El rey de las tres coronas. Parte 2: Back-2-Back y el último título Heat.

Con la confirmación de unas finales que enfrentarán a LeBron James frente a uno de sus antiguos equipos, largamos la segunda parte de la nota de los anillos del rey. De esta manera, también hacemos un repaso al último anillo que obtuvo Miami Heat, allá por el año 2013.

Dejar un rato el calor de Miami por la fría Londres.

Tras salir campeón de la NBA, “The King” seguía con hambre de gloria. Llegaba la cita olímpica, a la cual los norteamericanos le dan muchísima más importancia que al mundial. La prioridad se notó. Carmelo Anthony, Kobe Bryant, Tyson Chandler, Kevin Durant, Blake Griffin, James Harden, Andre Iguodala, Kevin Love, Chris Paul, Russell Westbrook y Deron Williams fueron las estrellas NBA que acompañarían a LeBron en busca de su segundo oro olímpico. Igualmente, este no terminó siendo el equipo final. Griffin se lesionó y en su lugar ingresó la estrella universitaria de Kentucky y el reciente pick número uno del Draft, Anthony Davis.

Estados Unidos se ubicó en el Grupo A y, como era esperado, ganó todos sus partidos. Victoria 98-71 a Francia, 110-63 a Túnez, destrozo y récord olímpico 156-73 a Nigeria, un ajustado 99-94 frente a Lituania y, para cerrar, victoria 126-97 a la Argentina.

En cuartos de final le tocaba enfrentarse al peor clasificado del Grupo B, Australia. El Dream Team superó fácilmente a los Wallabies 119-86. Ya en semifinales, volvieron a enfrentarse con la albiceleste. La diferencia fue muy similar a la del partido de fase de grupos ya que los Estados Unidos se impusieron 109 a 83.

En la final se encontraron con el finalista de la edición 2008 en Pekín, España. El partido fue peleadísimo y es muy recomendable para verlo. EE.UU se impuso 107-100 y como es “normal” se colgó el oro.

El equipazo que llevó el TEAM USA a Londres 2012.
2012-13: Todo siguió igual, hasta incluso mejor.

Miami Heat quería repetir la campaña del año anterior y, para eso, mantuvo la columna vertebral del equipo. Solo tres jugadores se marcharon y ninguno había tenido, ni cercanamente, un rol protagónico el año anterior. Hablamos de Eddy Curry, Juwan Howard y Ronny Turiaf.

Los recién llegados supusieron un gran salto de calidad, principalmente por el arribo de un excelente tirador. Ray Allen de los Boston Celtics firmó un contrato de un poco menos de 10 millones por 3 años cuando su equipo le ofrecía 12 por un año menos. Este fue, sin duda alguna, uno de los movimientos más polémicos de la década. Salvando las distancias, tiene una gran similitud con el fichaje de Durant por los Warriors, dejar a tu equipo que estaba cerca del éxito, para unirte a los que te derrotaron. Los otros dos refuerzos fueron Rashard Lewis, un forward que había sido dos veces all-star en sus años de gloria y Josh Harrellson, un pívot muy secundario que llegaba desde New York Knicks.

La temporada 2012-13 fue espectacular. De los 82 partidos, el Heat ganó 66 incluyendo una racha de 27 triunfos consecutivos siendo esta la segunda mejor en la historia en ese momento. Este lapso duró desde el partido 44, donde derrotaron a los Toronto Raptors el 3 de febrero de 2013, hasta el partido 70, donde derrotaron al Orlando Magic. Chicago Bulls le puso punto final el 27 de marzo.

Durante la temporada, el histórico mánager y campeón como coach en el 2006, Pat Riley, consiguió mejorar aún más el plantel. En enero, Terrel Harris y Josh Harrellson dejaron de formar parte de la franquicia para darle espacio al experimentado Chris “Birdman” Andersen y a Jarvis Varnado, un ala-pívot de fondo de armario. Unos meses después, Dexter Pittman fue traspasado a Memphis a cambio de una segunda ronda y, para completar los quince espacios del roster, trajeron de vuelta a Juwan Howard.

