“Vos prendés la tele, vas a los canales de deportes y siempre vas a ver masculino”

Por Martín Fernández y Julián Padrón

Más de once mil kilómetros dividen a Buenos Aires y Matelica, localidad italiana en la que se encuentra justamente el Thunder Basket Matelica. Allí, Sofía Aispurúa está en plena preparación previa a la reanudación, el próximo 1 de noviembre, de la Serie B, la tercera división italiana de básquetbol. A diferencia de lo que les sucede a muchas jugadoras en Argentina, su club costea sus gastos económicos y le permite mantenerse destinando su tiempo y dedicación al básquet.

Tras haber pasado por las distintas categorías juveniles, hoy es jugadora de Las Gigantes, el seleccionado nacional mayor femenino. El mismo plantel que realizó un reclamo en mayo por la falta de consideración hacia ellas y de un proyecto de cara a los torneos internacionales.

Desatenciones a nivel nacional y local sobre las que reflexionar desde la distancia, con los medios de comunicación como una cuestión que atraviesa y es atravesada por costumbres que construyeron el presente social.

—¿Son muchas argentinas en Italia? ¿Creció la emigración con el tema del parate?

Más de diez seguro. La verdad es que, de la liga femenina en Argentina, no se sabe nada. Ni cuándo volverán los clubes ni los entrenamientos. La mayoría de las que estamos afuera somos parte del pre-seleccionado. Si queremos estar en movimiento no te queda otra que irte porque en Argentina no sabés hasta cuándo va a seguir la cuarentena.

—¿Tuvieron la primera reunión con el cuerpo técnico?

Cuando se estableció el nuevo cuerpo técnico solamente llamó jugadora por jugadora. El otro día tuvimos la primera reunión completa, con los médicos y las 33 jugadoras que estamos en el radar.

—¿Cuál fue la importancia de los medios en relación a los comunicados que realizaron? ¿Cuál es la importancia que deberían tener en el básquet femenino?

Importancia tienen, porque nos ayudan a difundir. Más allá del comunicado, lo hacen con los entrenamientos y con los partidos. Obviamente que cada medio que se suma a difundir información de nosotras suma un montón. En lo relacionado con el comunicado, la verdad que recibimos un buen apoyo de parte de distintos medios. Estaba sorprendida de la cantidad de gente que se comunicó con nosotras. Está bueno porque uno piensa: el año pasado cuando en Lima pasó lo nuestro con las camisetas, un montón de medios grandes hicieron eco del hecho, pero, el año anterior a eso habíamos sido campeonas sudamericanas, no habían aparecido.

Esto realmente funcionó como una prueba. Dijimos, “saquemos un comunicado para ver quienes realmente están con nosotras”. La verdad es que fueron bastantes y nos ayudó muchísimo. No es lo mismo que nadie lo levante a que muchos opinen acerca de la diferencia entre el género masculino y femenino. Nos dio una mano tremenda y nos permitió llegar al Ministerio de Turismo y Deporte y al Enard para solucionar el tema de la beca. Nos sentimos bastante abrazadas por la situación. Sabíamos que era el camino que teníamos que hacer y que fue bien recibido, como si la gente hubiese estado esperando ese paso nuestro.

—¿Cómo fue tu relación con los medios a lo largo del tiempo y del desarrollo de tu carrera?

La relación fue creciendo a medida que pasaron los años. Cuando yo arranqué, no existían las redes sociales, los celulares eran solo llamada y mensaje de texto. El básquet femenino no era tan conocido o tan alcanzable, entonces olvídate. Yo iba a jugar un Sudamericano a los 15 años y no había lugar en ningún medio. Como mucho estaba el periodista que estaba en la Confederación, te hacía una nota y la subía a la web.

¿Y después?

En la medida en la que la tecnología avanzó pudimos mostrar lo que hacíamos y los medios se fueron sumando. Con el trabajo de los jefes de prensa mejoró, nos contactaba con alguien o hacía que vaya algún medio a los entrenamientos a cubrirlo. Me gustaría que tuviéramos más espacio. Por ejemplo, Deportv se puso la diez y transmite nuestros torneos internacionales, pero la Liga Argentina son algunos partidos y cada tanto. Si se pudiese hacer que todos los partidos se transmitieran, sumaría un montón. Justamente, hace unos días Vicu Llorente hizo como un descargo en Twitter hacia Deportv porque pasaban los juegos de la Liga ACB y nosotras teníamos dos jugando la liga Endesa en España y a nadie le importa. Sería genial también que, por ejemplo, pasen los partidos de la liga italiana donde también somos varias argentinas.

Entiendo también que es paso a paso y que el tema de la televisación va más allá de solo el interés que puede llegar a haber. Creo que mejoraron, pero siempre se puede estar un poco mejor.

—En relación a la cobertura, ¿cuáles son las cosas que rescatás y cuáles las que criticás respecto del básquetbol femenino?

Rescato que en los últimos años se fueron sumando muchas personas con ganas de difundir y colaborar, que averiguan, que investigan, que estudian, que tienen ganas de conocernos, de trabajar con nosotras. Hoy en Instagram y en Youtube está Minuto Pibas y desde la CABB también se nos dio un espacio muy importante en cuanto a la comunicación. Siempre aparece gente con ganas de sumar. Todo se puede mejorar diciéndolo objetivamente y constructivamente, no es que estoy criticando, si no que digo que puede haber más medios en los entrenamientos o algún otro canal que pueda pasar los partidos. La verdad es que no se puede negar que se mejoró.

—¿Hay algún tipo de comportamiento del periodismo deportivo o general del que sos crítica, que no te cierra o que debería cambiar?

Desde nuestra experiencia con el comunicado, entiendo que mucha gente tiene que cuidar su trabajo entonces no puede expresarse como le gustaría o no puede bancarnos públicamente. Entiendo que pasa en todos lados. El tema del “yo te banco” pero te lo tengo que decir en privado porque no lo puedo publicar porque si no pongo en riesgo mi trabajo. Eso habla más en realidad del tema de no poder expresarse libremente que de un mal trabajo de ellos. Es lo mismo que nos pasa a nosotras, como con el miedo a hablar por el miedo a no poder jugar más. Creo que es eso.

Cuando yo hice una nota recientemente con un chico y hablábamos de los periodistas machistas que se quedaron en otra época, la verdad es que a mí nunca me pasó que me compararan con los chicos o que me digan que porque soy mujer no puedo hablar. Sé que todavía queda gente que por ahí te dice que los chicos hicieron tal cosa y por esto obtuvieron esto. La gente está muy mal acostumbrada, se tiene que actualizar y uno a veces se tiene que armar de paciencia.

—¿Qué diferencias ves en otros deportes en las coberturas del femenino y del masculino en general?

Vos prendés la tele, vas a los canales de deportes y siempre vas a ver masculino.Más allá que yo no consuma fútbol, por ahí veo en Instagram que están jugando las pibas, pero pongo TyC o cualquier canal y no lo pasan. Hoy en día el fútbol femenino hizo una revolución, es más conocido, está siendo profesional. El único canal que por ahí les da ese lugar a las mujeres es Deportv.

—¿Cuál es la relación con los medios que tiene una jugadora?

Yo soy una piba con cero vergüenza, que habla con todo el mundo y que no tiene problemas con nada ni nadie. Tal vez por ser la hija del Vasco (Daniel, un destacado basquetbolista de largo recorrido)  ya conocía a periodistas y por ahí tengo más cercanía que otras. Después lo cierto es que en el básquet, si bien es un deporte bastante conocido y visto, nos conocemos entre todos. Somos muchos, pero somos pocos. Entonces, todas las chicas en general, tenemos una relación cercana con los que son periodistas de básquet.

La llegada es mucho mayor después del comunicado. Seguimos en contacto con muchos medios que se han quedado, que me siguen preguntando la situación al respecto, están pendientes. Uno ya genera un vínculo que capaz ante cualquier cosa le puedo hablar y me va a ayudar. Eso está bueno en el mundo del básquet. Quizás no es tan chico porque se agrandó, pero sigue siendo muy unido y cercano.

—¿Hablaste y discutiste en algún momento la exposición que tuvo el básquetbol femenino?

Nunca lo he hablado con las más grandes. En su momento llegué a entrenarme con Sandra Pavón, con Caro Sánchez (que si bien sigue jugando tiene una carrera muy grande) no lo charlé. Nunca pensé en hablarlo. Será porque ahora estamos más en esta movida de hablar del tema de los medios y de la mujer. Quizás antes era normal que no nos pase por ningún lado hablarlo.

—¿Qué opinión y qué análisis realizás sobre la relación de los medios con la vida privada de los deportistas? ¿Cuál creés que es el límite?

Si bien consideramos que siempre estamos en la mira, que siempre se está esperando que algo le pase al básquet femenino para hacer una noticia, no es que somos tan polémicas o tan buscadas por el tema de la vida personal. No es que seamos tan famosas, entonces, de lo que yo haga con mi vida personal, salvo que sea un delito gravísimo, no creo que los medios se anden fijando en eso. Creo igualmente que esto no debería tener género. Lo que yo hago con mi vida es mi vida. O sea, si yo me como las uñas o me hago vegana es problema mío. Eso no tendría por qué mezclarse con lo que yo hago como deportista. A los medios debería importarles si gano una medalla o si soy MVP. Esto va para mujeres y para hombres. Para mí no se debería discutir.

Pero hay preguntas que siguen.

-Siempre está esa joda de preguntar “¿Y en el equipo son todas hetero?” aunque hoy en día más o menos se dejó de hacer. Innecesario, ¿qué te cambia? Dirigentes también han preguntado. Si me lo decís porque querés evitar algún tipo de conflicto en el equipo, te lo puedo entender. Ahora, si lo preguntás porque sos un chusma y solamente querés saber, ahí sí me molesta. Lo que elija la piba o cualquiera no tiene por qué repercutir en lo que es o lo que soy yo como jugadora.

—¿También hay cuestión de género en eso que decís?

Lo que digo para las chicas también lo digo para los chicos. Si yo quiero subir una foto mía en la playa, ¿por qué no la puedo subir? A nosotras siempre nos dijeron: “Chicas cuidado con lo que suben a las redes”. Si estoy de vacaciones, estoy en la playa y quiero subir una foto en bikini, tengo todo el derecho del mundo porque además de ser deportista soy persona. Eso no quiere decir que yo después de tomar sol no me vaya al gimnasio y siga entrenando. Esto tendría que ser para todos los deportistas así.

*Nota publicada originalmente en El Equipo.

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