Blake Griffin llega a Brooklyn Nets por el mínimo de veterano

Si alguien se encontraba inquieto por el fondo del banquillo de los Nets tras el traspaso que llevó a James Harden al coqueto barrio neoyorquino, ahora no tiene de qué preocuparse. A dos días de que Detroit Pistons y Blake Griffin ejecutaran un buyout (resignó $13.3M), el ala pivot seis veces All Star arregló un contrato hasta el final de la temporada por el mínimo de veterano con la franquicia de Brooklyn, con el claro objetivo de conseguir el primer anillo de su carrera.

https://twitter.com/BrooklynNets/status/1368955051599949827

La bomba, más por lo que implica el nombre de Blake en la NBA y el equipazo que tienen los Nets que por el nivel actual del oriundo de Oklahoma City o la sorpresa -era la posibilidad más concreta-, fue anticipada por Shams Charania (The Athletic) y ‘confirmada’ por Adrian Wojnarowski (ESPN). Aunque Sam Goldfeder, representante del pick #1 del Draft de 2009, lo había dado por hecho, recién durante la mañana del lunes Brooklyn oficializó el fichaje mediante un comunicado. Charania añadió que el campeón del Concurso de Volcadas de 2011 utilizará el dorsal #2 en su nuevo equipo.

Sean Marks, gerente general de los Nets y encargado de la negociación, se refirió al arribo de uno de los jugadores más importantes de la última década: “Somos afortunados de poder agregar un jugador del calibre de Blake a nuestro roster en este momento de la temporada. Es un jugador versátil de frontcourt con un largo historial de éxitos en nuestra liga, estamos entusiasmados con el impacto que tendrá para nosotros tanto dentro como fuera de la cancha en Brooklyn”.

Blake Griffin (Detroit Pistons) vs Brooklyn Nets
Los Pistons dieron la sorpresa al vencer a los Nets esta temporada – Foto de Junfue Han, Detroit Free Press

James Harden, una de las estrellas que las redes tienen en su plantilla, también se expidió al respecto: “Estoy seguro de que quiere ganar. Si ha dejado pasar más dinero para quedarse en Detroit, quiere ganar y quiere tener la oportunidad de jugar minutos significativos y supongo que esa es una de las razones por las que vino. Obviamente, conocemos al atlético y saltador Blake, pero a partir de estos últimos dos años, está tirando de tres un poco mejor y manejando la pelota mucho mejor. Puede ser una gran contribución a este equipo”, cerró el MVP de la temporada 2017/18.

A menos de tres semanas de que los Pistons y Griffin acordaran que su otrora jugador franquicia no iba a volver a ponerse la camiseta azulgrana, llevaron a cabo un buyout. Al no haber conseguido ningún trade, lógico por su altísimo contrato (NdR: firmó en 2017 un contrato de 5x$173M con los Clippers y tiene una player option de $39M para la 2021/22), lo cortaron -de común acuerdo- ‘a cambio’ de que el jugador de 31 años le perdonara unos millones de dólares a la franquicia automotriz.

“Agradezco a la organización de los Pistons por trabajar juntos en un resultado que beneficia a todos los involucrados y le deseo éxito a la franquicia en el futuro”, afirmó Griffin en un comunicado que incluye elogios para su ética y compromiso de Tom Gores (dueño), Troy Weaver (gerente general) y Dwane Casey (entrenador en jefe). En total, disputó 138 partidos divididos en cuatro temporadas con la franquicia tres veces campeona de la NBA.

Detroit tenía comprometidos alrededor de 74 millones de dólares entre esta temporada y la venidera con el contrato de Griffin. Con el buyout, el Rookie del Año en 2011 le deja a la organización de Michigan $13,3 millones de dólares, por lo que los Pistons verán reducido el compromiso de su masa salarial en las campañas 2020/21 ($4.3M) y 2021/22 ($8.7M), sin incurrir en estiramientos que pudieran comprometer el futuro de la franquicia.

