Florecen los brotes y se suspenden partidos

Esta vez sin burbuja, la convivencia entre la NBA y el coronavirus resulta más compleja. Desde el positivo de Seth Curry que obligó a Philadelphia 76ers a presentarse frente a Denver Nuggets con sólo siete jugadores –el mínimo es ocho, pero Mike Scott, lesionado, no sumó minutos-, no dejaron de asomar brotes en distintos equipos.

Dos días antes, la franquicia de la capital de Colorado había jugado contra Dallas Mavericks, que debió aislar a tres de sus jugadores (Josh Richardson, Dorian Finney-Smith y Jalen Brunson) cuando se enteraron que uno de ellos había contraído el virus. Los tres habían disputado el encuentro. Maxi Kleber dio positivo unas horas después y los texanos debieron cerrar sus instalaciones y suspender su partido del lunes contra New Orleans Pelicans.

En Boston, Washington, Chicago y Miami la situación se repite. Un basquetbolista se contagia, varios compañeros se aíslan, no alcanzan los jugadores y se suspende el partido. Fueron cinco los cotejos postergados sólo en esta semana (seis en total). Orlando ni siquiera viajó rumbo a Massachusetts para enfrentarse a los celtas y tambalea, también, el partido del viernes entre los mismos adversarios.

El aumento de casos, aunque se mantiene –por alguna intervención divina- siempre dentro de una sola delegación, despertó la preocupación de las autoridades de la liga. Ayer mismo se reunieron tanto la NBA con la Asociación de Jugadores (NBPA) como la Junta de Gobernadores. De ellas surgieron los nuevos y más estrictos protocolos que, entre otras cosas, obliga a los jugadores, cuando están fuera de su ciudad, a quedarse en el hotel sin visitas. La medida ya tuvo protestas por parte del base de Oklahoma City Thunder George Hill: “No pueden decirme que me quede 24/7 en la habitación. Si es tan grave, entonces quizás no deberíamos estar jugando”.

¿Suspensión de la temporada?

Por ahora, no. “Anticipamos que iba a haber juegos pospuestos esta temporada y planeamos el fixture acorde a ello”, le apuntó el vocero de la NBA, Mike Bass, a ESPN.

A priori, según informó el periodista Tim Reynolds, los mánager generales de las franquicias evalúan expandir los planteles, aunque no trascendió más al respecto.

En cuanto al público en los estadios, Toronto Raptors dejó de recibir hinchas en el estadio de Tampa Bay donde hace de local debido al crecimiento de casos en Florida. Orlando Magic mantiene el Amway Center abierto para hasta cuatro mil personas. New Orleans, Houston, Cleveland y Utah también mantienen abiertas sus puertas hasta llenar un porcentaje de las canchas. Atlanta Hawks tendrá el State Farm Arena ocupado en un 10% (1700 personas, aproximadamente) desde el 26 de junio.

*Crédito foto de portada: Getty Images.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *