Golden State Warriors: la moda que comenzó hace 74 años

Los Warriors no son un “equipo de moda” como todo el mundo dice o cree. Tal vez la actual globalización del deporte o el gran plantel y títulos conseguidos en los últimos años, sean la causa de que mucha gente haya empezado a seguirlos. Pero esto no significa que solo modificaron la historia de la NBA y su manera de jugar, sino que también la crearon, ya que su historia es tan larga como la distancia entre su natal Philadelphia y actual casa, San Francisco. Aquí emprenderemos ese viaje en el tiempo y de costa a costa, donde sortearemos distintos obstáculos en la carretera, para llegar a este presente plagado de anillos y reconocimiento.

Los Warriors tienen retirados sólo seis dorsales. Sin embargo, el 30, el 11, el 23, el 35 y probablemente el 9, los acompañarán.
Dos anillos tempraneros, la mudanza y la superestrella desperdiciada (1946-65).

1946 y Philadelphia, Pennsylvania: tiempo y lugar de partida de nuestro viaje. 

Apenas concluida la segunda guerra mundial, los Warriors se fundaron en la ciudad que fue cuna de la independencia estadounidense. Casi de inmediato se afiliaron a la BAA (Basketball Association of America), liga recién creada en la cual participarían once equipos. De esta manera, los Guerreros fueron uno de los seis equipos actuales que estuvieron en la temporada debut de la gran liga mundial (Celtics, Knicks, Kings, Lakers y Pistons, serían los otros).

El propietario era Pat Tyrrell, también dueño de los Philadelphia Ramblers de la American Hockey League.  Por su parte, Eddie Gottlieb, un promotor de baloncesto de la ciudad, fue el elegido para hacerse cargo como entrenador y manager del equipo.

El equipo de la temporada debut. Joe Fulks (el número 10), la figura.
Un inicio inmejorable. 

La temporada 1946-47 fue el año de estreno de esta nueva competición y los Warriors arrancarían de la mejor manera. Liderados por Joe Fulks, lograron vencer en las finales a los Chicago Stags por 4 a 1 y así obtuvieron su primer título.

En las siguientes dos temporadas, el equipo clasificó a los play-offs, pero no logró impedir que los Minneapolis Lakers consiguieran el título.

En el año 1949, la BAA se fusionó con la NBL (National Basketball League) creando así la NBA. A pesar de este cambio, nuestros protagonistas continuaron siendo un equipo de postemporada, pero los Lakers del dominante George Mikan, se llevarían el campeonato. 

Luego de dos temporadas más clasificando a las eliminatorias, en la 52-53 los de Philadelphia se ausentaron por primera vez de los play-offs y su inasistencia se prolongaría hasta la 54-55. 

En la temporada 1955-56, los Philadelphia Warriors volvieron a clasificar a la postemporada y serían los campeones luego de ganarles en cinco partidos a los Fort Wayne Pistons. Los miembros del Hall of Fame Neil Johnston, Paul Arizin y Tom Gola, lideraron a este gran equipo. Luego del segundo título, el conjunto del estado de Pennsylvania formó parte de los play-offs los dos años siguientes, pero en la campaña 1958-59 no lograron clasificar. 

En el año 1959 el equipo hizo opción de su elección territorial del draft (la cual se obtenía renunciando a la primera ronda, para poder seleccionar, antes de la ceremonia, a cualquier jugador dentro de un radio de 80 kilómetros de su lugar de origen). De esta manera, llegó Wilt Chamberlain, el hombre de los récords, quien causó sensación desde su primer minuto de juego. Con su arribo, el equipo volvió a su habitual lugar en la competencia: ser un equipo de play-offs que perdía en semifinales o finales de división (con una reestructuración en la temporada 1970-71, pasó a llamarse como actualmente lo conocemos: semifinales/finales de conferencia).

Arizin y Johnston «admirando» a la bestia Chamberlain.
Mudanza a San Francisco.

En 1962, Franklin Mieuli compró la mayoría de acciones de la franquicia y decidió mudarla a la bahía de San Francisco en California, ubicada en la otra punta del país. Debido a este cambio, los Philadelphia Warriors pasaron a ser los San Francisco Warriors y jugaron sus partidos de local en el Cow Palace de Daly City hasta 1964 y en el San Francisco Civic Auditorium de 1964 a 1966. Ocasionalmente, también serían anfitriones en las cercanas ciudades de Oakland y San José.

Su primera campaña en el “estado dorado” no fue de lo mejor, ya que no lograron clasificar a la postemporada. Debido a ese mal resultado, decidieron elegir al pívot Nate Thurmond en la tercera posición del draft de 1963. En su campaña debut, ayudó a Chamberlain y a los Warriors a ganar el título de división, pero luego cayeron en las finales ante los Boston Celtics por 4-1. 