Dicho en criollo, Blake renunciaba a más de trece palos verdes para buscar un anillo. Y desde el primer momento, aunque se mencionaron otros equipos como interesados (Lakers, Heat, Warriors, Trail Blazers, Clippers y Celtics), se supo que los máximos candidatos a hacerse con sus servicios eran los Nets del Big Three. Como marca la reglamentación de la NBA, estuvo durante 48 horas en la lista de waivers, donde naturalmente nadie reclamó su contrato, y este domingo llegó a un acuerdo con Brooklyn.

Al tener asegurados $29.8M de Detroit para la próxima temporada -y 255 millones de la misma moneda en el home banking a partir de los vínculos contractuales de su carrera-, Griffin podía apostar por un acuerdo de menor jugosidad. Como reportó Bobby Marks (ESPN), los Nets tenían tres espacios en el roster y dos excepciones disponibles (Tax Mid-Level por $5.34M hasta 3 años, Disabled Player por $5.9M por 1 año). Como la próxima campaña estarán en el impuesto de lujo, no podrán ofrecerle más que esos 5.9 millones de dólares -el número #23 será agente libre sin restricciones en esta offseason-.

Sin embargo, para sorpresa de propios y extraños, el producto de la Universidad de Oklahoma arregló por el mínimo de veterano ($1.23M) hasta el final del presente curso. De este modo, los locales en el Barclays Center conservan sus dos excepciones (la Mid-Level vale solo para agentes libres, mientras que la de jugador discapacitado vía lesión de Spencer Dinwiddie es para trades/agentes libres/waivers) por si quieren fichar a otro/s jugador/es y Griffin llega al equipo de Steve Nash, que irá por todo en su primera temporada como entrenador, razonable en el marco de su búsqueda del Larry O’Brien.

Actualmente, Brooklyn se ubica segundo en la Conferencia Este (24-13), tan solo medio juego por debajo de los Sixers. El equipo comandado por Kevin Durant, James Harden y Kyrie Irving cuenta también con Joe Harris, Bruce Brown Jr, Timothe Luwawu-Cabarrot, Jeff Green, Landry Shamet, Nicolas Claxton y DeAndre Jordan, ex compañero de pintura de Blake en los Clippers (también coincidió con Brown en Detroit). Es muy probable que Jordan sea el titular del recién llegado, ya que Woj informó que los Nets lo imaginaban como una ‘alternativa de pivot en small-ball proveniente del banco’.

Aunque el cinco veces All NBA se encuentra muy lejos de su mejor versión, puede aportar veteranía y unos buenos minutos en ataque para un equipo que añoraba presencia interior desde el súper trade que, pese a consolidarlo como uno de los grandes aspirantes al título, lo hizo entregar varias rondas de Draft y activos importantes del roster (Jarrett Allen, Caris LeVert y Taurean Prince). Durante este curso, Griffin promedia 12.3 puntos, 5.2 rebotes, 3.9 asistencias y 0.7 robos en 31.3 minutos (20 partidos, el último el 12 de febrero; con flojos porcentajes de tiro, léase .365tc, .315t3, .710tl).

Sin ser el súper jugador atlético de sus primeros años en la liga, Griffin todavía tiene nafta en el tanque que le puede servir a un contender (agregó el tiro de tres a su repertorio y mejoró como potencial armador de juego secundario). Y los Pistons, sumergidos en una profunda reconstrucción desde la llegada del gerente general Troy Weaver, estaban en otra página: desarrollo de jóvenes promesas y tanking para conseguir elecciones altas del Draft. Con esa premisa, las dos partes llegaron a un acuerdo para finalizar una etapa en la carrera del jugador que arribó a Michigan en enero de 2018.

Su grandiosa temporada 2018/19 (24.5p7.5r5.4a para volver al Juego de las Estrellas y ser elegido en el tercer mejor quinteto de la NBA) le valió el cariño total de una franquicia que no gana un partido de playoffs desde 2008. El esfuerzo que realizó en su primer año entero en Detroit fue fielmente representado en la ovación que recibió al salir lesionado del cuarto partido de la primera ronda de la postemporada 2019 (barrida de los Bucks). Luego, más operaciones y parates para un jugador con un larguísimo y frustrante historial médico.

