Admiral Schofield abre el Draft de la G League

Este lunes se llevó a cabo el Draft 2020/21 de la Liga de Desarrollo de la NBA y Admiral Schofield se convirtió en el vigésimo pick #1 de la competencia. A continuación, un repaso del evento, presencias y ausencias de la temporada entrante, la burbuja de Orlando 2.0, el novedoso Ignite Team y más aspectos a tener en cuenta de una liga menor que gana adeptos y va haciéndose un lugar en el deporte estadounidense.

El Draft 2020/21

Como todos los años, en la previa de la temporada, se realizó el procedimiento por el cual las franquicias incorporan prometedores o consagrados jugadores. Tratándose de un curso atípico, punto que retomaremos adelante, el Draft 2020/21 se vio marcado por pocos equipos y casilleros en blanco. Jugadores importantes/mediáticos, como Emeka Okafor, Mario Chalmers, Michael Beasley, Lance Stephenson, Festus Ezeli, Terrence Ross, Allonzo Trier y Dzanan Musa (se dio de baja minutos antes), entre otros, se habían apuntado al Draft y le daban color a la cita fijada para las 15hs de Argentina.

Con el primer pick, Greensboro Swarm seleccionó a Admiral Schofield. El equipo afiliado a los Hornets se decantó por el forward nacido en Londres con paso por la NBA. Schofield completó la etapa universitaria en la Universidad de Tennessee y fue elegido por los Sixers en la segunda ronda del Draft de 2019 (#42), pero Philly lo traspasó inmediatamente a los Wizards. En la capital estadounidense disputó 33 partidos NBA (3p1.4r0.5a en 11.2′) y dividió tiempo con los Capital City Go-Go, donde vio acción en la misma cantidad de cotejos y promedió 16 puntos, 5.5 rebotes y 2 asistencias. En noviembre de 2020 fue tradeado al Thunder, pero lo cortaron después de la pretemporada.

Freddie Gillespie (Memphis Hustle, afiliado a los Grizzlies) y Antonio Blakeney (Canton Charge, parte de los Cavaliers) completaron el podio. Gillespie, ala pivot de 23 años, fue undrafted en noviembre y firmó un contrato con los Mavericks por el training camp, pero no quedó en el roster final de los tejanos. De las primas catorce elecciones, que en la NBA serían consideradas de lotería, tan solo seis jugadores arriban con un paso previo por la National Basketball Association.

Blakeney, por su parte, llega con experiencia en NBA y G League. No fue elegido en el Draft de 2017, pero los Bulls le dieron un contrato dual por su rendimiento en la Summer League y no decepcionó: 7.9p1.7r1.1a en 19 partidos, lo que le valió para firmar un vínculo pleno de cara a la 2018/19, donde finalizó con 7.3p1.9r0.7a en 57 cotejos. En paralelo a su primer año en Chicago, jugó con los Windi City Bulls y no le fue mal, ya que sus 32 puntos, 6.7 rebotes, 3.9 asistencias y 1.2 robos le sirvieron para ser nombrado Rookie del Año y Second-Team All G League. Los Bulls lo cortaron en septiembre de 2019 y pasó su último año en China, específicamente en Jiangsu Dragons. Antonio tiene en frente una gran posibilidad para relanzar su carrera y, por qué no, volver a dar el salto a la liga mayor.

Quizás una de las presencias que más expectativas generaban era la de Allonzo Trier, ex jugador de los Knicks. Undrafted en 2018 tras un fructífero paso por la Universidad de Arizona, Trier se hizo su camino en la Gran Manzana y promedió 10.9 puntos, 3.1 rebotes, 1.9 asistencias y grandes porcentajes de tiro en los 22.8 minutos que pasó por noche durante su temporada de novato (64 partidos). Su participación y sus minutos cayeron en su año de sophomore y los Knicks lo cortaron en junio de 2020. Ahora, Allonzo, legítimo candidato para un puesto en un roster NBA, tendrá la oportunidad de demostrar en Iowa Wolves (afiliado a Minnesota Timberwolves), equipo que lo drafteó con el cuarto pick.

Tahjere McCall, jugador que se dio el lujo de disputar ocho minutos con los Nets en la 2018/19, completó el top five tras la incorporación a la plantilla de Lakeland Magic (Orlando). Para notar otro jugador con experiencia en la NBA hay que bajar hasta la novena elección. Westchester Knicks se la jugó por Justin Patton, ex Thunder firmado en el verano septentrional por los Pistons de buen paso por la Liga de Desarrollo. Vincent Edwards (dieciséis minutos con los Rockets) fue tomado por Oklahoma City Blue con el #13 y Gary Payton II, hijo del Hall of Famer con pequeños pasos por Bucks, Lakers y Wizards por Raptors905 con el #15.