La temporada 1964–65 fue un desastre. Los Warriors comenzaron muy mal y, en el mes de enero, traspasaron a su superestrella Chamberlain a los Philadelphia 76ers por 150.000 dólares, Paul Neumann, Connie Dierking, Lee Shaffer (sólo el primero tendría una trayectoria decente en el equipo ya que el segundo jugaría sólo 30 partidos, mientras que el último, no llegó ni a debutar). La transferencia no cambió absolutamente nada la pobre realidad del equipo y es considerada uno de los robos más grande de la historia. La única parte positiva del movimiento fue que, sin Wilt, Thurmond lograría mostrar todo su potencial en los escenarios.

Cuando se fue Wilt, Thurmond era el ideal para reemplazarlo. Hoy tiene su dorsal retirado.
El reemplazo de Wilt y la interrumpida era Rick Barry (1965-78).

Tras la partida de Chamberlain en medio de una pésima temporada, los Warriors obtuvieron la primera y la segunda elección del draft. Con ellas eligieron al ala-pívot Fred Hetzel y al alero Rick Barry para formar un trío prometedor junto a Nate Thurmond. El impacto de Barry fue inmediato, y pese a no haber clasificado a la postemporada, se quedó con el Rookie del Año tras promediar 26 puntos y 10,5 rebotes. Por su parte, Hetzel fue tapado por Barry y no tendría mucho protagonismo en su primera temporada, donde promedió 7 puntos y 5 rebotes.  

Al año siguiente no solo volvieron a la postemporada tras conseguir 44 victorias y 37 derrotas, sino que llegaron a las finales de la NBA. En esa instancia, se encontraron con los Sixers de su ex-estrella, Wilt Chamberlain. Philadelphia terminó imponiéndose por 4-2, pero Barry promedió 41 puntos y 9 rebotes, mientras que Thurmond, 14 y 27. 

Turbulencias, traslado a Oakland y cambio de nombre.

Tras la derrota, el equipo sufrió dos bajas muy importantes. Barry tendría discusiones contractuales con la dirigencia, por lo cual dejó la NBA para jugar en los Oakland Oaks de la ABA, y el ala-pívot Tom Meschery, se marchó a Seattle tras jugar seis temporadas en los Warriors con 13 puntos y 8,5 rebotes por encuentro. El cambio fue aún mayor, ya que, por un año, volvieron a jugar de local en el Cow Palace de Daly City debido a motivos económicos. Sin embargo, esta primera temporada sin su joven estrella, permitió que Jeff Mullins y el ya mencionado Hetzel (quien jugó su último año en el equipo), aumentaran considerablemente sus prestaciones, llegando así a las finales de división. 

A partir de ese momento, hicieron de locales en el Oakland-Alameda County Coliseum Arena. Después de dos temporadas llegando a los play-offs, tuvieron una 69/70 donde ni siquiera clasificaron. En medio de esta situación difícil, el ex-jugador Al Attles se transformó en el entrenador. Con él, volvieron a los play-offs y llegaron a las semifinales de división al año siguiente. Los cambios parecían estar de moda, por lo cual hicieron uno que quedó en la historia. San Francisco Warriors era un nombre que ya no representaba la realidad geográfica de la franquicia, por lo que pasaron a ser los Golden State Warriors.

El Oakland-Alameda County Coliseum Arena (hoy, Oracle Arena) junto al estadio de fútbol americano.
El retorno de la estrella y un nuevo anillo.

En el año debut con el nuevo nombre, repitieron exactamente la última campaña con la antigua denominación. Sin embargo, las esperanzas de un nuevo anillo se reforzaron cuando se anunció que Rick Barry volvería a vestir la camiseta de los Warriors a partir de la temporada 1972-73. En sus 5 años de ausencia, Thurmond promedió 21 puntos y 17,5 rebotes, mientras que Mullins logró también 21 puntos, pero acompañado de 5 rebotes y misma cantidad de asistencias.

Ya con el alero nuevamente en sus filas, los Warriors consiguieron llegar a las finales de división, donde fueron derrotados nuevamente por el equipo de Wilt Chamberlain, que ahora se encontraba en los Lakers.

En la temporada 1973-74 todo fue para peor. No avanzaron a la postemporada y sería el último año con el pívot Nate Thurmond, ya que fue traspasado a los Chicago Bulls por Clifford Ray (un pívot que jugaría los siguientes siete años en Golden State), y la primera ronda de 1975 (terminó siendo Joe Bryant, el padre de Kobe que fue inmediatamente vendido a Sixers).   

Debido a este mal año, los Warriors obtuvieron la 11ra elección en el Draft de 1974. Con ella, eligieron al alero Jamaal Wilkes, quien sorprendió y con 14 puntos, 8 rebotes y 1 robo por encuentro, ganó el Rookie del Año. No conforme con esto, fue la segunda espada de Barry para ser campeones después de 19 años, tras barrer a los Washington Bullets de Wes Unseld y Elvin Hayes. 

El equipo campeón empezó a desmoronarse. Jeff Mullins jugó una temporada más antes de retirarse en el año 1976 y, al siguiente, Jamaal Wilkes firmó con los Lakers. Como compensación, los Warriors recibieron la elección de primera ronda de 1978. En la campaña 1977-78, el equipo no clasificó a los play-offs tras tres años consecutivos y Barry se marchó a Rockets, quienes enviaron a John Lucas, que había sido el primer pick del draft de 1976. De esta manera, se terminó un ciclo ganador en los Warriors.

Rick Barry y su mítica manera de tirar los libres marcaron una era.
Un periodo difícil y una gran ayuda a los Celtics (1978-85).

Después de ser uno de los equipos dominantes de la NBA en la década de 1960 y la mayoría de la  década del 70, los Warriors intentaron infructuosamente armar un equipo competitivo de 1978 a 1985. De hecho, en estas siete temporadas, el equipo nunca consiguió clasificar a los play-offs.

En 1976, habían elegido a Robert Parish en la octava posición del Draft. Sin embargo, recién en la temporada 1978-79 consiguió tener un gran impacto en el equipo. Para este mismo año, el primero sin Barry, la elección que habían recibido por Wilkes, se transformó en la quinta elección del draft, con la que eligieron al alero Purvis Short. 

Tras dos pésimas temporadas, Parish fue traspasado a los Celtics junto a la tercera elección del draft, a cambio de la elección número 1 y 13 de esa misma ceremonia. Fue un negocio redondo, pero para los Celtics. La tercera elección fue utilizada para hacerse con el histórico Kevin McHale, quien ese mismo año junto a Larry Bird y el mismo Parish, lograron el anillo. El pick número 1 terminó siendo Joe Barry Carroll, un pívot que en sus 7 años en la Bahía, promedió 20.5 puntos, casi 8 rebotes y 1.5 tapones en 491 partidos. Por su parte, la posición 13 fue Rickey Brown, un pívot que no tuvo mucho espacio ni en el equipo ni en la liga.

Para esa misma temporada (1980-81), los Warriors consiguieron a cambio de “casi nada” al problemático pero talentoso Bernard King, proveniente de Utah Jazz. Antes de comenzar la 1982-83, el alero fue traspasado a los New York Knicks a cambio de su estrella, Michael Ray Richardson. Sin embargo, las figuras seguían moviéndose y apenas medio año después, lo cambiaron por EricSleepy” Floyd, base rookie de New Jersey Nets. Finalmente, este último se convirtió en la cara de la franquicia en esta mala etapa.   

En este periodo, el entrenador campeón, Attles, se trasladó a los despachos para ocupar el cargo de General Manager en 1983, y para 1986, Jim Fitzgerald y Dan Finane se transformarían en los propietarios.

Floyd, Short y Carroll. Una etapa donde lo más llamativo fue la camiseta.
Mullin y un gran equipo que duró poco: el “Run T-M-C” (1985-97).

Cuando un equipo tiene una etapa muy mala, tiene la posibilidad de resurgir, siempre y cuando, no desaproveche sus elecciones altas en el draft. Los Warriors no fallaron y en la séptima posición eligieron al alero Chris Mullin. No obstante, a pesar del buen rendimiento en su año debut, la franquicia sumó su octavo año seguido sin clasificar a los play-offs.

Para la temporada 1986-87, George Karl asumió como entrenador y puso fin a la sequía. Ya con Mullin como escolta titular y acompañado de Floyd, Short y Carroll, consiguieron un balance de 42-40, quedando quintos en el oeste. En la primera ronda, vencieron por 3-2 a los Utah Jazz de unos jóvenes Stockton y Malone y, ya en semifinales, fueron derrotados en cinco partidos por los Lakers del Showtime, a la postre campeones. La siguiente campaña fue un desastre. Purvis Short fue traspasado a los Rockets, y en el transcurso de esta, Floyd y Carroll lo acompañarían. 20 victorias, 62 derrotas y terceros empezando desde abajo.

Tres llegadas y un equipo al ritmo del Rap, pero con un rápido final.

La temporada 1988-89 significó un cambio abrupto en la plantilla de los Warriors. El vicepresidente Don Nelson fue proclamado entrenador y junto a él, llegó el novato Mitch Richmond, elegido en la quinta posición del Draft. Con ellos, el equipo volvió a las semifinales de conferencia donde, tras barrer a Utah, perdieron 4-1 frente a los Phoenix Suns.

En el draft de 1989, los Warriors seleccionaron en la posición número 14 al base Tim Hardaway pero no lograron repetir la clasificación a play-offs. El equipo tuvo el ataque más anotador de la liga con 116.3 puntos de promedio por partido, aunque también fue la segunda peor defensa, recibiendo 119.4 puntos por encuentro. Esta fue la primera temporada del “Run-T.M.C.”, un juego de palabras entre sus nombres, el “Run-and-Gun” (correr y disparar, su manera de jugar) y el famoso grupo de rap, “Run-D.M.C”.

La 90-91, comenzó con la victoria por 162 a 158 frente a los Denver Nuggets; el partido de marcador sin prórrogas más alto de la historia. El ritmo anotador del equipo se mantuvo altísimo, y fueron el segundo trio de la historia en promediar en una temporada, al menos 20 puntos cada uno, (Mullin 25.7, Richmond 23.9 y Hardaway 22.9). Obtuvieron un global de 44-38 y finalizaron séptimos en el Oeste. En la primera ronda de play-offs, derrotaron por 3-1 a los Spurs. Sin embargo, ya en semifinales de conferencia, los Lakers los mandaron a casa tras cinco partidos.

Todo parecía estar muy bien y el equipo era uno de los favoritos de la gente. Pero, puertas adentro, la dirigencia pedía dar un paso más hacia adelante. Creían que para eso necesitaban un buen interior joven. El lituano Sarunas Marciulionis era el principal suplente de ese equipo y era considerado un “alero total”. Por esta razón, el Run T.M.C dejó de “hacer su música” en 1991 tras solo dos años juntos, ya que Mitch Richmond fue traspasado a los Sacramento Kings a cambio del reciente pick 3, el ala-pívot Billy Owens. “Aquel fue el traspaso que jamás volvería a hacer si volviera atrás en el tiempo” admitió luego Don Nelson.

El «RUN TMC», un equipo con una anotación digna del año 2020.
Una etapa poco fructífera con jóvenes rebeldes.

A pesar de romper el trío, el rookie Owens se adaptó muy bien al equipo y consiguieron aumentar su efectividad, llegando al tercer puesto en la conferencia con 55 victorias. Sin embargo, fueron eliminados en primera ronda, tras el 3-1 que le propinaron los Seattle SuperSonics, sextos clasificados.

Tras una temporada sin play-offs, en la cual, el rookie Latrell Sprewell (puesto 24) sorprendió, los Warriors obtuvieron la tercera elección para el Draft de 1993. Con ella, eligieron a Penny Hardaway, que fue inmediatamente traspasado a los Orlando Magic junto a tres futuras primeras rondas, a cambio de Chris Webber, el número 1 de esa ceremonia. Con él, el equipo remontó considerablemente llegando a los 50 triunfos y a la postemporada, a pesar de que Tim Hardaway y Marciulionis no jugaron por lesión. No obstante, fueron barridos por los Phoenix Suns de Charles Barkley en primera ronda.

La temporada 1994-95 fue la primera bajo el mando del nuevo propietario, Chris Cohan. Billy Owens fue traspasado a Miami por Rony Seikaly y todo pareció desmoronarse cuando Webber y Sprewell se aliaron en contra del entrenador Nelson. Por este motivo y con el torneo recién comenzado, Webber fue traspasado a Washington a cambio de Tom Gugliotta y dos de las tres primeras rondas que ellos mismos habían enviado a Orlando, los cuales posteriormente mandaron a la capital. Tras un muy mal arranque, Don Nelson también dejó el equipo y tras finalizar con un récord de 26-56, obtuvieron la primera elección para el Draft de 1995, donde escogieron a Joe Smith.

A pesar de un buen rendimiento individual del rookie, el nuevo entrenador Rick Adelman no consiguió llevar el equipo a los play-offs, y de la temporada 95-96 solo se destaca el traspaso de Hardaway a Miami Heat. Tras otro año muy similar, Chris Mullin fue traspasado a los Indiana Pacers, dando así fin a una era atractiva pero no tan fructífera para los californianos. 

Los jóvenes Webber, Sprewell y Smith apenas duraron en la franquicia.
Doce años en el desierto y el creer como esperanza (1997-09).

Tras la partida de Chris Mullin todo fue diferente y muy complicado. Es más, tuvieron, probablemente, la peor etapa de la historia de la franquicia, tanto en resultados como plantilla. Ya no había históricos, como el ya mencionado alero, Hardaway o, incluso, el técnico Don Nelson.

Estaba claro que había que encadenar una serie de buenas decisiones para poner al equipo nuevamente en el mapa. Sin embargo, esto no pasó por bastante tiempo.