Durante 642 partidos de temporada regular, Blake Griffin promedia 21.4 puntos, 8.7 rebotes, 4.4 asistencias, 0.9 robos y 0.5 tapones en 34.7 minutos por noche. En playoffs (53pj), tiene números similares, pero nunca terminó de dar la talla para batallar por un título. En este importante paso en su carrera, buscará el anillo que tienen como objetivo los Nets, solo campeones en ABA (1974 y 1976). Ese sinuso camino continuará en casa el jueves 11/3 ante los Celtics, dos días antes de recibir a los Pistons (el jugador de 206 centímetros regresará a Detroit el viernes 26 del mes corriente).

*La imagen principal es de los Nets. Se utilizaron como fuentes la historia de ESPN, la oficialización de los Nets y otra nota de Brooklyn.

A continuación, se reproduce el texto de la nota El fin de una era: Blake Griffin no volverá a jugar para los Pistons, publicada el 16 de febrero tras la confirmación de que el ala pivot no iba a volver a jugar en Detroit. Se analizan su paso por la franquicia (2018-21) y los motivos de ambas partes para llegar a esta decisión.

Blake Griffin acordó con Detroit Pistons que permanecerá fuera de la alineación hasta que la organización y los representantes del seis veces All Star resuelvan su futuro, según afirmó Troy Weaver, gerente general de la franquicia automotriz. Tras 140 partidos con la camiseta azulgrana, Griffin se enfrenta a una disyuntiva de cara a su futuro: traspaso, improbable por su tóxico jugoso contrato, o buyout, la opción más viable. Su destino estará, seguramente, en un aspirante al anillo.

No fue un día tranquilo para los Pistons. Tras una determinación similar del binomio Cleveland Cavaliers – Andre Drummond, el jugador más importante en la última década de Detroit, llegó la noticia que nos concierne, dada a conocer por Adrian Wojnarowski (ESPN) y respaldada por declaraciones de Troy Weaver, Dwane Casey y el propio Griffin. Por si fuera poco, poco después Saddiq Bey fue nombrado mejor jugador de la semana en la Conferencia Este y la NBA anunció la postergación del Spurs-Pistons de este martes por rastreo de contactos en el equipo tejano.

Aunque la gerencia de la franquicia del estado de Michigan continuará buscando escenarios de intercambio por Griffin, resulta poco probable que algún equipo esté dispuesto a asumir su altísimo contrato. En julio de 2017, Los Angeles Clippers le firmaron un vínculo de 5 años por 171 millones de dólares, pero a fines de enero de 2018 traspasaron a su estrella a los Pistons por Tobias Harris, Avery Bradley, Boban Marjanovic y unas selecciones del Draft, de donde la Lob City seleccionó a Shai Gilgeous-Alexander.

Blake está percibiendo $35.6M durante la temporada 2020/21, mientras que tiene una opción de jugador de 39 palos verdes para la 2021/22. Naturalmente, el oriundo de Oklahoma City no tiene interés en dejar de recibir el grueso de ese salario, por lo que no se antoja razonable que los Pistons logren intercambiar a Griffin. Según Woj, los tres veces campeones de la NBA también se encuentran en conversaciones con Sam Goldfeder (Excel Sports), el agente de Griffin, acerca de un buyout para su representado. En una situación similar se encontraron recientemente los Detroit Lions con Matthew Stafford, su quarterback durante la última década, traspasado a Los Angeles Rams.

¿Qué es un buyout? Cuando jugador y equipo acuerdan separar sus caminos, sea por distintos objetivos o bajo rendimiento -en este caso, ambas se cumplen-, el activo resigna una parte de su sueldo a cambio de ser liberado por la organización. En ese momento, el jugador entra por 48 horas en una lista de ‘waivers’ y las demás franquicias pueden reclamar su contrato (en ese caso, deja de contar en la masa salarial del previo dueño de sus derechos), pero aquí no sucederá por las portentosas cifras del acuerdo del forward de 31 años. Si nadie lo pide, el basquetbolista en cuestión se convierte en agente libre sin restricciones y puede negociar su incorporación a cualquier equipo.

Por el interés de los Pistons en la negociación, es probable que las charlas se centren en una importante ‘devolución’ de Griffin (los $8M que dejó Dwyane Wade en Chicago constituyen a día de hoy el récord de la NBA). El primer pick del Draft de 2009 quiere sumarse a un equipo contendiente al título, mientras que las aspiraciones de Detroit apuntan a desarrollar a los jóvenes talentos -ergo, darles más minutos y lugar sobre la duela- y a conseguir una alta elección el próximo Draft.