Generalmente, el Draft de la G League dura cuatro rondas y las organizaciones tienen dos selecciones. No obstante, en esta ocasión se extendió por tres rondas y las franquicias no estuvieron obligadas a implicarse. La ausencia de varios equipos y la prohibición para llevar jugadores adicionales al campo de entrenamiento por cuestiones de salud y seguridad condujeron a un Draft escaso, en el que solo 25 jugadores fueron elegidos. Para ejemplificar, Salt Lake City Stars no utilizó su pick de primera ronda y solo Delaware Blue Coats empleó su elección de tercera ronda. El poco involucramiento en las rondas finales deja en evidencia que los lugares en las plantillas serán un bien escaso y preciado.

Según reporta HoopsRumors, los equipos que no seleccionaron jugadores completarán sus rosters con jugadores afiliados y otros de los que tienen sus derechos, por lo que no necesitaban reclutar a nadie o no tenían lugar para hacerlo. Además, como señalaron Jonathan Givony (ESPN) y Blake Murphy (The Athletic), las organizaciones apostaron por la juventud y dejaron de lado importantes veteranos con experiencia en la NBA, como Michael Beasley, Lance Stephenson, Mario Chalmers, Emeka Okafor y Shabazz Muhammad, entre otros.

Aquí se pueden consultar los resultados del Draft, mientras que en este link figuran todos los jugadores elegibles.

La temporada 2020/21 en la burbuja de Orlando

El 12 de marzo de 2020, en paralelo a la decisión de Adam Silver para la liga mayor, la temporada 2019/20 de la G League se suspendió por la pandemia de coronavirus. Sin embargo, a diferencia de la NBA, la Liga de Desarrollo se canceló definitivamente el 4 de junio, dejando al campeón desierto por primera vez en 19 años y declarando MVP a Frank Mason III (Wisconsin Herd, afiliado a los Bucks).

Con más incertidumbre que precisiones, y mientras la NBA finalizaba su campaña en la burbuja y arrancaba un nuevo curso con protocolos, la G League parecía quedar a la deriva. En primera instancia, se rumoreó una burbuja en Atlanta, Georgia, pero el proyecto no prosperó. No obstante la poca información al respecto, la liga anunció el 8 de enero que la G League disputaría su temporada 2020/21 (2021) en el ESPN Wide World of Sports Complex del Walt Disney Resort. Sí, en Orlando, Florida, donde la NBA montó su exitosa burbuja y los Lakers consiguieron su decimoséptimo Larry O’Brien.

“Trabajamos en estrecha colaboración con nuestros equipos, el Sindicato de Jugadores de Baloncesto y los expertos en salud pública para desarrollar una estructura que permita a nuestros equipos reunirse en un solo lugar y jugar de manera segura”, indicó el oro olímpico y ex NBA Shareef Abdur-Rahim, que desde diciembre de 2018 se desempeña como presidente de la NBA G League. El día a día se regirá por estrictos e integrales protocolos sanitarios que incluirán pruebas de COVID-19, distanciamiento social, uso de barbijos e higiene de manos, entre otras medidas.

Aunque todavía no hay una fecha de regreso confirmada (el calendario se publicará a la brevedad), se conoce que la temporada empezará en febrero. Según Shams Charania (The Athletic), la fecha tentativa de apertura es el octavo día del segundo mes del año, pero antes los equipos se concentrarán (19/1) y arribarán a la burbuja (26/1). Con el Draft realizado, son pocos los pasos que quedan de cara al comienzo de un curso que pondrá punto final a una inactividad de prácticamente once meses.

Por el contexto y la necesidad apremiante de contar con los jugadores duales, en algunos casos necesarios para poder presentarse a partidos -pese a que la NBA amplió las listas-, la temporada la disputarán solo 18 bandos. Capital City Go-Go, College Park Skyhawks, Grand Rapids Drive, Maine Red Claws, Northern Arizona Suns, Sioux Falls Skyforce, South Bay Lakers, Stockton Kings, Texas Legends, Windy Cits Mulls, Wisconsin Herd son las once escuadras que se dieron de baja, mientras que los Capitanes de Ciudad de México, que tenían previsto unirse a la liga en el curso entrante, esperarán una temporada para incorporarse y marcar un precedente. Motor City Cruise, equipo que reemplazará a Northern Arizona Suns, también se unirá para la 2021/22, un año antes que Birmingham, conjunto afiliado a los Pelicans que suplirá a Erie BayHawks.