Además, en esta temporada el equipo se vio favorecido por el hecho de que ni D-Wade ni ninguna de las otras dos estrellas, sufrieron alguna lesión considerable. Es más, los partidos que estos no jugaron, fueron casi todos a final de temporada y con el primer puesto asegurado. LeBron James, con 76 partidos, nuevamente consiguió el MVP de la fase regular: 27 puntos, 8 rebotes, un poco más de 7 asistencias y casi 2 robos de balón en 38 minutos de juego le permitieron quedarse con su cuarto y último galardón. Wade, nuevamente, fue un “Robin de lujo”: 69 partidos, 21 puntos, 5 rebotes y asistencias acompañados de 2 robos en 35 minutos. Chris Bosh vio acción en 74 encuentros con promedios de 33 minutos, 16.5 puntos, 7 rebotes, 2 asistencias y 1.5 tapones. Nuevamente, los tres al Juego de las Estrellas.

Roster 2012-13 de Miami Heat.

Primera Ronda vs Milwaukee Bucks.

La primera ronda de los Play-offs parecía pan comido para el Heat. Los Bucks estaban muy lejos de ser el equipo en el que actualmente brilla un “dios” del Olimpo griego. Sus principales figuras eran Monta Ellis, Brandon Jennings y Larry Sanders. Diferencia abismal.

Mbah a Moute e Ilyasova en las alas, Sanders en el centro y por fuera Ellis y Jennings.

El primer enfrentamiento fue un verdadero paseo. Cuando la travesía terminó, el marcador reflejaba que Miami Heat había vencido a Milwaukee Bucks por 110-87. LeBron con 27-10-8, Wade 16-5-5 y Bosh 15-7. Ray Allen dió un aviso de lo importante que podía ser en un futuro y anotó 20 puntos. Por parte de los Bucks, Jennings 26 y Ellis 22.

El segundo encuentro fue, lo que se puede decir, un partido de “relleno”. Miami ganó 98-86 con Dwyane Wade con 21 puntos como máximo anotador. Muy de cerca lo siguió LeBron con 19, mientras que Andersen, Battier y Bosh sumaron 10 cada uno. En los Bucks, la actuación de los guardias titulares fue espantosa y se combinaron para sumar apenas 15 puntos.

Ya en Wisconsin, la cosa no cambiaría demasiado. Ray Allen nuevamente se destacó, esta vez siendo el máximo anotador con 23 puntos y 5 de 8 en tiros de tres. LeBron cosechó 22 tantos, y Bosh hizo un doble-doble de 16-14. Por su parte, Wade fue un desastre en el apartado anotador. El escolta sumó solo 4 puntos con un patético 1 de 12, pero lo contrarrestó con 11 asistencias y 9 rebotes. Milwaukee tuvo 6 jugadores entre los 16 y los 11 puntos, pero no les alcanzó. Miami 3 a 0 arriba tras un 104-91.

La serie terminaría en cuatro partidos ya que Miami volvería a ganar de visitante, esta vez, por 88-77. D-Wade no jugó y el alero de Akron se destacó con 30 puntos, 8 rebotes, 7 asistencias y 3 robos. Allen fue el segundo máximo anotador con 16 y Haslem sumó 13. Los 21 puntos y 8 asistencias de Ellis, no sirvieron para que los Bucks eviten la barrida.

LeBron James, imparable como siempre. Los Bucks no pudieron hacer nada.
Semifinales de Conferencia vs Chicago Bulls.

Estos Chicago Bulls no eran los que pensamos cuando se hace referencia a su equipo de principio de década. Si bien formaban parte de la plantilla, Derrick Rose y Luol Deng no estarían disponibles para esta serie. Acerca del primero, todos sabemos lo sucedido. Lo insólito e increíble, es lo que ocurrió con el segundo en cuestión. Luego del quinto juego de la serie contra los Nets (a quienes derrotaron en 7 partidos) el alero sintió dolores de cabeza muy fuertes. Los médicos del equipo le diagnosticaron meningitis y le sugirieron que se haga una punción lumbar. Deng, no solo tenía una simple gripe, sino que reaccionó de manera muy peligrosa a la intervención, tanto que su vida corrió un serio riesgo. Por suerte para el equipo, un muy joven Jimmy Butler estaba haciendo sus primeras armas con un rendimiento prometedor.

Boozer, Butler, Noah, Belinelli y Robinson: el «debilitado» quinteto de los Chicago Bulls.

A pesar de este contexto desfavorable, los de la “Ciudad de Viento” lograron ganar el primer cotejo de la serie como visitantes. En un partido donde ninguno parecía meter un tiro, Nate Robinson, el base de 1,75 que ganó tres concursos de mates, anotó 27 puntos. No estuvo solo. Butler, quien jugó los 48 minutos, contribuyó con 21 tantos más. En Miami, el único que tuvo un rendimiento destacable fue “The King”. Sus 24 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias no impidieron que Chicago gane 93-86.

Era esperable que el Heat no iba a permitir, de ninguna manera, que los Bulls se llevaran otra victoria como visitantes. Y, así fue. 115-78, un destrozo total. Al equipo de Erik Spoelstra le entraron todas y llegó al 60% de campo, mientras que la visita sólo un 35. El máximo anotador fue Ray Allen con 21 y estuvo muy bien acompañado. LeBron 19, Cole 18, Wade 15, Bosh 13 y Chalmers 11.

Miami estaba obligado a ganar uno de los dos partidos en Illinois. Lo consiguieron de entrada. Sin lugar a dudas el hombre del partido fue Chris Bosh. A pesar de que James fue el máximo anotador con 25 puntos, el ex-Raptors metió 20 tantos y bajó 19 rebotes. Norris Cole, muy efectivo, sumó 18 puntos y Wade estuvo bajo, con sólo 10. Los anfitriones tuvieron a todo su quinteto por encima de los 15 puntos, con Boozer como máximo con 21. De todas maneras, el banquillo no apareció  y sumó sólo 8. 104-94 y el Heat recuperó la ventaja.

LeBron y compañía querían más y más. No les bastó con recuperar la localía, sino que querían humillar al dueño de casa. Si bien Miami anotó solo 88 puntos para llevarse la victoria, Chicago sumó apenas 65. Como parece normal hasta el día de hoy, el “Rey” puso 27-8-7 en su planilla. El único que lo acompañó con más de 10 puntos fue Bosh con 14, mientras que Wade tuvo su peor partido con solo 6 puntos. En Chicago, el que se lució fue nuevamente Carlos Boozer con su doble-doble de 14 puntos y 12 rebotes. Nate Robinson, un desastre. 0 de 12 y 0 puntos.

El quinto partido fue muy parejo y terminó con solo 3 puntos de diferencia. El ala-pívot de Chicago seguía envalentonado y fue nuevamente el más destacado su equipo con 26 tantos y 14 rebotes. Robinson con 21, Butler con 19 y “Rip” Hamilton aportando 15 desde la banca, fueron muy buenos laderos. De todas maneras, no alcanzó. LeBron fue el más destacado del Heat con los números de siempre y sus dos “escoltas” estuvieron acertados. 94-91 a favor de Miami que ya estaba listo para las finales de conferencia.

James vs Butler: una imagen similar a la que veremos en estos próximos días.
Finales de conferencia vs Indiana Pacers.

Llegaba un nuevo enfrentamiento con Indiana, esta vez en las Finales del Este. Los Pacers eran el tercer clasificado y venían de derrotar en 6 partidos a los Hawks y a los Knicks. Tuvieron un año atípico que supieron llevar de la mejor manera. Su estrella, Danny Granger, debutó recién a fines de febrero disputando apenas 5 partidos, para luego someterse nuevamente a una intervención en la rodilla. Paul George tomó la posta como estrella del equipo moviéndose a la posición de alero y Lance Stephenson agarró su lugar en el quinteto.

El poderosísimo quinteto de los Pacers era muy similar al del año anterior.

El primer encuentro fue tan parejo que se decidió en la última jugada. LeBron, con una bandeja sobre la bocina para cerrar en 103-102, tuvo un partido totalmente redondo. “The King” consiguió la triple decena con 30 puntos, 10 rebotes, 10 asistencias y 50% de campo. Wade con 19, Bosh con 17 y “Birdman” con 15 fueron también muy importantes. En el conjunto de Indianápolis, PG la rompió tras anotar 27 puntos y David West lo siguió muy de cerca con 26. Claras pruebas de que Indiana iba a ser un hueso muy duro de roer.

Los Pacers se quedaron con la sangre en el ojo y así lo demostraron al robarle la localía a los de Florida. Todos sus titulares anotaron más de 10 puntos, siendo los 29 de Roy Hibbert el pico máximo. George acumuló 22 tantos y Hill lo siguió con 18 y 4 libres cruciales en el último minuto. El banco aportó solo 5 puntos, pero eso no importó demasiado. El Rey estuvo muy centrado en la anotación y cerró el partido con 36 puntos con 14 de 20. A pesar de todo, los 17 de Bosh y los 14 de Wade no bastaron para evitar la caída por 97-93.

Tras dos partidos parejísimos, el Miami Heat se encendió como visitante. En un partido donde no hubo una figura que se destaque por encima de otra, el quinteto inicial de la visita estuvo espectacular. James metió 22, lo siguieron Wade con 18 y Haslem con 17.  Complementaron el marcador, los 15 de Bosh y los 14 de Chalmers. Por la parte de Indiana, ambos interiores jugaron muy bien consiguiendo doble decena. West firmó 21 y 10, mientras que Hibbert se lució con un espectacular 20-17. Paul George estuvo muy bajo, 13 puntos con un 30% y 5 pérdidas.

Indiana se recuperó rápidamente y volvió a emparejar la serie. Con los ya habituales dobles-dobles de sus interiores (Hibbert 23-12, West 14-12), los exteriores Lance Stephenson y George Hill aparecieron con unos muy importantes 20 y 19 puntos respectivamente. PG continuó poco anotador con solo 12 puntos. Por parte de Miami, los 24 de LBJ y los 20 de “Rio” Chalmers no evitaron la derrota 99-92.

LeBron James salió decidido a ganar el Game 5 para no tener que hacerlo de visitante y así fue. Con unos Bosh y Wade que se combinaron para solo 17 puntos, el MVP fue decisivo con sus 30 tantos. Haslem aportó su inusual anotación llegando a los 16 puntos. Por parte de los Pacers, reapareció el carácter anotador de PG. El inconveniente fue que solo tres jugadores superaron los 5 puntos: el ya mencionado alero con 27, Hibbert 22 y West 17. Ganó Miami 90-79.

Para forzar el Game 7, los dirigidos por el actual coach de Lakers, Frank Vogel, tenían que conseguir el triunfo en casa. De manera bastante inesperada, los de Florida no pusieron mucha oposición. Además de la baja anotación de Wade y Bosh, la principal clave fue la diferencia en los rebotes. Los locales ganaron en ese apartado por 53 a 33 (West 14, Stephenson 12, Hibbert 11, George 8). La anotación estuvo comandada nuevamente por PG y el enorme Hibbert con 28 y 24 respectivamente. Los 29 puntos del Rey fueron en vano. 91-77. Game 7 en Miami.

La hora de la verdad había llegado. Miami quería su tercera final consecutiva mientras que Indiana intentaba lograr su segunda aparición en la historia (la otra en el 2000 vs Lakers). En este caso, se impuso la experiencia del Heat. LeBron, como siempre, se lució con 32 puntazos y 8 rebotes. Wade, quien levantó, sumó 21 y 9. El problema de los Pacers estuvo claro. A Paul George le temblaron las manos. 7 puntos con sólo 2 tiros convertidos en 9 intentos. 99-76 para Miami y por delante un rival muy duro en las finales. 

El «Rey» resolviendo los problemas en el primer partido de la serie.
Finales NBA vs San Antonio Spurs

Los Spurs tenían un equipazo comandado por el trío que conocemos todos pero, además, un joven y silencioso alero de trencitas comenzaba a destacarse. Los dirigidos por Pop habían terminado segundos en su conferencia con 58-24 de balance. En primera ronda barrieron a unos Lakers muy golpeados por la lesión de Kobe, luego ganaron en 6 a unos Warriors que empezaban a prometer y en las finales del oeste no le dieron oportunidad de ganar un solo partido a unos sorpresivos Grizzlies.

Un histórico Big-3 con el agregado de un joven que empezaba a romperla.

Miami tenía ventaja de campo pero rápidamente la perdió. San Antonio jugó como siempre. Lo que brillo fue el equipo y no una figura individual. Parker fue el máximo anotador con 21, Duncan sumó otros 20, Manu acompañó con 13, Danny Green aportó 12 y el top-5 lo cerró Kawhi con 10. En Miami, y aunque no tuvo una noche muy anotadora, LeBron consiguió unos números monstruosos. Triple-doble de 18 puntos, 18 rebotes y 10 asistencias. Nadie superó los puntos del MVP. Wade 17, mientras que Bosh y Allen sumaron 13. Victoria para los Spurs 92-88.

El Heat hizo honor a su nombre y se calentó tras la derrota. El segundo partido fue un paseo para los de Florida con un marcador final de 103-84. Miami jugó como si fuese San Antonio y todos aportaron algo para el equipo. El máximo anotador fue Mario Chalmers con 19, lo siguió LeBron con 2 menos, mientras que Allen, Bosh y Wade hicieron 13, 12 y 10. En los Spurs todo fue oscuro, salvo por Danny Green. El escolta anotó 17 puntos convirtiendo cada uno de sus 6 intentos con 5 triples. En este partido sucedió una jugada para el recuerdo: el tapón de LeBron a Tiago Splitter.

Venía la racha de tres partidos en el AT&T y Miami estaba obligado a ganar por lo menos un encuentro. En el primero no solo que no pudo ser, sino la diferencia de ¡36 puntos! fue la tercera más abultada en la historia de las finales. San Antonio tenía dos francotiradores de lujo en Danny Green y Gary Neal quienes se combinaron para anotar 13 de sus 19 tiros de tres (Green 27 pts, Neal 24). Miami obviamente fue un desastre. Wade fue el máximo anotador con sólo 16 y Miller, junto a James, sumaron 15 cada uno. Derrota que hacía dudar sobre las posibilidades del Heat.

El big-three respondió de inmediato. James, Wade y Bosh tuvieron números totalmente de videojuego. La planilla marcaba que: LeBron consiguió 33 puntos, 11 rebotes y 15 de 25 en tiros de campo, Wade con 32 puntos lo acompaño junto a Bosh que obtuvo 20 puntos y 13 rebotes mientras que un poco detrás quedaron los 14 de Ray Allen. Los Spurs tuvieron los números de siempre: 5 jugadores por encima de los 10 puntos y el máximo, en este caso Duncan con 20, rondando las dos decenas. Miami 109 – 93 San Antonio.

El quinto partido era el último en el cual los Spurs hacían de anfitriones y no querían dejar pasar la oportunidad. Su partido fue, como mínimo, impresionante. Con Manu por primera vez como titular en la serie, los de Texas tuvieron a todo su quinteto por encima de los 15 puntos. La efectividad fue un escándalo y llegó al 64%. El máximo fue Tony Parker con 26 y lo siguieron con 24, Danny Green y Ginóbili. Miami también tuvo muchos jugadores que encestaron como si no hubiera mañana. James y Wade metieron 25, Allen, que ya se estaba preparando, metió 21 con un acierto perfecto desde el perímetro (4 de 4) y Bosh aportó 16. Victoria 114-104 para los Spurs.

A pesar de que Miami estaba 3-2 abajo en la serie, tenía que jugar los dos partidos en casa. El sexto partido de la serie, es uno de los más recordados de este siglo. El encuentro fue tan igualado que, faltando 19 segundos, San Antonio estaba solo 3 arriba con la posesión para el Heat. LeBron consume segundos y tira un triple que no entra. Sin embargo, el rebote lo luchó y ganó Chris Bosh, que abrió para Allen que encestó su primer y único triple del partido. El equipo de Pop pasó de estar a cinco segundos de obtener el campeonato a tener que jugar una prórroga como visitante. El tiempo extra fue parejo y nuevamente se decidió en la última posesión. Como antes, la lucha de Bosh fue clave, ya que en este caso, taponó un intento de triple de Green. Hazaña conseguida. LeBron cerró con un nuevo triple-doble (32-10-11) y Timmy D sumó 30 puntos y 17 rebotes.

La historia de película del partido anterior fue lo que obviamente opacó al partido 7 a pesar de ser muy parejo. LeBron nuevamente la rompió: anotó 37 puntos y bajó 12 rebotes. D-Wade también consiguió un jugoso doble-doble (23 puntos – 10 rebotes). El factor-x fue Shane Battier, quien agarró el franco y se llevó 18 puntos tirando 8 triples, de los cuales anotó 6. Allen ya se sentía totalmente realizado con su tiro de unos días antes y no anotó ni un solo punto, un pancho. Duncan, Leonard y Ginóbili fueron los más destacados en los texanos (TD 24 pts 12reb, KL 19pts 16 reb y MG 18pts). Miami se impuso 95 a 88 y los papelitos volaron nuevamente por el AmericanAirlines Arena. LeBron, Wade, Bosh y compañía levantaban su segundo trofeo consecutivo.

Las dos jugadas más recordadas de esta histórica serie.

LeBron nuevamente fue el MVP de las Finales. En esta ocasión, el Rey promedió 25 puntos, 11 rebotes, 7 asistencias, 2.3 robos y 1 tapón. No sólo miremos el apartado estadístico. El “Rey” ya estaba mucho más maduro, mejores decisiones en momentos claves. En el sexto partido frente a los Spurs, a pesar de la magnitud del triple de Allen, el Rey fue totalmente clave sosteniendo al equipo en el cuarto final.

James ya parecía acostumbrarse a levantar ambos trofeos.

Muy pronto, la tercera y última parte: “El placer de ganar en casa”

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