Blake Griffin enfrentará a los Pistons el 13/3 en BKN y el 26/3 en DET – Brian Sevald/NBAE via Getty Images)

“Estoy agradecido con los Pistons por comprender lo que quiero lograr en mi carrera y por trabajar juntos en el mejor camino a seguir”, sentenció Blake a ESPN, uno de los jugadores más queridos por los fanáticos automotrices desde su arribo en 2018. De momento, Brooklyn Nets y Boston Celtics aparecieron como potenciales candidatos a adquirir al producto de la Universidad de Oklahoma tras un eventual buyout, aunque seguramente todos los equipos con aspiraciones tendrán interés en un jugador de la talla de Griffin a bajísimo costo.

Troy Weaver, GM de los Pistons desde junio de 2020, también emitió una declaración a ESPN: “Luego de una extensa conversación con los representantes de Blake, se ha determinado que comenzaremos a trabajar para facilitar una resolución sobre su futuro con el equipo que maximice los intereses de ambas partes. Respetamos todo el esfuerzo que Blake ha hecho en Detroit y su carrera y trabajaremos para lograr un resultado positivo para todos los involucrados”. Es menester recordar que la organización podrá negociar un trade hasta el 25 de marzo, fecha límite de traspasos (deadline).

¿Por qué? Momentos…

Para que un jugador y la franquicia dueña de sus derechos acuerden un buyout, tienen que darse varios factores. Si sendos objetivos no están alineados, es difícil conseguir un trade, la voluntad del activo es tomar otro camino y la organización puede recuperar plata, definitivamente parece ser la mejor opción. Según Dwane Casey, esto se trata de una decisión mutua y de direcciones dispares. Griffin, lejos de sus mejores épocas y cerca de cumplir 32 años, busca competir por un anillo, algo que Detroit no le podrá dar en el corto/mediano plazo.

“Estamos reconstruyendo, reequipando y tenemos que dar esos minutos a Saddiq Bey, Sekou Doumboya y Svi Mykhailiuk”, afirmó Casey, quien reconoció que Griffin podía ayudar a un equipo contender. Como sucedió con Derrick Rose hace una semana (NdR: fue traspasado a New York Knicks), los Pistons también tienen interés en dejar florecer a Blake para darle más lugar a su young core; la grata irrupción de Bey puede haber acelerado el proceso, pero también imperaba la necesidad de que el forward francés contara con más minutos sobre el parqué para no detener su desarrolo.

Al comienzo de la temporada, Griffin y Rose fueron declarados mentores de los vastos jóvenes que había en la plantilla. Quizás parecía que había muchos veteranos -siguen Mason Plumlee y Wayne Ellington, quienes también podrían salir tarde o temprano-, pero la idea siempre fue que colaboraran con el crecimiento de las promesas (Blake habló de eliminar las malas costumbres, los vicios) y luego se fueran para no taparlos. Con el MVP más joven de la historia era más sencillo por su friendly contract, pero el salario del Rookie del Año en 2011 representa un gran escollo.

Griffin ejerció como mentor de Hayes, Bey y Stewart, entre otros jóvenes – Chris Schwegler via NBAE/Getty

Después de años de deambular entre el octavo y décimo puesto de la Conferencia Este, los Pistons se sumergieron en una profunda reconstrucción en el transcurso de la temporada 2019/20, cuando las lesiones se hacían moneda corriente. Andre Drummond y Reggie Jackson, bastiones de una década intrascendente para la comunidad de Michigan, fueron los primeros en salir. La llegada de Troy Weaver a la dirección deportiva profundizó este proceso: conseguir picks (drafteó a Killian Hayes, Isaiah Stewart, Saddiq Bey y Saben Lee), dar segundas oportunidades a jugadores con proyección (Josh Jackson, Dennis Smith Jr) y acompañar-desarrollar el talento joven.

Está claro que, en definitiva, la calidad de las elecciones del Draft determinarán el futuro de la franquicia -arista en la que Weaver sobresalió en el Thunder, bajo el ala de Sam Presti-, pero acompañar eso con buenas decisiones es necesario. Por el momento, aunque Detroit se encuentra en uno de los primeros pasos de la ‘restauración’, Weaver parece estar siguiendo a rajatabla el manual de la reconstrucción: tanking (#29 de la liga con una marca de 8-19), competencia hasta el final, jóvenes con minutos, acompañamiento de veteranos de probada valía, buenos picks y apuestas baratas.

En definitiva, Blake Griffin no formaba parte del futuro de Detroit Pistons. Y la idea de uno de los mejores jugadores universitarios de la historia no se alineaba con el futuro cercano de la franquicia automotriz, por lo que esta decisión se antoja positiva para ambas partes. Será difícil encontrar un destino vía trade, así que el interés se posará sobre cuánto dinero resignará Griffin; el reconocido periodista Bobby Marks (ESPN), afirmó que este movimiento tenía sentido si Blake devolvía al menos la mitad de lo que se le debe para la temporada que viene.

De todos modos, la cifra a devolver no es significativa para los Pistons, dado que la próxima agencia libre no se vislumbra importante para el futuro de la franquicia. Tampoco parece lógico que Detroit busque estirar el contrato del seis veces All NBA: lo más probable es que la masa salarial correspondiente a la temporada 2020/21 esté ocupada por un jugador que no formará parte del roster, aunque para 2022 el cap space le sonreirá al equipo que no gana un partido de playoffs desde 2008. Griffin luchará por un campeonato, Detroit recuperará dinero, Weaver tendrá mayor libertad para armar la rotación a piacere, los Bey/Doumbouya/Mykhailiuk/Jackson tendrán más lugar y Jerami Grant podría ser ala-pivot, todos ganan…

La relación Griffin-Pistons: del clímax a la decadencia

Después de 138 partidos de temporada regular y 2 cotejos de playoffs, la etapa de Blake Griffin en Detroit llegó a su fin. El 30 de enero de 2018, los Clippers lo movieron en un sorprendente intercambio a los Pistons -se detalló previamente-. La incredulidad por el movimiento se mezclaba con la ilusión de tener a una verdadera estrella y con las sospechas por su inmenso contrato y su historial de lesiones. Este fue, definitivamente, el último gran movimiento de Stan Van Gundy al mando de los Pistons.

En mayo de 2020, publiqué aquí un artículo sobre la larguísima relación entre Griffin y los problemas físicos.

Aunque el ala pivot jugó bien en el último tramo de la 2017/18, no estuvo a la altura de su nivel en los Clippers y los Pistons no alcanzaron la postemporada. En una de las resurrecciones contemporáneas más importantes, Griffin mostró uno de sus mejores rendimientos como profesional y lideró a Detroit a los playoffs, además de volver al All Star tras cuatro años y ser incluido en el tercer mejor equipo de la liga. Pese a no contar con la capacidad atlética ni la explosividad de otrora, Blake se había reconvertido en un muy fiable triplista y en un dignísimo pasador. Con sus promedios de 24.5 puntos, 7.5 rebotes y 5.4 asistencias, todo parecía ir viento en popa.

Sin embargo, las rodillas volvieron a cruzarse en su camino. En el final de la temporada regular se lesionó la izquierda, por lo que vio desde afuera cuatro de los últimos seis partidos de la regular season y los dos primeros de los playoffs. Con claras restricciones físicas y de minutos, volvió para los últimos dos juegos de la serie en la que Milwaukee Bucks barrió a los de la Motor City. Quizás la ovación en los instantes previos a la eliminación ante los ciervos es la muestra más fiel del respeto que se ganó en el estado de Michigan…

Finalizada el curso, se sometió a un procedimiento artroscópico de la citada articulación. Esta operación tenía como fin paliar las molestias que había tenido durante las semanas previas. La velocidad en la toma de decisiones estuvo moldeada con el objetivo de que no se perdiera ningún partido de la campaña siguiente. Esto no sucedió, ya que Blake se ausentó en los primeros diez encuentros de la temporada por encontrarse todavía en recuperación.