De este modo, serán dieciocho los equipos participantes (17+1): Agua Caliente Clippers, Austin Spurs, Canton Charge, Delaware Blue Coats, Erie BayHawks, Fort Wayne Mad Ants, Greensboro Swarm, Iowa Wolves, Lakeland Magic, Long Island Nets, Memphis Hustle, Oklahoma City Blue, Raptors905, Rio Grande Valley Vipers, Salt Lake City Stars, Santa Cruz Warriors, Westchester Knicks e Ignite, novedoso equipo que a continuación desmenuzaremos. Las franquicias sin un team afiliado podían optar por transferir jugadores two way mediante la asignación flexible de la liga y las reglas de los contratos duales. Los ocho mejores clasificados accederán a unos playoffs de eliminación simple, donde dirimirán al campeón de la G League.

Ignite, el equipo de Prospectos Elite que constituye un aliciente para la G League

Es inobjetable el crecimiento de la Liga de Desarrollo de la NBA. Las llegadas de los entrenadores Mark Daigneault y Nate Bjorkgren a Oklahoma City Thunder e Indiana Pacers, respectivamente, exhibe la importancia que las franquicias empiezan a darle a la liga menor. Sin ir más allá, ese ojo se evidencia a partir de los recientes casos de Duncan Robinson, Alex Caruso, Kendrick Nunn, Chris Boucher y Luguentz Dort, entre otros, jugadores asentados hoy día asentados en la NBA. Si retrotraemos un poco más, llegamos a Pascal Siakam y Fred VanVleet, afianzados como estrellas y jugadores fundamentales en la consagración de los Raptors en 2019.

Pero si algo le faltaba a la NBA Development League era la determinación que tomaron el año pasado, con la creación de NBA G League Ignite, el nombre que recibió el equipo de prospectos de élite. Este se centrará en la preparación para el Draft de la NBA y en el crecimiento de las habilidades para la vida profesional, según el sitio oficial de la competencia. Brian Shaw, experimentado jugador-entrenador y cinco veces campeón de la NBA, será el head coach del equipo, según anunció la liga. “Este es un desafío nuevo y diferente en mi carrera, y estoy listo para comenzar a trabajar como mentor, entrenando y desarrollando la próxima generación de estrellas de la NBA”, expresó Shaw.

Con la problemática que implica para los intereses de la NCAA, la creación de este equipo constituye una opción viable para las estrellas que no quieren atravesar una etapa universitaria. Dada la restricción que obliga a los prospectos a pasar un año post high school, hasta el momento las oportunidades más razonables eran ir a la universidad o jugar un año en el exterior (LaMelo Ball y RJ Hampton lo hicieron recientemente en Australia, por ejemplo). Esta chance, además de competir contra profesionales y medirse con jugadores de nivel, les brinda a los jóvenes la posibilidad de cobrar un salario -no sucede en la NCAA, que se beneficia explotándolos comercialmente- y adaptarse a una lógica similar a la que afrontarán en la NBA.

En la primera temporada de Ignite, se apuntaron varios prospectos interesantísimos. Sin dudas, el más resonante es el nombre de Jalen Green, talentoso escolta de 18 años proyectado entre los picks #2 y #5 del Draft de 2021. Green, quien fue el primero en romper el molde y firmar un contrato de $500.000, el máximo permitido para estos casos, será el jugador a seguir en la burbuja de Orlando. Sin embargo, la lista no se queda allí. Jonathan Kuminga, alero congoleño de 18 años proyectado entre los puestos 2 y 7, siguió los pasos de Jalen y promete mucho show junto a sus compañeros ‘de élite’.

Daishen Nix, Kai Sotto (pivot filipino de 219 centímetros), Isaiah Todd y Princepal Singh (graduado de la NBA Global Academy) son otros de los jugadores que firmaron contrato con Ignite y abrieron sus carreras profesionales recibiendo tutoría y capacitación en habilidades como parte del programa de desarrollo profesional que se extiende por un año. En noviembre, el equipo sumó a los veteranos Amir Johnson, Bobby Brown, Reggie Hearn, Brandon Ashley y Cody Demps para aportar su experiencia y guiar a las promesas en su etapa de desarrollo [además, Jeremy Lin entrenó posteriormente con el grupo].

Aunque en una temporada estándar Ignite no disputará una lista completa de juegos ni se considerá un equipo convencional a los efectos de la clasificación de la liga, fue incluido en la atípica temporada que tendrá lugar en Disney y será elegible para avanzar a los playoffs y competir por el campeonato durante esta temporada acortada. El equipo de prospectos ya se estrenó en amistosos, pero hará su debut oficial en la burbuja, donde será uno de los 18 equipos involucrados.

