En búsqueda de la última espada para regresar a Playoffs

Cleveland Cavaliers  finalmente obtuvo el último pick de la primera ronda del Draft. Con un lugar tan bajo, tendrá que saber aprovechar las oportunidades que se le presenten para poder seguir armando un equipo que a pesar de su juventud apunte con mayor firmeza a regresar a los Playoffs, algo en lo que en la temporada 2021/2022 se quedaron en las puertas.

El equipo que comanda J. B. Bickerstaff  se ha venido reconstruyendo desde hace varios años, basándose en la presencia de un jugador de gran impacto en la franquicia como lo es Kevin Love como máximo referente, que de a poco comienza a compartir la responsabilidad con un Jarrett Allen en buen nivel desde su llegada, y con el crecimiento de jóvenes con sorprendentes rendimientos como Darius Garland, Evan Mobley y Collin Sexton.

TyTy Washington – Kentucky Wildcats, Base

El jugador de 20 años, 1,91 metros y 89 kgs tuvo un promedio de  12.5 puntos, 3.5 rebotes y 3.9 asistencias en 29 minutos por juego.

Es un base puro y muy creativo desde el pick and roll. Su 45% de tiros de campo son una muestra de que prefiere los tiros de media distancia (sobre todo en movimiento), algo en lo que se lo vio ir mejorando en su temporada en la NCAA. Su lado más pobre en el ataque es su poca decisión de penetrar al aro.

Pero más allá de los números se destaca como un base con mucha velocidad en el juego y un gran asistidor, generando fácilmente tiros cómodos para los suyos.

En cuanto a lo defensivo, podría trabajar más la intensidad y efectividad en el 1 vs  1, aunque en cierta medida lo compensa con su buen aporte en cuanto a robos.

Definitivamente Washington es un jugador que podría aportar desde la banca como primera opción, situándose como suplente de Darius Garland (a la espera de lo que pueda suceder con el supuesto retorno de Ricky Rubio a Cavs) mejorando ambos lados de la cancha  en un equipo que se mantiene joven y competitivo, en búsqueda de Playoffs.

Malaki Branham – Ohio State Buckeyes, Escolta

El natural de Ohio, con 1,96 metros y 81 kgs, ya ha participado recientemente como invitado en entrenamientos grupales con los Cavs.

Con 19 años, comenzó como parte de la rotación de O State, pero durante la temporada se fue transformando no solo en pieza del quinteto titular, sino también en parte importante de la ofensiva de su equipo, promediando 13.7 puntos, 3.6 rebotes y 2 asistencias en 29.6 minutos por partido.

Con un interesante 49.8% de efectividad de tiros de campo y un 41.6% de aciertos en triples, sabe lo que significa liderar los ataques, tanto desde la creación (factor en el que destaca por encima de varios prospectos del Draft) hasta los tiros a distancia con los pies firmes. Tiene una gran potencia atlética, aunque debería pulir detalles del costado defensivo de su juego, principalmente el sentido de la ubicación cuando no tiene la pelota y aprovechar tan bien su contextura y el largo de sus brazos como si lo hace en ofensiva.

Podría transformarse en uno de los grandes robos del Draft, y acomodarse perfectamente como una opción de calidad y garantía saliendo desde la banca, en una posición en la que Cleveland tiene muchos jugadores pero pocos resultados.

Tari Eason – LSU Tigers- Alero

Con 2,03 metros y 97 kgs, el jugador de 21 años es pura potencia física. En su segunda temporada en NCAA, tuvo promedios de 16.9 puntos, 6.6 rebotes y 1 asistencia por juego, con un 52.1% de tiros de campo y un 35.9% de triples en 24 minutos de partido.

A pesar de su altura, tiene movimientos hábiles que le permiten llegar al aro superando a los contrincantes en el 1 vs 1 con drible, lo que también le ayuda a poder sacarle jugo a las faltas que le provocan en su intento por penetrar (donde también se destaca con un 80% de libres encestados).

Del lado más débil de Eason, se pueden destacar su bajo nivel de asistencias, la casi nula capacidad de jugar de espaldas al aro y el poco compromiso defensivo.

Si bien no está al nivel de Evan Mobley, sería  un buen repuesto para el veterano y referente Kevin Love, de quien podría aprender a mejorar su lectura del juego y entender la dinámica de juego en equipo.