El abismo: Nueve años más sin clasificar a los Play-offs.

Para la temporada 1997-98, la dirigencia contrató como coach a P.J. Carlesimo, pero las cosas no cambiarían demasiado. El clima era hostil, y no parecía haber mucha química en el vestuario. La expulsión de Latrell Sprewell por ahorcar al entrenador, dejó totalmente en claro que era lo que estaba ocurriendo puertas adentro. Finalmente, el agresor fue traspasado a New York y Golden State tendría su peor balance desde la 64-65, 19 victorias y 63 derrotas.

No obstante, empezaron a verse sus errores en los años anteriores con las elecciones del draft. En 1996 eligieron al pívot Todd Fuller en la posición 11, cuando Kobe Bryant, Steve Nash y Jermaine O´Neal todavía estaban disponibles;  al año siguiente, escogieron en el 8 a otro center como Adonal Foyle, cuando podrían haberse quedado con Tracy McGrady, seleccionado inmediatamente después. Aunque en 1998, eligieron a Vince Carter en la quinta posición pero fue inmediatamente traspasado a Toronto por su compañero en North Carolina, Antawn Jamison, quien había sido elegido un puesto más arriba. De todas maneras, nuevamente dejaron pasar futuras superestrellas. Dirk Nowitzki y Paul Pierce cerraron el top 10 de la ceremonia.

El año siguiente estuvo marcado por el lock-out y se jugaron solo 50 partidos. Warriors terminó con un esperanzador balance de 21-29. Nada de esto ocurrió: 19-63 en la 99-00 y cuando parecía que no se podía empeorar, 17-65 en la 00-01.

Jason Richardson fue elegido quinto en el 2001 y ese mismo año, Gilbert Arenas fue la grata sorpresa en el puesto 31. Con ellos y Jamison, las esperanzas de los fans crecían y a pesar de que en la primera temporada de este trío solo obtuvieron 21 victorias, al año siguiente llegaron a 38. Debido a la gran cantidad de salarios tóxicos en la plantilla, los Warriors no pudieron igualar la oferta de los Wizards por Gilbert Arenas a pesar de que él quería quedarse. Como si fuese poco la marcha del base, unos días después, Antawn Jamison fue traspasado de manera inentendible a los Mavericks.

Tras una temporada donde, a pesar de las bajas, mantuvieron el nivel, Chris Mullin asumió como General Manager y con él llegó Mike Montgomery como entrenador. En el transcurso de su primer año, un traspaso permitió que Baron Davis se sume al equipo. Sin embargo, en esta temporada y en la siguiente, malas rachas al final y lesiones, hicieron que la franquicia sume 12 temporadas seguidas sin playoffs. Siendo esta la máxima del equipo desde su creación y, hasta ese momento, la segunda peor de la historia de la liga.

Arenas y Jamison demostraron un buen nivel, pero la dirigencia no pudo retenerlos. Unos años después, la rompieron en los Wizards.
El famoso “We Believe” y la “transición” con una grata sorpresa.

Con la vuelta del histórico Don Nelson, la temporada 2006-07 parecía ser la indicada para volver a la postemporada. Tras un irregular arranque, Troy Murphy, Mike Dunleavy, Ike Diogu y Keith McLeod, fueron traspasados a los Pacers a cambio de Stephen Jackson, Al Harrington, Šarūnas Jasikevičius y Josh Powell. Este intercambio permitió a los Warriors reestablecer el “Run-And-Gun” de principios de los noventa y formar una plantilla muy versátil y talentosa. Además de esto, Monta Ellis, un jugador de segunda ronda del año anterior, explotó y fue el jugador con mayor progresión de la temporada.

Los Warriors cerraron la temporada regular con un balance de 42–40 con un 16–5 en sus últimos 21 juegos. Finalizaron octavos en la conferencia, por lo cual en la primera ronda de play-offs tendrían que enfrentarse a los mejores del oeste, los Dallas Mavericks. De esta manera, «We Believe» se convirtió en el eslogan del equipo.

Vaya si tenían con que creer los fanáticos. En el primer partido, Golden State ganaría 97-85 robándole la ventaja de localía rápidamente a los Mavs, quienes en el siguiente partido igualarían a serie a 1. Ya en el Oracle Arena, los locales ganarían por 109-91 y 103-99 poniendo así el 3-1 en el marcador. Y, aunque en el juego 5, el equipo de Nowitzki no permitió la humillación en casa, tras un tercer cuarto fulminante en sexto encuentro, los octavos clasificados eliminaron al primero tras ganar 111-86. Davis, Richardson y Jackson no bajaron de los 40 minutos de promedio. La travesía se terminó tras cinco juegos con Utah Jazz, donde los Warriors lucharon hasta el final y quedaron en el recuerdo.

