Grande, fuerte, rápido, y demasiado bueno

En 2008 llegó a Chicago una nueva estrella. Derrick Rose fue seleccionado en la primera posición del Draft y devolvió la esperanza a los hinchas (al igual que Michael Jordan en 1984). Era capaz de sobrepasar jugadores con una explosividad y un salto sobrehumanos, por lo que rápidamente se adueñó del corazón de muchos fanáticos en todo el mundo.

Su ascenso fue imparable, en su primera temporada lideró a los Bulls a Playoffs y se quedó con el premio al Rookie del año. El año siguiente pasó de 16.8 puntos a 20.8, y consiguió jugar su primer All Star Game, además de entrar nuevamente a las eliminatorias. Pero el premio máximo de su carrera llegaría un año después. En la 2010/11, Rose se convertía en el MVP más joven de la historia de la NBA (22 años), con 25 puntos y 7.7 asistencias por noche. El equipo fue el mejor del este, pero quedó eliminado en finales de conferencia por los Miami Heat de LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh.

Sus 10 mejores jugadas con los Bulls – Video NBA / Youtube

Lamentablemente, el 2012 fue el año más amargo para los fans de los Chicago Bulls en todo este siglo. En el primer cruce de la primera ronda de los Playoffs, a falta de 1:22 minutos por jugar, su joven leyenda daba un salto que sería el comienzo a una enorme seguidilla de lesiones que limitarían su carrera en los años por venir, Rose se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda y nada volvió a ser como antes.

Desde entonces, atravesó varios esguinces de tobillo y una rotura del menisco de su pierna izquierda. Además fue traspasado de los Bulls a New York Knicks en 2016 (se enteró mientras grababan su documental) y para la 17/18 firmó con los Cavaliers para pelear por el anillo. Siguió con lesiones en cada temporada, así que durante su estancia con los Cavs llego a plantearse el retiro (con 29 años). Pero fue gracias a un traspaso a Utah Jazz, y por ser cortado por ese equipo a los pocos días, pudo recaer en Minnesota Timberwolves, escenario del renacimiento de DRose.

El momento en el que se entera del traspaso a los Knicks, captado por las cámaras de Stadium

La temporada 18/19 con los Wolves fue simplemente emocionante, el 31 de octubre de 2018 firmó su récord de carrera en un auténtico partidazo de 50 puntos, para vencer a los Jazz (equipo que lo cortó la campaña previa) en el suplementario. Después de ese encuentro rompió a llorar y dijo: “Simplemente fue mi noche, y llevo mucho tiempo esperándola”. Luego de ese día La Rosa renació, a pesar del duro frío de Minneapolis.

DRose llorando, luego de irse hasta los cincuenta tantos

Ahora, tras una temporada y media en Detroit, donde si analizamos las estadísticas por cada 36 minutos jugados superó a su versión MVP en puntos anotados (25 en la temporada del 2020 contra 24 en la del 2011), regresó a los Knicks para ser una pieza clave en el regreso de la franquicia a los Playoffs. Y si bien aquel joven que fue MVP queda lejano ya, The Windy City Assassin sigue siendo un jugadorazo.

Vistiendo la de los Knicks esta temporada. Está promediando 14 puntos en 26 minutos en cancha.

*La imagen principal es de NBA.com

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