El Heat busca el hype

Finalizó la ‘ventana’ de partidos amistosos de Miami Heat con un saldo de una victoria y dos derrotas para los cuasilocales en la burbuja de Orlando. Dos esperados arribos, Kings, triples, Jazz, baja efectividad, Grizzlies, una apabullante derrota y poco más en una semana relativamente tranquila de los dirigidos por Erik Spoelstra, que se preparan para enfrentar a Denver Nuggets el primer día del mes de agosto.

Los de la Magic City -no la que está en boca de todos por las alitas que comió Lou Williams en Atlanta- arribaron a la burbuja del complejo privado de The Disney World Company el miércoles 8 de julio como parte de la estructura planificada de la NBA. Por ser uno de los ocho mejores equipos hasta la fecha, sus jugadores tienen el privilegio de alojarse en el Gran Destino Tower, considerado el más lujoso de los tres hoteles disponibles.

Sin embargo, antes de poder asentarse en las impresionantes instalaciones del resort de Coronado Springs, durante el período de cuarentena post llegada a Orlando, un transpirado Jimmy Butler fue advertido por la seguridad del hotel, ya que habían recibido una llamada por ruidos molestos. La razón fue que el cinco veces All Star se encontraba driblando en su habitación. Y si el líder muestra el camino con formas tan banales como contundentes…

Miami Heat venció a Sacramento Kings, pero luego perdió ante Utah Jazz y Memphis Grizzlies
Situación sanitaria

Los campeones de la NBA en 2006, 2012 y 2013 arribaron a la extraordinaria burbuja en el marco de una situación sanitaria preocupante en el estado de Florida. La ciudad que les da el nombre al Heat, a tan solo 380 kilómetros del campus de Disney, llegó a contabilizar 15.300 casos positivos por coronavirus el 12 de julio, cuando los jugadores todavía se encontraban aislados en cuartos individuales.

A pesar de haber disminuido durante los últimos días la cantidad de casos (ayer -27 de julio- se bajó por primera vez en tres semanas de los 9000), el estado que comparten la burbuja y el Heat sigue siendo uno de los epicentros de la enfermedad en el país, totalizando 432.739 positivos (44.051 menos que California). Seguramente la preocupación estará presente en los jugadores, que se encuentran aislados de la ‘realidad’ y recién podrán estar acompañados por sus familias tras la finalización de los primera ronda de la postemporada.

Premisas deportivas

El 11 de marzo, media hora antes del frustrado comienzo del ya histórico (no) partido Jazz-Thunder, que determinó la interrupción de la temporada regular de la NBA, el Heat disputaba su último partido oficial. Una derrota 100-89 en North Carolina dejaba algunas buenas sensaciones individuales y marcaba el regreso al parqué de Tyler Herro, uno de los mejores rookies de la temporada, que se había perdido los quince partidos anteriores por una lesión en la rodilla. Su recuperación total, en palabras de Spoelstra, se vio beneficiada beneficiada, si es que alguien puede serlo en el marco de semejante desastre sanitario, por el extenso parón.

Con siete jugadores que promedian más de diez puntos (Jimmy Butler, Bam Adebayo, Goran Dragić, Kendrick Nunn, Duncan Robinson, Tyler Herro y el incorporado Jae Crowder), un gran trabajo de scouting, sorprendentes rendimientos individuales, una buena química de equipo y el triple como bandera, Miami Heat finalizó la suspendida temporada regular con un récord de 41 victorias y 24 derrotas, suficientes para ubicarse en la cuarta posición de la Conferencia Este. A pesar de tener el boleto a los playoffs asegurado, el puesto del conjunto de South Beach podrá modificarse, ya que tienen dos partidos abajo a Indiana Pacers y Philadelphia 76ers, y 2.5 arriba a Boston Celtics.