La campaña 2007-08 fue aún “mejor”. Tras el traspaso de Richardson a Charlotte y un anecdótico regreso de Chris Webber tras 13 años, la franquicia de Oakland obtuvo 48 victorias y 34 derrotas. Sin embargo, el nivel en el oeste era tan alto que finalizaron a tan sólo dos partidos de la plaza para la postemporada. Para la 08-09, el equipo ya no contaba con Baron Davis quien se marchó a los Clippers, y Ellis se transformó en la figura indiscutible del equipo. No obstante, este último sufrió un accidente de moto y fue sancionado por 30 partidos. El equipo firmó un balance de 29-53.  No obstante esto último, eran los favoritos para obtener el séptimo puesto del prometedor draft del 2009.

El alma y corazón del We Believe. Davis, Jackson, Ellis, Harrington y Richardson.
La dinastía del flacucho de tobillos frágiles (2009-19).

Los Warriors no querían que la clasificación a los play-offs en la temporada 2006-07 sea recordada como “esa temporada en la cual lograron la hazaña de jugar la postemporada”. Apuntaban a mucho más que alguna buena campaña aislada. Para esto, Monta Ellis parecía ser el elegido como líder. Sin embargo, en la noche neoyorkina del 24 de junio del 2009, sucedió el que, quizás, sea el movimiento más determinante de la historia de los californianos.  

El proceso con base en el Draft.

La introducción era una clara referencia a la elección de Stephen Curry en la séptima posición del draft del 2009. Esta decisión causó mucho revuelo debido a las limitaciones físicas del base de Davidson. Incluso, llegó a rumorearse que el base recién seleccionado podía salir traspasado a Phoenix en un pack a cambio de Amar’e Stoudemire. 

Sin embargo, y aunque el equipo haya terminado 13° en el oeste (26-56), el rookie hizo una temporada fantástica y las dudas comenzaron a desaparecer. Con 17,5 puntos y un estratosférico 44% de tercera dimensión, confirmó la capacidad anotadora que desplegó en sus tres años universitarios. Incluso, con sus 6 asistencias por encuentro demostró, ante los que no lo creían, que podía ejercer la posición de base. Steph finalizó segundo en la votación del novato del año y, obviamente, formó parte del mejor quinteto.

Para la temporada 2010-11 todo cambió. Además de volver a los colores azules y amarillos que hoy todos reconocemos, traspasaron un pack de jugadores por David Lee, que llegó desde Nueva York. Además, Don Nelson se marchó quedando su entrenador asistente, Keith Smart, en el puesto. Por otra parte, seleccionaron en el puesto 6 del draft al pívot Ekpe Udoh, quien fue la única mala elección de la franquicia en esta etapa. Lo único que no cambió fue su desempeño: Curry tuvo estadísticas muy similares y finalizaron 12° en el oeste con 36-46 de balance.

La corta campaña 2011-12 tuvo varios acontecimientos importantes. Mark Jackson asumiría como coach y, tras ser elegido en la posición número 11 del draft, Klay Thompson con 12.5 puntos (con un 42% en tiros de tres puntos) formó parte del mejor quinteto de novatos. Como llegó un escolta, se fue el otro; Monta Ellis fue traspasado junto a los decepcionantes Udoh y Kwame Brown por Andrew Bogut y un viejo conocido como Stephen Jackson, quien fue traspasado a San Antonio por Richard Jefferson. A pesar de los movimientos, el equipo nuevamente quedó fuera de la postemporada (13° con 23-43) luego de que Steph Curry se perdiera 40 partidos por lesión.

Antes de comenzar la 2012-13, Harrison Barnes, Festus Ezeli y Draymond Green llegaron desde el draft en los puestos 7, 30 y 35, respectivamente. En esta misma campaña el equipo volvió a los play-offs tras cinco años de ausencia y David Lee fue el primer Warrior All-Star tras 16 años. Finalizaron sextos con 47 victorias y 35 derrotas. Todo indicaba que el quinteto Curry-Thompson-Barnes-Lee-Bogut funcionaba muy bien. No fue totalmente sorpresivo, entonces,  que tras seis juegos dieran el batacazo frente a los Denver Nuggets, quienes habían terminado terceros. Sin embargo, puede que su falta de experiencia les haya jugado en contra cuando perdieron 2-4 frente a los Spurs en semis; pero el talento estaba allí.

