A 70 años del Campeonato Mundial de 1950

El 3 de noviembre de 1950, en el Luna Park, el seleccionado argentino venció por 64 a 50 a su par estadounidense y se consagró como el primer campeón mundial de básquetbol. La primera generación dorada, liderada por Oscar Furlong y Ricardo Gónzalez en el parqué y comandada por Jorge Canavesi en el banco, triunfó en sus seis partidos y siguió sentando las bases de un futuro que se auguraba prometedor.

Casi cinco años después, en septiembre de 1955, las fuerzas militares lideraron un golpe de Estado que derrocó al gobierno constitucional encabezado por Juan Domingo Perón y tuvo como fin eliminar cualquier rastro de peronismo, que había tenido al deporte (y al básquet) como una de sus banderas. Después del Mundial, la selección había recibido un permiso de importación de vehículos que la Comisión Investigadora N°49 calificó como una violación al Código del Aficionado que regía y recomendó la proscripción de los jugadores. Los dirigentes de la CABB, en una demostración de un revanchismo que se remitía a otros aspectos, acató.

En esta serie de informes buscamos adentrarnos en la época, empezando en los años previos al Mundial y finalizando en la injusta y desproporcionada sanción, pasando por la ardua preparación en River, el campeonato y los torneos posteriores, donde la selección argentina siguió demostrando su vigencia y su mote de potencia a nivel global. Cincuenta años tuvieron que pasar para que un grupo de locos se le plantaran al statu quo yankee y se subieran a lo más alto del podio en Atenas, ciudad olímpica por excelencia. Acá, la historia de la primera Generación Dorada argentina.

El mundo y Argentina

Europa atravesaba la posguerra; en Corea estallaba otra. En Argentina, Perón cursaba su quinto año de mandato y encontraba en el deporte un lugar donde aplicar políticas públicas.

La previa

Luego de una buena actuación en Londres 1948, Argentina organizó el primer Mundial en 1950. Para el mismo, el seleccionado tuvo una preparación a la altura de la competencia.

Los rivales a vencer

A Buenos Aires arribaron otros nueve seleccionados en representación de América y Europa, todos con un mismo objetivo: obtener la primera Copa del Mundo de Básquet.

El escenario

Ante la negativa del Estado a la construcción de un estadio, el mítico Luna Park, templo del boxeo en Argentina, fue designado como sede del Mundial.

Los partidos hacia la gloria

Entre el 23 de octubre y el 3 de noviembre, el seleccionado argentino disputó seis partidos que lo consagraron como el primer campeón mundial de básquet. Aquí, un repaso desde la ronda preliminar ante Francia hasta la ‘final’ contra Estados Unidos.

El post

Finalizado el Mundial, no terminaron allí los buenos resultados. Al año siguiente, de local, Argentina se llevó la medalla de plata en los primeros Juegos Panamericanos y, en Helsinki 1952, alcanzó la semifinal olímpica.

El golpe del ’55

Lonardi asumió la presidencia de facto tras la renuncia de Perón para evitar la escalada de violencia. Su mandato duró poco y asumió Aramburu en su lugar. Ambos tuvieron como misión eliminar hasta el más mínimo resabio del general en la historia argentina.

La proscripción

Luego del Mundial, la Selección había recibido un permiso de importación de vehículos que la Comisión Investigadora N°49 calificó como una violación al Código del Aficionado que regía y recomendó la proscripción de los jugadores. Y la CABB acató.

Fuentes
  • 1956, donde habita el olvido, de Emilio Gutiérrez.
  • Tiempo Muerto, documental dirigido por Baltazar Tokman e Iván Tokman.
  • El oro y el aro, de Germán Beder y Alejandro Pérez.
  • Peronismo y deporte, de Osvaldo Jara.
  • El entrenador argentino de básquetbol, de Diego Grippo y Emilio Gutiérrez.
  • http://www.madrid.org/bvirtual/BVC
  • Ejemplares de El Gráfico, con informes y crónicas del periodista Carlos Fontanarrosa.
  • Ejemplares de Clarín y La Nación de 1950, obtenidos en la hemeroteca de la Biblioteca Nacional.
  • Ejemplares de la revista Solo Básquet.
  • Ejemplares de la revista Básquet Plus.
Ricardo González, el capitán – Foto de El Gráfico

Especial agradecimiento al Archivo de Tea & Deportea, espacio que nos brindó decenas de revistas de la época, y a Ricardo Primitivo González, capitán de aquel equipo campeón, que -antes de la pandemia- nos abrió las puertas de su casa en más de una ocasión para que pudiéramos entrevistarlo. Aprovechamos esta foto del Negro González con un perrito para también agradecerle a Francisco Di Giusto, quien nos prestó su voz para titular cada uno de los ocho episodios.

Encargados de la investigación, redacción y locución de los textos: Santiago Ballatore, Maximiliano Das, Martín Fernández e Iván Fradkin.

*La foto principal es de El Gráfico.

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