Los positivos y el arribo de dos jugadores fundamentales

A pesar de encontrarse hacía varias semanas en el complejo de la ciudad de Orlando, Erik Spoelstra no contaba con el roster completo. Bam Adebayo y Kendrick Nunn, nombres más que potables para premios individuales de la temporada -Jugador con Mejor Progresión Rookie del Año, respectivamente- y figuras del Heat, no habían arribado junto a sus compañeros. Su llegada se dilató hasta el martes 21 de julio, fecha en la que pudieron viajar por encontrarse libres de coronavirus, enfermedad que ambos habían contraído.

Adebayo comentó que había estado bastante bien todo el tiempo, mientras que Nunn afirmó que había tenido síntomas, pero no muy preocupantes. En lo que ambos coincidieron fue en la emoción de unirse a sus compañeros, situación que ocurrió recién el jueves 23 de julio, día que finalizaron su cuarentena y se sumaron a los entrenamientos del equipo. Aunque se perdieron el primer amistoso y el tiempo de reacondicionamiento les jugó en contra, no perdieron el tiempo y rápidamente se compenetraron con el resto de la plantilla. 

Y Spoelstra pareció comprender el contexto, dosificando los minutos de los ‘recién llegados’. Con los arribos de Bam y Kendrick, el equipo de Miami quedó listo para afrontar las prácticas previas a la competencia oficial, en la que buscarán plantarse, al menos, en las semifinales de conferencia, algo que no logran desde la campaña 2015/16. Con un equipo muy regular, aunque no plagado de estrellas, y una sensata dirección desde el banquillo, estos jóvenes calurosos parecen preparados. Y la reacción del roster debe haber sido: pasen, maestros, los estábamos esperando.

Primera prueba: Sacramento Kings 98 vs Miami Heat 104

El miércoles 22 de julio, a 133 días del partido ante los Hornets, el Heat tuvo su primera presentación más o menos estructurada. Dando por sentadas algunas cuestiones, como la calidad de amistoso del juego, que en algunos pasajes se notó más que en otros, los cuarenta minutos de duración del cotejo y las susodichas ausencias, eran más que positivas (y necesarias) unas pruebas de cara a la reanudación oficial de la NBA. En el primer scrimmage, palabra que nunca habíamos consumido tan cotidianamente, el rival fue Sacramento Kings (28-36), uno de los equipos de la rebosante trinchera del oeste.

Y podría decirse que la respuesta del equipo fue inmediata. Un ferviente comienzo colocó al Heat arriba por 22-8 luego de la disputa de menos de seis minutos. La particularidad de ese gran poder de anotación marcó lo que, con una efectividad mucho menor en los minutos y cuartos ulteriores, definió al partido: el triple. Un surreal 7/8 desde el perímetro le dio esa ventaja inicial al equipo, que no había anotado de adentro de la línea de 7.24 metros. Duncan Robinson -uno de los especialistas de la liga- en cuatro ocasiones, el esloveno Goran Dragić por duplicado y Meyers Leonard en una oportunidad aportaron a la causa.

Sin embargo, la dificultad de apuntar todos los cañones a una faceta del juego reside en que, si se moja la pólvora o el rival le encuentra la vuelta defensivamente, los recursos empiezan a escasear. Y, aunque no es el caso del Heat, que tiene vastas herramientas para solventar los inconvenientes que se puedan presentar, la ausencia de Bam Adebayo, baluarte en la pintura, pesó en la estrategia de juego. En los 34 minutos restantes, Miami tiró 7/34 (19.4%) de tres. En el siguiente hilo, repasamos la importancia del triple para los de Florida en el partido, que lanzaron desde allí casi las dos terceras partes de sus tiros.

Unos esbozos de Jimmy Butler, referencia del equipo si a la anotación nos referimos, en el segundo cuarto (7 puntos) mantuvieron al equipo liderando el marcador en el HP Field House, un estadio tan desolado como activado por los protagonistas, una tendencia que se repetirá hasta el último juego de las Finales de esta atípica temporada. La constancia de Dragić (11 tantos en la primera mitad) colaboraron con la tranquilidad del grupo miamense, que se fue al descanso con una ventaja de doce puntos (56-44), repitiendo la ventaja de seis puntos que habían conseguido en el primer período.

