Arranque de cero: El Draft de Orlando Magic

En el último curso, Orlando Magic decidió desprenderse de sus dos activos más valiosos, Nikola Vucevic y Aaron Gordon, por lo que los objetivos para la plantilla cambiaron drásticamente. Tras varios años de pelear esos últimos puestos de Playoffs, Orlando apostó todas sus fichas en este Draft sobrado de talento para conseguir las piezas necesarias para iniciar una reconstrucción potente.

Jalen Suggs

NCAA 2020-21: 14.4 PTS – 5.3 REB – 4.5 AST – 1.9 ROB – 50.3 TC% – 33.7 T3% – 75.4 TL% – 28.9 MINS (30 juegos)
Summer League: 15.3 PTS – 6.3 REB – 2.3 AST – 1.7 ROB – 41.5 TC% – 35.7 T3% – 77.8 TL% – 21.8 MINS (3 juegos)

¿Qué obtienen los Magic?

Jalen Suggs es un líder. Durante su paso por la secundaria privada Minnehaha Academy, ubicada en Minneapolis, los scouters encontraron en él las cualidades necesarias para ser el director de orquesta de un equipo ganador, lo que fue uno de los motivos para ubicarlo en la undécima posición a nivel nacional. Dicho atributo quedó aún más evidente en el último curso de la NCAA, ya que Gonzaga llegó a las finales en el March Madness.

A su vez, cuenta con la mentalidad de un ganador. Poco antes del Draft le recordó a los equipos que lo salteen que se arrepentirán, porque él todavía no ha sido un basquetbolista a tiempo completo y está seguro de que puede mejorar muchísimo. Queda evidente la confianza que posee sobre su juego y potencial.

“Sé que encajaré en cualquier sistema, en cualquier ciudad en la que termine. Yo diría que los equipos que me saltean y toman otro prospecto, volverán. Será en detrimento de ellos. Si miras mi historial, lo que he hecho y dónde he estado, siempre he ganado en el más alto nivel. Mi juego ha estado al más alto nivel. En lo que respecta a eso, si alguien más toma una decisión que no soy yo, esa es su opinión. Nunca podré estar enojado con ellos por eso. Pero no olvido ese tipo de cosas. Ese es el tipo de competidor que soy”.

Suggs, días antes del Draft.

Siguiendo con cuestiones intangibles. En el parqué no es alguien egoísta. Tiende a priorizar los objetivos colectivos por encima de los suyos y no tiene problemas en ceder la bola cuando se trata de, por ejemplo, una transición. Además, ha dejado algunas “Hustle Plays”, salvando pelotas o realizando buenas transiciones defensivas.

Pasando a rasgos más tangibles, en la ofensiva tiene un buen repertorio para generar gol. Su altura (193cm), peso (93kg) y atletismo lo convierten en un jugador explosivo, con buenas condiciones para penetrar y anotar en las cercanías de la canasta. Incluso, su juego en transición es de los mejores del Draft -por no decir el mejor- y eso es muy valioso en la NBA. Es veloz, fuerte y controla muy bien el ritmo, lo que lo transforma en una gran amenaza cuando toma velocidad en el ataque rápido.

También cuenta con buenas condiciones como playmaker. A pesar de que su número de asistencias no fue tan alto (4.5), esta área es donde más sobresale debido a su IQ. Destacó mucho por la precisión que demostró en sus pases (tanto con pelota en mano como desde el dribbling), tiene buena visión de juego y sabe encontrar muy bien a sus compañeros. Incluso es muy capaz de realizar esos pases largos de Quarterback que suelen hacer Jokic, Kevin Love y LeBron, lo que se potencia por su buena condición rebotera en el costado defensivo (4.7), ya que ahorra segundos al momento de una contra.

En la otra mitad de cancha no es el mejor, pero está por encima del promedio. Tiende a cometer algunos errores típicos como intentar robos innecesarios que lo sacan de la jugada, pero varias veces ha conseguido recuperar la bola (1.9 robos). Además, lee muy bien las rotaciones y puede llegar a bloquear disparos por sus condiciones físicas. Se esfuerza mucho en este costado.

Pero tampoco es un jugador perfecto, sino sería el pick uno. Por ejemplo, a pesar de ser un gran playmaker, todavía debe mejorar su seguridad al momento de picar la bola en el 5vs5 estacionado (11 partidos con más de 4 pérdidas en NCAA). A su vez, su velocidad provoca que pueda cometer algunas faltas ofensivas. Pero en general, esto tampoco debería ser considerado un gran problema, gran parte de sus 2.9 pérdidas de promedio vienen por errores comunes en el juego de alguien que tiene mucho tiempo la pelota en sus manos.

Por eso, su gran falencia es el tiro a canasta. Tanto desde la larga (33% en 3.5 intentos) como la media distancia ha sido muy irregular, y le cuesta mucho crear sus propios tiros. Esto sobresale aún más a la hora de jugar el Pick and Roll, ya que los defensas le dejan tiros abiertos que puede fallar. Lo positivo es que no tiene miedo a lanzar y ha tenido noches muy efectivas, así que puede tener un rápido desarrollo en este sector.

