artroscopía en la que se abre un pequeño orificio para tratar la articulación; según la extensión del caso particular, el especialista podría quizar el trozo de labrum desgarrado y/o reparar el tejido cosiéndolo.

En caso de operar, la recuperación -que implicaría fisioterapia- podría demandar entre 4 y 6 meses, pudiendo extenderse este plazo, según otros casos que repasaremos en el próximo ítem. Como indica InStreetClothes en su profundo informe, la cirugía tiende a ser la forma de tratamiento más proactiva y casi todos los jugadores que pasan por esta situación acuden a ella. No obstante, añade que el alcance de la lesión del guardia de 196 centímetros determinará el tratamiento. Lo positivo es que su juventud (cumplió 19 años en julio) debería colaborar en su recuperación, pero la inactividad tras este importante revés sería larga.

Fisioterapia, inyecciones (esteroides) o cirugía, las tres opciones a las que se enfrentará Hayes

La organización y el jugador acudirán a un especialista y tomarán una decisión según el alcance de la lesión (rotación del labrum)
Jurisprudencia deportiva

Quizás el caso más cercano sea el de Isaiah Thomas. El ex base de los Celtics acarreó problemas en el labrum y se terminó sometiendo a una cirugía de rejuvenecimiento de la cadera en mayo para afrontar el menoscabo. “No hay más dolor. Tengo mi rango completo de movimiento. Durante tres años, traté de jugar con los mejores jugadores del mundo en una sola pierna”, afirmó IT sobre la molestia que lo tiene a maltraer hace tres años. La realidad es que Thomas, como Jonny Flynn (también guardia), no volvió a ser el mismo.

Más optimistas son los casos de LaMarcus Aldridge y Kevon Looney, deportistas que volvieron a competir en la élite. Desde la temporada 2005/06, solo un jugador de la NBA (Jordan Hill) logró regresar el mismo año tras esta cirugía; Hill se perdió 49 partidos de regular season y volvió para los playoffs. Wilson Chandler, Michael Carter-Williams, Gerald Henderson y Martell Webster son otros jugadores que pasaron por el quirófano tras sufrir esta lesión. Un post de Reddit (y la posterior imagen) deja claro que hay casos de todo tipo, desde olvidarse del dolor tras la operación hasta convivir con el dolor por el resto de la carrera o vida (siguiente foto).

Con los Pistons pensando a Hayes como una pieza clave de su futuro, se antoja razonable apostar por una cirugía y recuperación total. Dwane Casey le dio la titularidad para que fuera entrando en ritmo y sobreponiéndose a las potenciales adversidades, pero no resultaría raro que los de Michigan decidieran operar y descartar al francés por lo que queda de la temporada. Al fin y al cabo, con 19 años, Killian podría recuperarse positivamente. Sin interés -ni recursos para- en competir por la postemporada, suena razonable que Detroit apunte a tenerlo recuperado para la temporada 2020/21.

¿Cómo arribó Killian Hayes a Detroit? ¿Cómo arrancaron la temporada el prospecto y la franquicia?

La comunidad automotriz, y permítome incluirme en el deseo, anhelaba la llegada de Killian Deron Antron Hayes vía draft de la NBA. Al caer en la lotería del draft y quedar sin chancer de conseguir a LaMelo Ball, todos los cañones apuntaron al básquet alemán, donde un joven base francés cargado de talento y proyección empezaba a descollar. Con el mote de diamente en bruto -seamos sinceros, si algo sobre en Detroit es el tiempo para pulirlo- y vastas virtudes (facilidad para pasar en pick-and-roll, armar juego, crearse sus propios tiros y defender gracias a su gran tamaño), los Pistons eligieron a Killian Hayes el 18 de noviembre de 2020. ¿Sus pergaminos internacionales? Oro y MVP del europeo U16 2017 y plata en el Mundial U17 2018, en Argentina. Luego, mediante intercambios, llegaron Isaiah Stewart, Saddiq Bey y Saben Lee.