La vuelta, que contó con algunos baches por descanso, distó mucho de lo que había sido la regular season previa. Se lo vio muy limitado por el dolor en sus rodillas. La restricción de minutos no disfrazó las molestias que tenía para realizar las transiciones y finalizaciones. En total, jugó 18 partidos y el 28 de diciembre decidió parar. Finalmente, el 7 de enero de 2020 se sometió a un desbridamiento artroscópico para limpiar los tejidos dañados. A partir de ese momento, los Pistons dieron un plazo indefinido para su vuelta y finalizaron la temporada de su jugador franquicia.

Pero si se creía que uno de los mejores volcadores de la historia había tocado fondo, lamentablemente se incurría en una equivocación. Griffin volvió para el comienzo de la 2020/21. Bueno, estamos siendo muy generosos, los vestigios de este espectacular jugador regresaron con los Pistons y los resultados son evidentes: apenas unos destellos de su calidad y 12.3 puntos, 5.2 rebotes, 3.9 asistencias en 31.3 minutos. Blake, que no hace una volcada desde diciembre de 2019, siente cada contacto, se cae seguido al piso, no busca el aro asiduamente y bajó considerablemente su efectividad en triples, dobles y libres.

Pese a haber disputado tan solo una serie de playoffs, el amor entre Griffin y los Pistons es mutuo y perpetuo. Durante los últimos años, sembró ilusión donde escaseaba como nadie en la reciente década. En total, promedió 20.7 puntos, 6.7 rebotes y 5 asistencias en 35.1 minutos por noche, además de conseguir los galardones previamente mencionados. Durante toda su etapa como Piston, se mostró como un gran veterano y compañero. Sufrió con las lesiones, sí, pero siempre asumió su rol, mejoró en diversas facetas cuando el cuerpo le decía basta y se brindó al máximo.

“Él todavía es parte de nosotros en este momento. Su historial, como su currículum, habla por sí mismo. Algún día el tipo será un miembro del Salón de la Fama. Dio su corazón y su alma para que llegáramos a los playoffs en mi primer año. Como fanáticos de los Pistons, debemos agradecerle, lo sé desde el punto de vista del entrenador, lo aprecio. Todos los aficionados deberían mirarlo desde una perspectiva positiva y en grande”, afirmó Dwane Casey, además de reconocerlo por su labor comunitaria y elogiar la agresividad de Troy Weaver. Saddiq Bey, quien probablemente tomará el puesto de Griffin en el quinteto inicial, también lo alabó por su conocimiento y camaradería.

Después de romperla con los Oklahoma Sooners, los Clippers seleccionaron a Blake Griffin con el pick #1 del Draft de 2009, por encima de jugadores de la talla de Stephen Curry, James Harden y DeMar DeRozan, entre otros. Definitivamente, los angelinos tomaron una decisión correcta por potencial y necesidades y Blake no decepcionó: tuvo un furioso impacto inmediato y fue nombrado Rookie del Año. Mientras se consolidaba como una súper estrella, la Lob City no conseguía un resultado esperanzador en playoffs y las lesiones mermaban su trayectoria y, especialmente, sus rodillas.

La 2017/18 fue una bisagra para el forward de 206 centímetros, ya que firmó un potente contrato multianual y fue traspasado a los Pistons, cuya relación fue detallada. En total, disputó seis All Stars y fue seis veces All NBA (primer quinteto x1, segundo x3 y tercero x2). También ganó el histórico Dunk Contest de 2011, una de sus facetas más características y espectaculares, aunque su decaída física repercutió directamente en esa capacidad atlética que siempre lo había acompañado.

En 642 partidos de regular season, promedia 21.4 puntos, 8.7 rebotes, 4.4 asistencias, 0.9 robos y 0.5 tapones en 34.7 minutos. En cuanto a la postseason, sus números se sitúan en 21.2 tantos, 8.5 tableros, 4 pases-gol, 1.1 hurtos y 0.9 bloqueos en 35.3′. Lamentablemente, es uno de los grandes exponentes del what if, es decir, el qué habría sido de Blake Griffin si no se hubiera lesionado tanto. Nunca lo sabremos, pero podemos acompañarlo en su lucha por el anillo. Tampoco estamos al tanto de dónde será, pero este muy querido jugador de once años de experiencia lo seguirá intentando…

Iván Fradkin

Lo que mejor hago es escribir. Escribo como el orto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *