De meme a tricampeón de la NBA y jugador olímpico

Totalmente inesperado. Cuando se reportó que Kevin Love era baja para los Juegos Olímpicos por una lesión, absolutamente nadie pensaba que su reemplazante podía ser JaVale McGee. Si bien no hay tantos pívots puros estadounidenses como uno pensaría y ninguno de los disponibles es una superestrella (sacando a los lesionados y los que jugaron finales), el llamado a JaVale fue sorprendente.

Pero bueno, por algo Gregg Popovich lo eligió. La selección yankee no tiene ningún pívot totalmente puro en su plantel (el único que juega de 5 es Bam Adebayo, que mide “solo” 2.06 metros).

Todos conocemos a JaVale, por lo menos su historia reciente. Actualmente en Denver Nuggets, el año pasado campeón con los Lakers y, hace un par de temporadas, bicampeón con los Warriors siendo un pívot importante del equipo más allá de que no era titular. Es un jugador sumamente atlético que tiene experiencia de sobra. No todos son tricampeones de la NBA.

Sin embargo, la carrera de JaVale muchas veces estuvo muy lejos de ser la de un “ganador”. Elegido en el puesto 18 del Draft del 2008, su primer equipo fueron los Washington Wizards. Nunca se esperó de él que fuese una superestrella, pero, con el pasar de los años, cada vez se asentó más hasta ser el indiscutido center titular del equipo.

La capacidad atlética de McGee nunca estuvo en duda

Luego de tres años y medio en la Capital, fue traspasado a los Denver Nuggets y allí su carrera comenzó a decaer. Era el segundo pívot de equipo, por detrás de Kosta Koufos o Timofey Mozgov. Se quedó en Colorado por dos temporadas completas y dos mitades, hasta que fue movido a los Philadelphia 76ers, el peor equipo de la 2014-15. En Philly, jugó apenas 6 partidos.

Para la 2015-16 firmó con Dallas Mavericks, donde nuevamente estuvo muy lejos de tener un papel principal. Por algunas lesiones y por ser ahora el tercer pívot del equipo, apenas jugó 33 partidos de los 82 posibles.

Sin embargo, lo más destacado de esta primera mitad de su carrera fueron sus bloopers dentro de la cancha. Era la estrella indiscutida de la sección de Shaquille O’Neal en TNT “Shaqtin a Fool”, que vendría a ser una especie de Not Top 10. Cada vez que aparecía JaVale, Shaq se ponía totalmente como loco. El ritmo del programa era tranquilo, pero muy gracioso, hasta que aparecía el pívot de Flint, Michigan. Shaq comenzaba a gritar como un desquiciado. “It’s my boy, JaVale McGee”, era su frase más conocida. Obviamente, estas jugadas se hicieron virales en internet y McGee comenzó a ser el meme de la liga. JaVale parecía tomarse bien esto y varias veces tuvo entrevistas con Shaq en las que todo eran risas.

En la pretemporada de la 2016-17, a JaVale le llegó la oportunidad de su vida. Firmó con los Golden State Warriors, quienes venían de tener el mejor récord de la historia. A pesar de jugar poco, comenzó dando un muy buen impacto desde el banco. Cada vez que entraba, siempre convertía puntos inmediatos con alley-oops.

La novela con Shaq terminó ahí y no fue de la mejor manera. Con una especie de parodia de Doctor Strange donde el protagonista era McGee, las aguas dejaron de estar calmas. Tuvieron una pelea por Twitter. McGee “acusaba” a Shaq de estar enamorado de él y le pedía que lo deje en paz. Shaq, nunca callado, le respondió diciendo que, por más que esté en un superequipo, siempre iba a ser recordado por sus bloopers. De un día para el otro, McGee no apareció más en “Shaqtin a Fool”.

Desde allí, en los Warriors, la carrera de JaVale McGee repuntó. Lo hizo muy bien aportando lo suyo (no bloopers, sino energía y atletismo) en el equipo del momento y eso le permitió forjar un nombre en la liga más allá de su meme.

Luego de salir campeón en sus dos temporadas en Oakland, McGee firmó con los Lakers. En su primer año tuvo el mejor año de su carrera. Siendo titular, pero jugando solo 22 minutos por partido, sus números llegaron a los 12 puntos, 7.5 rebotes y 2 tapones. En la campaña siguiente, ya con Anthony Davis y un LeBron James sano, sus prestaciones bajaron, pero consiguió el tercer anillo de su carrera.

Esta última temporada la comenzó en Cleveland y la terminó en los Nuggets con Facu Campazzo. McGee es un jugador, que además de ser una estrella de YouTube tanto por sus videos de bloopers como por sus blogs, siempre fue alegre, simpático, gracioso y todos los adjetivos de este estilo que existan.

Toda esta persistencia a lo largo de su carrera le dio un premio extra a los tres anillos de campeón. Actualmente se encuen1tra en Tokio para disputar los Juegos Olímpicos, donde intentará conseguir el oro como su madre en 1984 y transformarse en el primer dúo madre-hijo campeones olímpicos. Lo más probable es que en pista que tenga una cantidad escasa de minutos, pero su experiencia y sus blogs se van a hacer notar.

Ambos son los únicos madre-hijo campeones la NBA y la WNBA, ahora JaVale buscará llevar eso al terreno olímpico

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