Pese al hype que se había generado (años de desidia –> llegada de un base talentoso –> revolución –> frustración o éxtasis), el comienzo de Hayes no fue el mejor. Queda claro que talento le sobra, lo demostró mediante chispazos y destellos, pero todavía le falta para asentarse en la NBA. Está un poco verde, diríamos los rioplatenses. Con juventud, proyección (el prestigioso especialista Kevin O’Connor se cansó de decir que el mayor talento del draft) y una incipiente pero profunda reconstrucción, eso no parecía ser un inconveniente. Dwane Casey le dio la titularidad desde la pretemporada y le puso a Derrick Rose, el MVP más joven de la historia, como mentor y sano competidor.

MÁS: Los Pistons y el renacimiento cual ave fénix, resumen de la pretemporada de Detroit Pistons.

Tras siete partidos oficiales, Hayes promedia 4.6 puntos, 1.1 rebotes, 3.6 asistencias y 0.3 robos en 21.1 minutos. El mayor problema quizás sea el tiro, aparentemente su tendón de Aquiles, a razón de un 28% de campo y un 25% de triples. Las pérdidas (2.4) también podrían convertirse en un problema a futuro. En sus 148 minutos en cancha, al novato se lo vio nervioso, falto de confianza. Siempre abrió los partidos, pero cuando Rose estuvo disponible fue el ex Bulls el que los cerró. Temeroso para lanzar y acudir a la canasta, tampoco se lo vio muy suelto en cuanto al tiro. En fin, nada fuera de lo común para un novato europeo que tiene que adaptarse a un nuevo estilo y nivel de competición, pero sin Summer League y con una pretemporada absurdamente corta (dos semanas).

En cuanto a los Pistons, tampoco podemos aducir incredulidad ante la marca de 1-6. Derrotas ante Timberwolves (101-111), Cavaliers (128-119), Hawks (120-128), Warriors (116-106), Celtics (122-120) y Bucks (115-125), más un triunfo ante Boston (93-96), definen un inicio sinuoso. Pero nadie esperaba que Detroit compitiera por una plaza en la postemporada. Con un equipo que combina jóvenes con proyección y veteranos experimentados, apuntan a desarrollar talento y tankear prepararse para lo que viene. Lo positivo es que, pese a las constantes derrotas, la Motor City siempre compitió. Las seis derrotas tuvieron un margen de 10 puntos o menos y en cuatro de ellas los azulgranas estuvieron al frente en el último cuarto. No poder (o querer) cerrar los partidos, podría decirse.

Competir, desarrollar y perder no parece ser un mal negocio en este momento. Los buenos rendimientos de Jerami Grant y Josh Jackson y las esperanzadoras apariciones de Isaiah Stewart y Saddiq Bey son, de momento, las mejores noticias. Además, con la ausencia de Killian se espera que algunos jugadores tengan más el balón en sus manos y tomen un mayor protagonista, con el objetivo de progresar o revalorizarse.

MÁS: La extensa temporada baja de los Pistons, resumen desde la suspensión de la 2019/20 hasta ciertas certezas.

¿Cómo reemplazará Casey a Hayes?

Aunque hoy se sabrá con exactitud, lo lógico es imaginar a Delon Wright regresando al quinteto inicial. El ex Mavericks y Raptors, donde coincidió con Casey, fue titular ante Minnesota y Cleveland, pero una decisión técnica -motivada por el gran rendimiento de Josh Jackson- lo relegó a la segunda unidad, junto a DRose. Seguramente, los mencionados tengan más minutos en cancha, con la posibilidad de repartirlos con Svi Mykhailiuk, el novato Saben Lee y Frank Jackson, los últimos dos con contrato dual, que jugó en la pretemporada y aún no debutó oficialmente. Wright, que está promediando 7.9 puntos, 3 rebotes y 3.1 asistencias en 23 minutos por cotejo con la elástica de los Pistons, tiene todos los boletos para iniciar el partido de esta noche contra los Bucks. [Jugarán Delon Wright y Wayne Ellington, ya que Josh Jackson también es baja].

Este miércoles, Killian Hayes observó una nueva derrota de los Pistons ante los Bucks
¿Y ahora qué? Los Pistons, ante varias disyuntivas

En gran parte, Detroit Pistons destinó la temporada a desarrollar a los jóvenes, con Killian Hayes en el trono. Sin embargo, su lesión retrasará seguramente el período de crecimiento y podría tener en lo práctico su año de novato en la 2020/21. La primera decisión a tomar será esa, cómo tratarlo y pensar a mediano y largo plazo su rol y etapa crítica de desarrollo inicial. Está claro, por más optimista que uno intente ser, esta grave lesión le quita un año de progreso potencial y, más importante, amenaza con dañar su incipiente carrera.