Por último, aunque no tan significante, le cuesta convertir cerca del aro cuando se enfrenta a grandes con buen atletismo. No tiene la mejor mano para definir bandejas y se nota, pero es un penetrador sólido (56% cerca del canasto) y cuenta con margen de mejora. Posiblemente le cueste en algunas ocasiones debido a la gran variedad de internos atléticos que hay en la liga, pero podrá acostumbrarse y progresar correctamente.

Rol en el equipo

Del equipo al que llega no hay mucho para comentar. La pregunta típica de cómo se adaptará Suggs al esquema y la plantilla debería ser al revés. Tan solo mencionar los traspasos hechos por el Gerente General, John Hammond, en la última temporada demuestran que Orlando tiene mucha fe en estos nuevos rookies. Seguramente el ex número 1 de Gonzaga se transforme en el jugador franquicia rápidamente, a pesar de que la plantilla ya tiene a varios en su posición (Cole Anthony, Markelle Fultz y Carter-Williams). Puede ser un serio candidato al Rookie of the Year.

Franz Wagner

NCAA 2020-21: 12.5 PTS – 6.5 REB – 3.0 AST – 1.3 ROB – 1 TAP – 45.2 TC% – 34.3 T3% – 83.5 TL% – 31.7 MINS (28 juegos)
Summer League: 8 PTS – 3.8 REB – 1 AST – 1.3 ROB – 44.8 TC% – 15.4 T3% – 66.7 TL% – 21.5 MINS (4 juegos)

¿Qué recibe Orlando?

Suggs y Wagner se pueden asemejar en una cuestión, el IQ basquetbolístico. El guardia oriundo de Berlín ha dejado muchos destellos de sus condiciones como jugador de baloncesto debido a su inteligencia. Sobre todo en defensa, donde es -posiblemente- de los mejores de esta clase de jóvenes. Wagner sabe muy bien cómo pararse para defender en transiciones o en un juego estacionado, y suele realizar muy bien las rotaciones y las ayudas defensivas para llegar a puntear los tiros.

Todo esto se potencia por sus condiciones físicas. Su desplazamiento lateral es muy bueno y su altura (206 centímetros) le permite defender varias posiciones, sobre todo en los 1vs1 o en el Pick and Roll. Pasando todo a números, promedió 1.3 robos y 1 tapa, aunque lo más destacado es el 34% que tienen sus rivales cuando los defiende (de los mejores del Draft en este aspecto).

En el otro costado también hizo gala de una buena visión. En este último curso tuvo solo 3 asistencias por jornada, pero su capacidad para anticipar los pases antes de recibir la bola son tremendas, lo que favorecerá al movimiento de balón del Magic. Es preciso al momento de tocar con sus compañeros, tanto desde el pique como en estático.

Sin embargo, su principal punto bajo reside en el goleo. A pesar de su altura, carece de explosividad, atletismo y fuerza, lo que dificulta su penetración. También hay que tener en cuenta que no supera los 100 kilos, factor muy importante en el juego NBA. Aún así, debemos remarcar que se las ha arreglado para anotar en varias ocasiones mediante eurosteps o con buenos movimientos de pies, además de que juega muy bien sin pelota en mano. Respecto a esto último, tuvo un 71.4% cortando a canasta.

Tampoco es un gran tirador desde el perímetro (34%), es muy inconsistente y le falta confianza. Ha tenido situaciones en las que en vez de tomar un tiro abierto decide pasar la bola a un compañero y eso puede ser muy castigado en la NBA. A su vez, su manejo y creación de tiros tiene que mejorar si quiere tener un buen aporte ofensivo en el Magic.

Pero sin darle mucha importancia a esto último, tiene un gran potencial. Su gran rendimiento defensivo y su capacidad para leer la ofensiva son dos atributos que lo pueden transformar en una pieza muy importante del futuro de Orlando Magic, además de que ya tendrá tiempo para volverse un jugador mucho más completo.

Rol en el equipo

A diferencia de Suggs, difícilmente se haga con un puesto en el quinteto titular rápidamente. En su posición tiene por delante a R.J Hampton, Gary Harris, Terrence Ross y quizás Jonathan Isaac (también es un ala pívot), por lo que es una situación complicada. Aún así, puede tener un rol muy importante saliendo desde el banco.


En conclusión, Orlando aprovechó este Draft para conseguir jugadores que puedan liderar el proyecto. Cierto es que tienen que mejorar en algunos aspectos como el tiro, pero ya tienen condiciones que prometen un buen rendimiento durante su primer curso. Obviamente, jugar en un equipo como el Magic quita muchísima presión. Los objetivos no serán tan altos y los focos de la prensa no estarán sobre ellos, pero ya se ampliara la situación de la franquicia más cerca de la temporada. Mientras tanto, con un click acá podes ver como les fue este año.

Juan Honeker

Estudiante de periodismo deportivo en Tea y Deportea. Jugaba al básquet y algunos dicen que me retiré por malo, pero prefiero decir que me lesioné la rodilla. Ahora solo escribo. Twitter: @HonekerJuan / Instagram: @Jumaahoneker

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