“Estamos emocionados de ser parte del calendario de la G League en Disney. Esta es una oportunidad única para que nuestros jugadores muestren su desarrollo mientras obtienen un alto volumen de experiencia rápidamente contra el calibre de talento que enfrentarán todos los días en la NBA”, afirmó Brian Shaw tras recibir la noticia de que sus pupilos serán parte de la atípica campaña en el estado de Florida.

Sobre la G League

La Liga de Desarrollo de la NBA -denominada así desde febrero de 2017 por el patrocino de Gatorade– es la liga menor de baloncesto promocionada y organizada por la NBA. Esta prepara jugadores, entrenadores, oficiales, personal de desarrollo y administradores para la NBA, mientras actúa como el laboratorio de investigación y desarrollo de la liga. Tuvo 28 equipos con afiliaciones directas con franquicias para la temporada 2019/20 y ofrece básquet profesional de primer nivel a un precio asequible en un ambiente divertido y familiar. Casi la mitad de los jugadores de la liga mayor tiene algún tipo de experiencia en la de desarrollo.

Fue inaugurada para la temporada 2001/02 y el reciente curso fue el primero inconcluso. La campaña 2019/20 fue suspendida el 12 de marzo y cancelada el 4 de junio, debido a los efectos de la pandemia por coronavirus. El campeón se declaró desierto, pero se entregaron los premios individuales de la temporada, resultando Frank Mason III (Bucks-Herd) el jugador más valioso de la competencia. Una de las noticias más impactantes del último tiempo fue la incorporación de los Capitanes de Ciudad de México, que desde la campaña 2021/22 competirán por primera vez en la G League y podría constituir el paso previo para la existencia de un equipo en el país latinoamericano.

Sin embargo, la Gatorade League fue noticia durante los últimos meses por otro motivo. Mediante el Ignite Team, se convirtió en una plataforma factible para que los jugadores de high school (instituto) lleguen a la NBA sin pasar por la universidad, algo que constituye un gran golpe para la NCAA. La motivación para los jugadores es cobrar un sueldo desde el día uno post instituto, algo ilegal en el nivel universitario, y no resignar la formación basquetbolística que podrían recibir en la universidad. De hecho, esta se basaría mucho más en los modos profesionales y literalmente bajo la tutela de la NBA, una cercanía más que positiva.

Entre varios ejemplos que se confirmaron durante los últimos meses, el que más movió los cimientos fue el de Jalen Green, mejor jugador de la camada 2020 de high school según ESPN. El joven rechazó ir a la Universidad de Memphis para firmar con el programa de desarrollo y formación de la G League en vistas de la campaña entrante. Jonathan Kuminga, otra de las estrellas de la camada venidera, se sumó y constituirá un tándem de élite junto a Green. Isaiah Todd, Daishen Nix, Princepal Singh y Kai Sotto, filipino de 2.19 metros, son otros de los que siguieron ese camino.

El salario de los jugadores se podrá extender hasta $500.000, con ingresos que podrían llegar al millón de dólares en caso de cumplir ciertos objetivos. “Se trata de preparar a estos jugadores para la NBA”, comentó el comisionado Adam Silver. “Los ayudará a prepararse para la liga y su estilo de juego, que marca la diferencia”, agregó Abdur-Rahim, campeón olímpico en Sidney 2000, All Star en 2002 y presidente de la G League desde enero de 2019. Justo en un momento de expansión de la Liga de Desarrollo, resulta rara la determinación de los Suns. La de los Pistons, más que razonable.

En su sitio web, la G League recopiló algunos datos que muestran la trascendencia que está tomando la competición. 224 jugadores con experiencia allí forman parte de los rosters NBA al comienzo de la temporada 2020/21, es decir, un 45% de los players (224 de 497) incluyendo a los que tienen contratos bidireccionales. Las 30 franquicias tienen al menos cuatro jugadores con experiencia en la Liga de Desarrollo, 20 tienen mínimo siete y los Raptors lideran el apartado con 11. Finalmente, 6 equipos tienen un entrenador en jefe con experiencia en la ex D League: Indiana Pacers (Nate Bjorkgren) Memphis Grizzlies (Taylor Jenkins), Oklahoma City Thunder (Mark Daigneault), Sacramento Kings (Luke Walton), Toronto Raptors (Nick Nurse, campeón en 2011 y 2013 y COY en 2011) y Utah Jazz (Quin Snyder, COY en 2009).

*La imagen principal es de la G League.

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