El tercer cuarto fue el peor para los de Spoelstra, que se vieron desbordados por unos Kings liderados por Buddy Hield, que marcó 9 de sus 19 tantos del encuentro en esos diez minutos. Cierta flojera defensiva, concediendo 27 puntos en el parcial, más corto de lo habitual, acercó a Sacramento a un doble, a pesar de no igualar el juego en ningún pasaje de la complicada fase.

El último parcial vio una ofensiva repartida del equipo, que se mostró luchador, defendiendo su ventaja con garras y dientes hasta la chicharra final. Todo el cuarto final se disputó con cierta tensión, manteniéndose siempre una diferencia a favor de Miami que no se extendió más allá de los seis puntos, llegando a ser mínima. Los intentos de los Kings no se concretaron y el Heat obtuvo su primer triunfo (testimonial) en la burbuja, que dejó sensaciones positivas por las ausencias de Adebayo y Nunn.

Una baja efectividad de tres para la cantidad de intentos (14/42), encarnada en Tyler Herro (0/7), fue uno de los detonantes para el ajustado triunfo de los de Spoelstra. Duncan Robinson fue el más destacado con 18 puntos y 5/8 desde el perímetro, mientras que Kelly Olynyk (11/6/4), Goran Dragić (11p) y Andre Iguodala (11p) aportaron momentos positivos para configurar el éxito colectivo. Con la lógica imprecisión, después de más de cuatro meses sin partidos, aunque sea un factor que también dependerá de la noche y la defensa, Miami aprobó en su primera presentación en la bubble.

Segunda prueba: Miami Heat 99 vs Utah Jazz 101

Tres días después, también en el HP Field House, uno de los tres pabellones que albergarán partidos en el ESPN Wide World of Sports Complex, el Heat tuvo un examen más exigente, contra uno de los equipos ya clasificados en la conferencia del sol poniente, Utah Jazz (41-23). En el medio retornaron a los entrenamientos Adebayo y Nunn, mas solo el novato fue incluido en el scrimmage ante los de Salt Lake City. El que salió del quinteto inicial para darle espacio a Nunn fue Goran Dragić, que estaba temporada solo fue titular en un partido, el número más bajo desde su campaña de rookie.

Un buen cuarto inicial de Olynyk (8p con dos triples) y Herro (5p), a la postre la figuras del equipo, no fueron suficientes para apaciguar a un Rudy Gobert que finalizó los ya doce minutos de arranque con 11 tantos. La paridad del parcial (25-28 para los mormones) se extendió al resto del partido, finalizando la primera mitad con el marcador igualado en 47. En el segundo cuarto volvió a aparecer Tyler Herro que, aunque impreciso nuevamente de tres (1/5), supo encauzar la ofensiva del equipo, al punto de finalizar el cotejo con 20 puntos (8/16 TC), 7 rebotes y 4 asistencias.

Sin embargo, el show lo tenía reservado un canadiense para el segundo tiempo. Cuando el trámite del partido se empezaba a poner cuesta arriba, Kelly Olynyk repitió el gran nivel que venía mostrando y anotó cinco puntos consecutivos para poner al Heat a tiro al cierre del tercer cuarto (73-75). Y si añadimos los ocho tantos que aportó en los primeros seis minutos del último parcial, no podemos no rememorar el histórico Game 7 de Olynyk ante los Wizards (NdR: jugando para los Celtics, Kelly firmó una planilla de 26/4/4 en las semifinales de conferencia de 2017). Con 27 puntos, 8 rebotes y 2 asistencias, el reconvertido en sexto hombre se erigió como la gran figura de Miami, que llegó a ponerse al frente en algunos tramos de los últimos dos cuartos.

No obstante, con un Gobert dominante (21/8) en la pintura, donde se volvió a extrañar al All Star Bam Adebayo, y los valiosos aportes de Mike Conley y Jordan Clarkson, el Jazz se llevó una victoria muy cerrada. La moneda podría haber caído del otro lado, pero una extraña finalización del Heat derivó en un triple sobre la bocina fallado por Solomon Hill, cuando Gabe Vincent, joven de interesantes minutos, parecía tener un sencillo camino hacia el aro.

Además de las mencionadas figuras de Olynyk (marcó un bonito 2+1) y Herro (dejó una volcada de colección), sumaron positivamente Crowder (9/5/3) y Dragić (6/2/6, +17 sobre la duela). El regreso de Nunn, que vio acción en 18 minutos, lo notó un tanto impreciso. Quien seguramente estará ternado para el galardón del mejor novato de la temporada finalizó con 5 puntos, 2 rebotes y 3 asistencias, aunque su vuelta al juego -en la búsqueda de recuperar el ritmo de competencia- fue lo más destacado de su participación en el amistoso. Y Miami se volvió a mostrar competitivo ante uno de los equipos más fuertes de la Conferencia Oeste, aunque la victoria terminó siendo para los de SLC.

Tercera prueba: Memphis Grizzlies 128 vs Miami Heat 110

En el marco de rumores que afirman que el Heat podría no extender el contrato de Bam Adebayo esta temporada baja para preservar el límite salarial de cara a la agencia libre de 2021 -y teniendo en cuenta la inminente baja del tope por las cuestiones de público conocimiento-, el conjunto de Florida enfrentó a Memphis Grizzlies (32-33), último equipo en puestos de postseason del oeste. A tan solo cuatro días del esperado regreso oficial, constituyó la última prueba formal para los de la División Sureste.

La noticia positiva de la jornada era confirmada el día previo: el coach Spo afirmaba que Adebayo iba a ser de la partida, aunque con una cantidad de minutos interior a la normal. Y Bam respondió de entrada, convirtiendo un par de canastas desde la zona, a la par de cinco tantos iniciales de Duncan Robinson, probablemente el Heat más regular durante la ventana de amistosos. Sin embargo, la ventaja inicial se fue diluyendo con el increíble acierto de los Grizzlies, que terminaron el primer cuarto 41-33. A esa altura, los únicos que habían persistido en ataque eran los mencionados y Jimmy Butler, que se empezaba a consolidar como el eje del juego.

A pesar de no encontrar respuestas en defensa, ni adentro (Valanciunas, Jackson Jr) ni afuera (Morant, Anderson, Clarke), con unos jóvenes Grizzlies en muy buena forma, Jae Crowder y Jimmy Butler se las arreglaron para mantener el barco a flote. Este último, que llegó durante 2020 a Miami desde Memphis (en el trade que trajo a Andre Iguodala, que hoy volvió a enfrentar a sus no-compañeros), embocó tres lindos triples y supo manejar el juego en el perímetro, mostrando credenciales para ser importante en el regreso. Además de los pasajes de Adebayo, Robinson y Nunn, fue Butler el que se llevó las luces, mostrándose activo como nunca en estos amistosos. Buckets finalizó la primera mitad con 10 puntos y 7 asistencias -la mitad de su career high– y, aunque totalizó 5 pérdidas, se estableció como manivela del Heat, que terminó el segundo cuarto 52-69 abajo de unos intratables Grizzlies.

En el tercer período, Ja Morant disipó cualquier (inexistente) intento de recuperación de los de Florida. El de Murray State anotó 11 de sus 22 puntos que, sumados a sus 3 rebotes, 12 asistencias y gran porcentaje de anotación y manejo de balón, lo consolidaron como la indiscutible figura del encuentro. Brooks y Valanciunas se encargaron de escoltarlo y el Heat se tuvo que conformar con la regularidad de Butler -llegó a 18p2r8a- y la interesante reaparición de Adebayo, que alcanzó los 16 tantos, 4 capturas, 3 pases-gol, 1 robo y 2 tapones antes de sentarse definitivamente, redondeando una más que optimista vuelta. No obstante, la diferencia fue abismal. Los Grizzlies finalizaron el cuarto 106-84 arriba con una dura defensa, un veloz ataque en transición y una buena efectividad. Los de Miami se vieron desbordados durante todo el partido, pero especialmente en el tercer cuarto.