La experiencia llegó a la siguiente temporada. El alero de los Nuggets, Andre Iguodala, pidió el traspaso a los Golden State Warriors y llegó al equipo californiano luego de que este no perdiera ninguna pieza importante. También se pueden destacar los arribos de Jermaine O’Neal y Marreese Speights como agentes libres. La campaña fue muy similar a la anterior. Los “Splash Brothers” ya eran las claras figuras del equipo y Curry fue formó parte del juego de las estrellas por primera vez. Volvieron a finalizar en la sexta posición de la conferencia oeste (51-31), pero en esta ocasión no consiguieron pasar la primera ronda. Tras una muy emocionante serie a siete partidos, fueron eliminados por los Clippers. 

2009, 2011 y 2012. El éxito fue cuestión de tiempo.
«Strength in Numbers»: cinco finales, el récord y la llegada del villano de los truenos.

Para la temporada 2014-15 los directivos decidieron hacer un movimiento arriesgado. Mark Jackson fue sustituido por Steve Kerr, el histórico jugador de los Bulls de Jordan. Kerr no tenía experiencia como entrenador y, hasta ese momento, trabajaba de comentarista en la cadena TNT. Con él, llegaron jugadores experimentados como Shaun Livingston y Leandrinho Barbosa.

Fue un año mágico. Fueron el mejor equipo de la temporada regular y, con 67 victorias y 15 derrotas, sellaron el mejor balance en la historia de la franquicia. Curry fue el primer Warrior MVP desde que Chamberlain se quedara con ese premio en 1960 y los play-offs fueron un paseo; 4-0 a Pelicans, 4-2 a Grizzlies, 4-1 a Rockets. Volvían a las finales tras 40 años, donde los Cleveland Cavaliers serían los rivales. Los Cavs no contaban con Kevin Love por lesión y, en el primer partido de la serie, Kyrie Irving corrió la misma suerte. LeBron se encontró muy sólo pero pareció no importarle, ya que los de Ohio se pusieron 2-1 arriba. Con esta desventaja nació el legado del small-ball. Iguodala reemplazó al pívot Bogut y el quinteto fue Curry-Thompson-Iguodala-Barnes-Green. Este cambio fue clave, Iggy anuló a LeBron en los siguientes tres encuentros y los Warriors se proclamaron campeones con el factor sorpresa como MVP de la Finales.

Cuando todo parecía inmejorable, los de Oakland hicieron lo que parecía imposible, superar el 72-10 de los Bulls de Jordan de la 95-96. Lograron un balance de 73-9, metieron a su big-3 en el All-Star Game y Curry volvió a ser MVP, pero esta vez de manera unánime (la única en la historia). En las dos primeras rondas de play-offs derrotaron 4-1 a Houston y Portland con una lesión de Steph incluida. Sin embargo, en las finales de conferencia, el sol ardiente de California fue cubierto repentinamente  por nubes y truenos. Durant, Westbrook y los Oklahoma City Thunder se pusieron 3-1 arriba en el marcador con goleadas incluidas. El equipo reaccionó y con una exhibición de Klay en el sexto juego (41 puntos, con 11 de 18 en triples), empataron la serie para en el séptimo lograr la hazaña. Ya en la finalísima, nuevamente se enfrentarían con los Cavaliers, quienes esta vez se encontraban sanos. No obstante, los guerreros se pusieron 3-1 en el marcador, y solo una catástrofe sin precedentes podía privarlos de su segundo campeonato consecutivo. Era el escenario ideal para cerrar la histórica campaña en casa, pero los invitados les arruinaron la fiesta. Había un mal clima, Green suspendido por técnicas no pudo jugar el sexto partido en el cuál, para colmo, se lesionaría Bogut. Lo inverosímil se volvió realidad el 19 de junio en Oakland. No hace falta mencionar lo que pasó.

La temporada del 73-9 hubiese sido la mejor de la historia, pero LeBron y Kyrie lo impidieron.

La dirigencia de la franquicia no quería que se vuelva a repetir el desastre. En este contexto, el 4 de julio de 2016 ocurrió el que, quizás, sea el movimiento más cuestionado en la historia de la liga. Kevin Durant dejaba a Westbrook con la esperanza de ganar un anillo. Automáticamente se transformó en el villano de la liga y, los Warriors, en la franquicia más odiada. Con un monstruo de 5 cabezas conocido como Hampton´s Five (haciendo referencia al barrio donde se encontraba la casa en la que Durant escuchaba las ofertas de sus postores en la agencia libre y donde finalmente fue convencido por las cuatro figuras de Golden State) lograron 67-15 de balance y 12-0 en los playoffs (Blazers, Jazz, Spurs). Por tercer año consecutivo la final se repetía, pero esta vez la franquicia californiana se vengó, tras vencer en 5 juegos. Para el disgusto de cualquier fan de un equipo que no fuese el ganador, Kevin Durant ganó el MVP de las Finales.