Asimismo, se desprende la oportunidad de traspasar a Derrick Rose, algo que se antojaba posible en la previa del deadline (es expiring). El #25 tuvo una gran temporada pasada, pero también demostró que hoy día no está a la altura de liderar un proyecto -sí puede aportar entre 15 y 20 puntos ‘intrascendentes’-, por lo que su rol se reducía al de ‘mentor de Hayes’. Si ese era el objetivo, la chance ya pasó y no sería una locura traspasarlo lo antes posible para recibir algo a cambio. Darle minutos y espacio podría servirle para revalorizarse, pero también sería tierra de potenciales lesiones.

Blake Griffin, otro que corría con chances de ser tradeado junto a su ‘contrato tóxico’ y no parece estar en su mejor forma, podría aumentar su rol en el equipo sin desestimar el aporte de los jóvenes Bey y Stewart, entre otros. Darle más lugar en el circuito ofensivo y relanzar su confianza podría ser productivo a futuro. Además, Jerami Grant, que llegó con la intención de mejorar su rol ofensivo, podría tener el camino allanado para incrementar su papel. El ex Nuggets está promediando 23 puntos (11 más que en la 2019/20), 5.4 rebotes, 1.7 asistencias, 1 robo y 1.4 tapones en 36.3 minutos por partido.

La sal de los Pistons y una macabra coincidencia

Injusto sería atribuir todo lo ocurrido post 2004 (2008, año de la última victoria de playoffs de Detroit, cuando Chauncey Billups fue traspasado a Denver) al azar. Pero tampoco sería realista dejar de lado que los Pistons tuvieron mucha mala suerte en la última década. Constantes caídas vía lotería del draft y la falta de determinación para entrar en una reconstrucción llevaron a los automotrices a deambular por años en la Conferencia Este, transitando los puestos que hoy serían de play in.

No obstante, hay otro factor que pesó mucho en el estado de Michigan durante este intervalo, el de las lesiones. La temporada pasada, antes de irse al mazo y apostar por reconstruit, los Pistons lo experimentaron con Blake Griffin, Luke Kennard y Derrick Rose, entre otros. La posición de base fue, sin dudas, la más damnificada. Troy Weaver tomó su primera gran decisión como general manager de la Motor City con la elección de Killian Hayes, en la búsqueda de un base que sirviera como piedra angular para el futuro. Lamentablemente, tras siete partidos en la NBA, tiene un punto en común con Brandon Knight, Brandon Jennings y Reggie Jackson, con quien se intentó por un lustro y fue traspasado a los Clippers en el transcurso de la 2019/20.

La terrible casualidad se posa sobre la lesión de Brandon Jennings. El californiano, drafteado por los Bucks en 2009, fue traspasado a los Pistons en 2013 vía sign-and-trade. En su paso por Detroit (144 partidos entre 2013 y 2016), utilizó la camiseta número #7, mismo dorsal que eligió Killian Hayes (hasta la temporada pasada, lo vistió Thon Maker). El 24 de enero de 2015, visitando a los Bucks en Milwaukee, se rompió el tendón de Aquiles. Mismo estadio, mismo dorsal, casualidades de la vida. El partido anterior, Jennings había anotado 24 puntos y repartido 21 asistencias (career high) ante el Magic. Estuvo más de 11 meses de baja y nunca volvió a ser el mismo.

Lo único que podemos esperar y pedir es la recuperación total de Killian Hayes, uno de los jóvenes con más potencial del último draft. Los aficionados del básquet y de los Pistons lo esperamos con ansias, para que en su vuelta pueda demostrar todo su talento. Un palo más en la rueda para Detroit, sí, pero la ciudad y la organización saben de superar adversidades. Bonne récupération, Killian. On t’attendra.

*La foto principal es de Getty Images. Para cuestiones médicas, se utilizaron como fuentes InStreetClothes, Mayo Clinic, Sanitas y The Fantasy Doctors. Además, se emplearon artículos de NBA, PistonPowered, The Athletic, Detroit News y Basketball Reference, entre otros.

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