Ya con varias de las figuras sentadas (Bam, Jimmy, Duncan) con caras que denotaban cierta amargura, la existencia del cuarto final fue testimonial. Spoelstra alineó un equipo alternativo, entendiendo la prematura definición del cotejo y pensando en el partido del próximo sábado. La lluvia de triples de los de Taylor Jenkins y la resignación de los de la Magic City, representada en múltiples pérdidas, duras faltas y desmedidos reclamos, ambientó la última docena de minutos. Un triple de Herro no alcanzó a decorar una de las mayores ‘preocupaciones’ del equipo, su 3/20 desde el perímetro en la burbuja. Sí aportaron en este tramo algunos porotos Olynyk y el siempre cumplidor Dragić. Para colmo, cuando solo había finalizar el partido sanos y salvos, Derrick Jones Jr. salió acusando un golpe, aunque no parecería revestir ningún tipo de gravedad.

Si hay algo que puede sembrar este partido, es preocupación, aunque no sería razonable darle más entidad de la que merece: un partido de preparación. El correcto regreso de Adebayo -que llegó al VISA Athletic Center con una remera que postulaba a Nunn para el ROY- y el involucramiento de Butler en el circuito de juego ofensivo parecen ser las mejores noticias de la jornada. Seguramente habrá que afinar muchos detalles de cara a la vuelta real, pero no se puede dejar de mencionar el increíble partido de los Grizzlies, que en ningún momento dudaron y, merced de fallos casi nulos y grandes actuaciones individuales, se llevaron la victoria casi sin transpirar. La prueba real para el Heat llegará el sábado 1° de agosto a las 14hs de Argentina, cuando enfrente a los peligrosos Denver Nuggets.

Hype in the bubble

Hay mucha expectativa en cuanto a lo que un equipo no plagado de estrellas, pero tan parejo y dinámico como el Heat, pueda aspirar en una reanudación de la NBA que se antoja muy competitiva. Con el puesto en playoffs más que asegurado, los ocho juegos (Nuggets, Raptors, Celtics, Bucks, Suns, Pacers, Thunder y Pacers nuevamente) podrán servir para continuar la puesta a punto en los aspectos físicos y deportivos. El récord de Miami contra esos siete equipos es de 8 victorias y 3 derrotas, una marca más que positiva.

Familia: el Heat no quería pasar el cumpleaños de Adebayo sin Bam, que todavía no había llegado a Orlando

La orquesta de Spoelstra, colmada de jóvenes talentosos que pasaron desapercibidos para otros ojeadores, buscará dar la sorpresa en Disney y apuntará, de mínima, a colarse entre los cuatro mejores de la Conferencia Este. Finalizar en el cuarto o quinto puesto no representará ninguna diferencia, ya que no habrá ventaja de localía, y lo cierto es que sería injusto calificar de sencillos a equipos los Sixers o los Pacers -si cuentan con Sabonis y Oladipo-. Un segundo puesto que allane el camino de cara a las semifinales de conferencia (Nets, Magic o Wizards) parece muy complicado, ya que la diferencia con los Raptors es de 5.5 partidos.

Seguramente Erik y sus ayudantes buscarán pulir al equipo, ensamblar a los recuperados Nunn y Adebayo, afinar la puntería y motivar al grupo, demostrándole que, con lo que dieron individual y colectivamente en la cortada regular season, darán que hablar en la burbuja. La nobleza de los recursos utilizados, diría alguien que en otro deporte hoy es noticia. Y ahora sí, a 143 (eternas) jornadas del último partido oficial, es cuestión de días el regreso del Heat de Butler, Adebayo, Nunn, Herro y Robinson, entre (muchos) otros. Y si este extraordinario regreso los encuentra a todos en óptimas condiciones…¿por qué no ilusionarse con ser la sorpresa de la liga más competitiva del mundo? Preparados, listos, acción.

*Las tres fotos del artículo son del Twitter de Miami Heat.

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