Fracaso histórico

Nota escrita por Matías Resino. No por Lautaro Carro.

Por nombre, se esperaba que Los Ángeles Clippers sean un equipo, por lo menos, finalista de la NBA. Pero nunca pudieron demostrarlo, ni en el tramo de temporada hasta el parate por pandemia de Coronavirus, mucho menos en la reanudación y playoffs en la burbuja de Orlando.

Las lesiones de diferente tipo hicieron que el quinteto titular no pueda compartir muchos minutos en cancha tanto en temporada regular como en postemporada.            

En las declaraciones de Lou Williams y Paul George luego de la derrota dijeron que el equipo nunca tuvo química ya que llevaban muy poco tiempo juntos de  trabajo. Desde que llegaron a Orlando y hasta el primer partido de la serie contra Dallas Mavericks nunca hubo plantel completo y solo duró el primer partido tras la lesión de Patrick Beverley.

Esto no es algo nuevo en la franquicia angelina. Solía suceder antiguamente, cuando Chris Paul, Blake Griffin y DeAndre Jordan conformaban Lob City, donde tanto en temporada regular como en playoffs siempre había un jugador que no estaba en cancha por alguna que otra molestia corporal. La enfermería es una especie de maldición que los acecha.

Por este motivo fueron un equipo que dependía más de las individualidades de sus figuras tanto en ataque como en defensa. Se notó en la derrota ante Denver en el séptimo juego. Los de Colorado, son un equipo que jugaron a mover la pelota y hacían que los jugadores de Los Ángeles llegasen tarde al jugador libre.

Esto también pasó en las dos derrotas contra los Mavs. Los partidos en los que los angelinos jugaron como un equipo sólido, fueron pocas veces. Una es el quinto partido de primera ronda dónde marcaron 156 puntos (El tercero más alto en la historia de los PO)  con un altísimo porcentaje de tiro de campo.

En otra proclamación post-partido Kawhi Leonard, superestrella de la franquicia afirmó que el equipo era bueno, pero necesitaba mejorar el juego y la inteligencia dentro de la cancha. Si bien el quinteto titular era ideal y termino con dos jugadores candidatos al sexto hombre, fue un plantel que quedó corto, carecía de defensa perimetral y en la pintura cuando entraban los suplentes.

Por último, hay que hablar del entrenador Doc Rivers. Es la segunda vez que pierde una serie con una ventaja de 3-1 en esta franquicia y la tercera en toda su carrera. Tuvo muchas falencias, problemas para pedir tiempos muertos en momentos indicados y dejando en el banco de suplentes a jugadores que había elogiado como Ivica Zubac o no volver a poner a otros con gran rendimiento en el partido como Jamaychal Green.

Hubo rumores en los que se dijo que los dirigidos por Rivers, se quedaron anonadados con decisiones que tomó el coach como no utilizar un quinteto más grande para poder molestar el ataque de Nikola Jokic, quien dominó todo el séptimo juego y también en algunos ajustes defensivos.

Conclusiones

Está temporada es el fiel reflejo que solo con talento no es tan fácil ganar un campeonato, hace falta química en el parquet para que los jugadores con menos minutos y menos renombre sean claves para salir victoriosos. 

Habrá que ver que pasa esta nueva temporada en Los Clippers, es el último año de contrato de Kawhi Leonard y Paul George y tendrán que convencerlos para quedarse muchos años más y poder volver a formar un equipo contender.

2 comentarios en «Fracaso histórico»

    • el 1 octubre 2020 a las 15:11
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      Siendo alguien que conoce el equipo estando esta temporada en la banca junto a Doc, y con un anillo como coach no me parece tan mala opción.

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