Todo seguía igual. En la temporada 2017-18, extrañamente los Warriors terminaron segundos (58-24) en la conferencia por detrás de los Houston Rockets (65-17). El duelo con los texanos liderados por Harden y Chris Paul llegó luego de derrotar por 4-1 a los Spurs y a los Pelicans. En esta emocionante y polémica serie, los primeros clasificados se pusieron 3-2 en el marcador y las finales volvían a peligrar para los de azul y amarillo. Sin embargo y para fortuna de Golden State, CP3 se lesionó y con el camino allanado llegaron nuevamente a las finales. No podía ser de otra manera, nuevamente Cleveland, y como en 2015, el King James solo. 4-0 y Durant nuevamente figura.

Todo se volvió algo similar a un videojuego cuando se anunció que DeMarcus Cousins iba a ser un Warrior en la temporada 2018-19. Boogie se había roto el Aquiles unos meses antes y era una gran incógnita su rendimiento, por lo cual firmó por un salario muy bajo. El equipo tenía, cada vez, una banca de menor jerarquía, pero el talento de los titulares permitió ganar nuevamente la conferencia (57-25). 4-2 vs Clippers, mismo resultado vs Rockets, barrida a Portland, y las quintas finales en cinco años, esta vez, frente a los Raptors de Kawhi Leonard. No obstante, no todas eran buenas noticias, ya que la postemporada estuvo plagada de lesiones. Cousins se desgarró en el segundo partido frente a los Clippers y Durant sufrió una extraña lesión en el quinto enfrentamiento con los Rockets. Ambos volvieron en las finales, pero no pudieron evitar lo peor. Con la serie 1-1 y ventaja de campo, KD volvió a las canchas, pero su lesión tardó sólo 12 minutos en agravarse, al punto de romperse el tendón de Aquiles. Los Raptors se pusieron 3-1 arriba, pero los guerreros lucharon para ponerse 2-3 en el marcador. Cuando el sexto trámite parecía poder culminar en un séptimo partido, Klay se rompió los ligamentos de su rodilla al recibir una falta, aunque esto no le impidió encestar sus dos libres antes de retirarse a los vestuarios. Ya con un equipo totalmente tocado anímicamente, Toronto alzó su primer trofeo Larry O´Brien.  

Hampton´s Five: posiblemente el mejor quinteto de la historia.
Una reconstrucción mentirosa y la vuelta a casa (2019-).

Desde el 2014, ya se sabía que con Joe Lacob, el nuevo dueño, la franquicia volvería a cruzar el Golden Gate Bridge para instalarse en la que ya había sido su antigua casa, San Francisco. Tal como se preveía, la temporada 2019-20 la comenzaron en el nuevo estadio, el Chase Center.

Durant se marchó en un sign-and-trade a los Brooklyn Nets, quienes hicieron lo mismo con D´Angelo Russell. Porotra parte, Cousins no renovó e Iguodala, con su salario altísimo, fue traspasado a Memphis. De todas maneras, el panorama seguía siendo alentador. Era sabido que Klay se perdería toda la temporada, pero DLo era el reemplazante ideal e incluso podría quedarse cuando el escolta volviera.

Era un equipo de play-offs asegurado, pero en el cuarto partido todo se desmoronó. Curry se fracturó la mano y estaría de baja, en principio, por tres meses. Russell y Draymond sufrieron varias lesiones, siendo total el desastre. La plantilla se llenó de jugadores totalmente desconocidos y, el 6 de febrero del 2020, tras solo 12 victorias y 40 derrotas, el recién llegado fue traspasado a los Timberwolves de su mejor amigo Karl-Anthony Towns. El equipo de Minnesota envió a Andrew Wiggins a la bahía, donde se espera que pueda transformarse en la superestrella que prometía ser cuándo fue la primera elección del draft del 2014.

Los Warriors no participan de la burbuja de Orlando y fueron el peor equipo de la temporada. Sin embargo, hay varias cosas para destacar. Por un lado, Curry volvió en buen nivel con sus 23 puntos el 5 de marzo en la derrota frente a los Raptors y, por el otro, de los tantos jugadores que probaron, hubo algunos que rindieron muy bien, como el rookie de segunda ronda Eric Paschall, Damion Lee (quien es el cuñado de Curry) o Marquese Chriss, quien parece haber encontrado su lugar.

Otro detalle no menor. Al ser el peor equipo de la temporada, tienen grandes chances de obtener el primer puesto del draft. Es cuestión de tiempo saber si seleccionarán un próximo Wilt Chamberlain o un Steph Curry.

El traspaso de Russell por Wiggins fue lo más destacado de la temporada.

Las fotos (en su mayoría) son sacadas de Getty Images. La portada es creación del autor de la nota.

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