Gabriel Deck: «Cuando entro a la cancha trato de ser yo mismo»

Gabriel Deck está viviendo un sueño: el oriundo de Colonia Dora debutó ayer a sus 26 años en la NBA. Vistiendo los colores de Oklahoma City Thunder, dijo presente en la derrota por 109 a 95 frente a New Orleans Pelicans. En 15 minutos en cancha registró 2 puntos, 2 rebotes y 2 asistencias, aunque los números son nada más que una anécdota. Un día después de una (otra) jornada histórica para el básquet argentino, desde De Faja pudimos acceder a la conferencia de prensa que el «Tortu» brindó hoy al mediodía y en la que contó sensaciones y sentimientos de su debut.

La primera pregunta estuvo dirigida a cómo vivió estos días previos al debut, entre su salida del Real Madrid y su llegada a Oklahoma: «La verdad que muy rápido. Llegar aquí, los hisopados, los entrenamientos individuales y demás. Un poco movidos estos días pero la verdad que contento, feliz de estar en este club que me está ayudando de la mejor manera para poder aprender y crecer día a día, y ayer poder debutar fue asombroso para mí». Apenas dos semanas después de llegar a Estados Unidos y ponerse al día con los protocolos sanitarios y los trámites administrativos, Deck hacía su presentación en la liga más importante del mundo.

Sus primeros pasos en OKC

La adaptación, por ahora, parece venir viento a favor. Las expectativas de sus compañeros y del cuerpo técnico por verlo jugar eran altas, tal como expresaba su entrenador Mark Daigneault hace unos días: «Apenas pase los protocolos se unirá a nosotros y lo integraremos rápidamente, porque estamos entusiasmados por verlo jugar. Queremos verlo en un partido NBA, en nuestro equipo. Es un tiempo valioso de evaluación para nosotros, y es una experiencia valiosa para él, ya que nunca jugó un partido NBA».

Consultado por Leandro Fernández acerca de lo que esperaba el equipo de él, Tortu comentó: «El entrenador me pidió dar el máximo como hace cada jugador aquí día a día, en defensa, en los rebotes, tratando de correr el campo… Por eso se caracteriza mi juego, me pidió que no cambie nada y que sea yo mismo».

«Esto me permite a mí estar cómodo como anoche, adentro de la cancha, a pesar de que era el primer partido y sin conocimiento de algunas cosas. Creo que día a día voy a ir aprendiendo más, adaptándome más al equipo y conociendo más a mis compañeros también». Cabe destacar que el argentino tuvo recién hoy su primer entrenamiento con el grupo, ya que antes sólo podía entrenarse de forma individual debido a los protocolos sanitarios establecidos por la NBA.

La dupla con Facu

Y hablando de argentinos, una de las preguntas (de Leonardo Torres para El Comercio) estuvo dirigida a si su compatriota Facundo Campazzo se había comunicado con él por la especial ocasión: «Facu me escribió antes del partido para desearme la mejor de las suertes y para decirme que disfrute. Siempre estamos hablando con él y con otros chicos de la Selección». El colega peruano aportó un dato interesante: desde 2017 que dos argentinos no jugaban un mismo día en un partido de NBA.

Deseos, recuerdos y algunas cosas más

Con la pregunta de Juan José Ciceri tuvimos, probablemente, la que sea la sentencia más contundente de Gabriel Deck en toda la conferencia sobre sus deseos de llegar a la NBA: «Uno como jugador profesional siempre trabaja para estar en lo más alto, en esta liga. Trabajé con la mentalidad de ir creciendo, sin saber muy bien cuándo iba a llegar la oportunidad. Se dio ahora y no tuve ninguna duda de venir y vivir esta experiencia».

Y en un día tan importante, no podían faltar la familia y los amigos que lo vieron crecer cuando era el «chango», allá en su pueblo de Santiago del Estero: «Ayer tenía muchísima felicidad de estar ahí. Antes de entrar a la cancha tuve muchísimos recuerdos de mis amigos, de mi familia, de cuando jugábamos atrás de mi casa, con los chicos en el club, de todos los clubes que he pasado».

También comentó con una sonrisa pícara cómo afrontó el compromiso de ayer: «Cuando entro a la cancha trato de estar tranquilo, de ser yo mismo y de poder hacer las cosas bien. Tal vez por eso no se notó mucho el nerviosismo». Y le tocó enfrentar a nadie más ni nadie menos que Zion Williamson, uno de las jóvenes estrellas que tiene la NBA: «La verdad que es una bestia. Que me haya tocado defenderlo es una satisfacción muy grande. Poder estar defendiendo a los mejores de esta liga es algo que uno disfruta». En el partido dejó algunos detalles como esta penetración y este pase hermoso de faja. Muy nervioso, que digamos, no parecía estar.

¿Algo para mejorar a futuro? «Primero necesito ponerme bien físicamente, intentar estar al máximo después de 20 días sin hacer nada, sólo con entrenamientos individuales. Después mejorar el tiro de tres puntos, con la distancia que aquí es un poco más larga. Creo que con trabajo voy a estar bien».

Para cerrar, se refirió a las enormes muestras de cariños recibidas por cercanos y lejanos: «Ver tanto apoyo tanto en Argentina como en otros lugares para mí es una felicidad enorme. Saber que uno ha hecho tanto esfuerzo y que hoy la gente lo reconozca es muy gratificante. Sólo tengo palabras de agradecimiento».

El próximo encuentro de Oklahoma será mañana a partir de las 21 horas (en Argentina) frente a Indiana Pacers. Gabriel Deck tendrá, seguramente, más minutos para seguir desarrollándose en este nuevo desafío que atraviesa en su carrera. Ahora, con algunos entrenamientos encima y con la experiencia de la primera vez. Y nosotros, que tenemos el privilegio de ver tanto a él como a Facu en la mejor liga del mundo, no nos queda más que disfrutarlos.

*La imagen principal es de Bryan Terry / The Oklahoman

Manuel Giles

Fundamentalista de Lou Williams.

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